Cristo Para Todas Las Naciones Chile

Cristo Para Todas Las Naciones Chile Somos una organización cristiana sin fines de lucro, que difunde el mensaje de Jesucristo a todos los grupos sociales sin distinción de credos religiosos.

¿Quiénes somos? Es nuestro deseo entregar a todas las personas el mensaje cristiano lleno de esperanza para su diario vivir y así dar conocer la bondad de Dios y su perdón. Nuestro objetivo es el de ayudar a reflexionar a quién lo necesite, en diferentes temas de actualidad, brindando una orientación cristiana y valórica. Para ello producimos y distribuimos materiales cristianos como folletos, art

ículos de prensa, cursos bíblicos por correspondencia, reflexiones, videos, y otros que contribuyan en nuestro objetivo. Desarrollamos esta labor, porque creemos que en Jesucristo se encuentra el verdadero sentido de la vida y porque nos interesa compartir el inmenso amor que proporciona Dios con quienes aún no lo conocen. Nos sustentamos con el aporte voluntario de personas que creen en el valor de esta obra, y esperan contribuir a mejorar la calidad de vida de quienes necesitan este mensaje.

En la comunidad cristiana de Colosas había roces, heridas, palabras que dolieron y relaciones tensas. Vidas completament...
13/06/2026

En la comunidad cristiana de Colosas había roces, heridas, palabras que dolieron y relaciones tensas. Vidas completamente distintas. Todos habían sido alcanzados por Cristo, pero ninguno había dejado de ser humano.

Por eso, antes de hablar de perdón, Pablo les recuerda que ya han sido perdonados. Ya fueron revestidos de Cristo. Ya recibieron una identidad nueva. El problema no era que les faltara fe, sino que todavía estaban aprendiendo a vivir como personas perdonadas en medio de relaciones quebrantadas. ¿Te suena familiar?

¿Te ha pasado que dices “yo ya perdoné”, pero el dolor sigue ahí? ¿Has sentido que perdonar sería como justificar lo que te hicieron? ¿Conoces a alguien —o has sido tú— que guarda silencio, pero por dentro sigue herido?

Pablo no dice: “perdónense para que Dios los perdone”. Dice exactamente lo contrario: “perdónense, así como el Señor los ha perdonado”.

Entonces, ¿todo se puede perdonar? Sí, porque perdonar no significa negar el daño, ni borrar la memoria, ni reconciliarse automáticamente. Tampoco significa ponerse otra vez en una situación peligrosa. El perdón es soltar el derecho a la venganza delante de Dios, confiando en que Cristo ya cargó con la culpa. La reconciliación puede o no ser posible, y a veces no es segura ni recomendable. Pero el perdón sí es posible, porque no nace de tu fuerza, sino del perdón que Cristo ya te dio.

Jesús cumplió este versículo en la Cruz, cuando perdonó incluso a quienes lo estaban crucificando. Y hoy sigue cumpliéndolo cuando te entrega ese perdón por medio de Su Palabra, Su Bautismo y Su Cena.

Oración: Padre nuestro, gracias porque en Cristo nos has perdonado primero. Gracias porque Tu perdón nos libera y nos sostiene aun cuando nos cuesta perdonar. Enséñanos a vivir desde la gracia que ya nos has dado. En el nombre de Jesús, amén.

Diaconisa Noemí Guerra

© Copyright 2026 Cristo Para Todas Las Naciones

- Devocional de Hoy.Israel llevaba años viviendo una infidelidad constante. Mezclaban la adoración a Dios con otros dios...
10/06/2026

- Devocional de Hoy.
Israel llevaba años viviendo una infidelidad constante. Mezclaban la adoración a Dios con otros dioses, confiaban más en alianzas políticas, en ídolos y en su propia prosperidad que en Dios. Era una infidelidad repetida, sostenida, casi normalizada.

¿Te suena parecido? ¿Has visto algo así en tu propia vida? ¿Has pasado años luchando con el mismo pecado, prometiéndote que ahora sí vas a cambiar… y nada? ¿Has sentido que ya hasta te acostumbraste a cargar con eso?

Israel estaba exactamente así. No era una caída momentánea, era un corazón dividido. Y Dios, por medio de Oseas, usa una imagen fuerte: la relación entre Él e Israel es como un matrimonio roto por la infidelidad. No es un error pequeño. Es una traición profunda. Israel había corrido detrás de otros “amores”, creyendo que de ahí venían su seguridad, su pan y su bienestar.

Y aquí vemos a Cristo en Oseas: el Esposo fiel que redime a Su esposa infiel.

Después de hablar de juicio, de desierto y de consecuencias reales del pecado, Dios no termina con rechazo. Termina con una promesa que nadie esperaría: “te desposaré conmigo para siempre”. Yo volveré a tomarte como mi esposa.

Es que Dios no abandona a Su pueblo, aunque sea infiel; lo redime con amor eterno. Y eso te alcanza hoy. Cuando sientes que has fallado demasiado, que ya no hay vuelta atrás, recuerda que tu relación con Dios se sostiene porque Cristo es fiel, no porque tú lo seas siempre.

Y si hoy te preguntas si Dios ya debe estar cansado de ti, la respuesta es no. Porque cuando tu infidelidad parece casi normalizada, Dios decide amarte con un amor eterno. Y ese amor hoy tiene nombre: Jesucristo, el Esposo fiel.

Oración: Padre nuestro, gracias porque en Cristo nos has desposado contigo para siempre y hemos conocido al Señor. Amén.

Devocional escrito por la Diaconisa Noemí Guerra

© Copyright 2026 Cristo Para Todas Las Naciones

¡Bendecido día! 🍂
04/06/2026

¡Bendecido día! 🍂

-Devocional de Hoy.¿Conoces personas que piensan que, por ser creyentes, no deberían sufrir? Yo sí. A muchas. A veces lo...
03/06/2026

-Devocional de Hoy.
¿Conoces personas que piensan que, por ser creyentes, no deberían sufrir? Yo sí. A muchas. A veces lo dicen con buena intención: “si tuvieras más fe, no estarías así”. Otras veces lo piensan en silencio cuando el dolor llega. ¿Qué piensas tú? ¿Sufren los creyentes? ¿O sufrir es señal de falta de fe?

Jeremías lo explica claro. El libro de Lamentaciones nace del desastre total: Jerusalén destruida, el pueblo en el exilio, hambre, vergüenza, pérdida. No es sufrimiento imaginario ni exagerado. Es real. Y el capítulo 3 nos deja escuchar el corazón de alguien que cree… y aun así sufre profundamente. Y es que la fe bíblica nunca niega el dolor ni lo disfraza de espiritualidad.

Cuando llegamos a la lectura de hoy, no estamos frente a alguien que “salió del problema”, sino frente a alguien que, en medio del dolor, recuerda quién es Dios. El texto no dice: “ya todo está bien”, sino “no hemos sido consumidos”. La esperanza no está en que el sufrimiento desapareció, sino en que la misericordia de Dios no se acabó.

Y aquí vemos a Cristo en Jeremías, la misericordia de Dios encarnada, el Varón de dolores que sostiene nuestra esperanza.

Las misericordias nuevas cada mañana no aparecen porque somos mejores, sino porque Dios no cambia. Jesús entra en el sufrimiento, no lo evita. Llora, carga, muere. Y precisamente ahí, en la Cruz, asegura que el dolor no tendrá la última palabra.

Así que no, sufrir no es falta de fe. Y sí, los creyentes sufren. Pero nunca sufren solos. En Cristo, incluso el lamento queda sostenido por la fidelidad de Dios, que se renueva cada mañana.

Oración: Padre nuestro, gracias porque por Tu misericordia no hemos sido consumidos. Gracias porque Tus misericordias son nuevas cada mañana y grande es Tu fidelidad. Gracias porque en Cristo cargas con nuestro dolor y sostienes nuestra esperanza. En el nombre de Jesús, amén.

Devocional escrito por la Diaconisa Noemí Guerra.

© Copyright 2026 Cristo Para Todas Las Naciones

- Devocional de Hoy.Leí que el primer trasplante de corazón humano se realizó en 1967. En ese punto, el paciente no nece...
02/06/2026

- Devocional de Hoy.
Leí que el primer trasplante de corazón humano se realizó en 1967. En ese punto, el paciente no necesitaba terapia ni ejercicios para fortalecer el corazón viejo. Necesitaba uno nuevo o moriría.

En el versículo de hoy Jeremías reconoce que el pecado no es solo desobediencia externa, sino una corrupción del corazón humano. ¡Guau! Escúchalo de nuevo: el pecado no es solo desobediencia externa, sino una corrupción de tu corazón. Por eso Dios nos promete una relación completamente nueva. Y la acción es totalmente de Él: “Yo pondré… Yo escribiré… Yo seré…”. El sujeto del verbo es Dios, no nosotros. ¡Nos ha hecho un trasplante de corazón!

Esto no significa que ahora podemos llegar a obedecer perfectamente, sino que Dios crea fe y una nueva disposición interior por medio de Su Palabra y Espíritu. Y coloca la ley en su función correcta: ya no como medio de salvación, sino como fruto de una relación restaurada, de un corazón nuevo.

Aquí vemos a Jesús en Jeremías. Jesús es el Mediador de ese nuevo pacto. Él cumplió la Ley por ti, cargó el juicio por ti y derramó Su sangre para darte vida nueva. En Él, Dios te dice hoy: “Yo seré tu Dios”.

Qué buena noticia, ¡Dios mismo crea una relación nueva y viva con Su pueblo por gracia, escribiendo Su voluntad en nuestro corazón mediante Cristo!

Oración: Padre nuestro, gracias porque en Cristo hiciste un nuevo pacto con nosotros, nos diste un trasplante de corazón. Gracias porque pusiste Tu ley en nuestra mente y la escribiste en nuestro corazón. Gracias porque Tú eres nuestro Dios y nosotros somos Tu pueblo, no por lo que hacemos, sino por lo que Jesús hizo por nosotros. En su nombre, amén.

Devocional escrito por Diaconisa Noemí Guerra.

© Copyright 2026 Cristo Para Todas Las Nacione

29/05/2026

El que comenzó en ustedes la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús.

-Devocional de Hoy.A muchos de nosotros, especialmente como latinos, nos enseñaron a aguantar, a no quejarnos, a seguir ...
28/05/2026

-Devocional de Hoy.
A muchos de nosotros, especialmente como latinos, nos enseñaron a aguantar, a no quejarnos, a seguir adelante pase lo que pase. Y sí, somos trabajadores, perseverantes y fuertes. Pero ¡somos humanos! Pedir ayuda no te hace débil. Te hace humano. Y más aún, te coloca justo donde Dios siempre ha querido que estemos: en comunidad.

En este versículo, el Predicador está reflexionando sobre la vida real, la de todos los días. Observa el trabajo duro, el cansancio, las luchas, las caídas. Y en medio de todo eso llega a una verdad sencilla: nadie fue creado para caminar solo. La vida se vuelve más pesada cuando uno insiste en cargarla sin compañía.

Y este pasaje no es una orden moral tipo “debes tener amigos” ni un regaño por sentirte cansado. Es una descripción honesta de cómo Dios diseñó la vida. Caer es parte del camino. Lo que hace la diferencia no es si caes o no, sino si hay alguien que te ayude a levantarte. Y cuando no lo hay, el texto lo dice claro: ahí es donde el dolor se profundiza.

¿Te das cuenta? La Biblia no romantiza el aislamiento. Tampoco glorifica el “yo puedo solo”. Al contrario, nos muestra que el aislamiento nos debilita, mientras que la compañía nos sostiene. Y Dios mismo es quien provee esa ayuda. Él usa personas, conversaciones, profesionales, pastores, médicos, terapeutas. Usa guantes humanos para cuidarnos.

Cristo mismo vivió así. No caminó solo. Llamó discípulos, lloró con amigos, buscó compañía en momentos de angustia. Y hoy sigue obrando igual. Cuando alguien te escucha, cuando un profesional te acompaña, cuando recibes orientación y cuidado, no es falta de fe. Es Dios actuando.

Oración:Padre nuestro, gracias porque nos creaste para caminar acompañados. Gracias porque Tú nos cuidas y nos levantas también a través de otras personas. Danos humildad y valentía para pedir ayuda, y confianza para descansar en Tu amor. Amén.

Diaconisa Noemí Guerra

© Copyright 2026 Cristo Para Todas Las Naciones

- Devocional de Hoy.Hay momentos en la vida que simplemente se sienten bien. Esos instantes sencillos donde todo parece ...
26/05/2026

- Devocional de Hoy.
Hay momentos en la vida que simplemente se sienten bien. Esos instantes sencillos donde todo parece estar en su lugar: una conversación honesta, una risa compartida, un momento de calma que no se puede explicar del todo, un día soleado frente al mar y una tacita de café en la mano. Y uno piensa: “Esto… esto sí vale la pena, esto es vida”.

Esos momentos son regalos de Dios, pero Eclesiastés nos dice que nuestro “todo” es más que lo maravilloso de este mundo pasajero. El Predicador llega al cierre de todo su recorrido después de observar la vida “bajo el sol”, con sus alegrías, frustraciones y límites, y concluye que el verdadero centro de la existencia humana no está en lo que uno logra, acumula o controla, sino en vivir delante de Dios. “Temer a Dios” no significa tenerle miedo, sino vivir en una relación de confianza, reverencia y dependencia de Él. “Guardar sus mandamientos” no es un camino para ganar el favor divino, sino, capacitados por Su Espíritu, es la respuesta natural de una vida que reconoce a Dios como Señor.

Eclesiastés termina abriendo el camino hacia el Evangelio, donde el sentido de la vida se encuentra en Cristo, Quien nos reconcilia con Dios y nos permite vivir delante de Él con descanso y esperanza, quien nos libera de la vanidad y nos da vida eterna incluso mientras caminamos bajo el sol. En Él, el llamado de Eclesiastés se cumple, Él es el Sentido eterno de nuestra vida bajo el sol. Porque Cristo es quien vive en perfecto temor de Dios y guarda plenamente Su voluntad en nuestro lugar.

Oración: Padre nuestro, gracias porque en Cristo le has dado sentido eterno a nuestra vida. Gracias porque no caminamos solos, sino sostenidos por Tu gracia. Ayúdanos a confiar, a descansar y a vivir cada día delante de Ti. Amén.

Devocional escrito por la Diaconisa Noemí Guerra.

© Copyright 2026 Cristo Para Todas Las Naciones

¡Bendecido domingo de Pentecostès! 🔥
24/05/2026

¡Bendecido domingo de Pentecostès! 🔥

21/05/2026

"Mis tiempos estan en tus manos".

Dirección

Los Quillayes 288
La Florida
8311145

Teléfono

(2) 2283 2915

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Cristo Para Todas Las Naciones Chile publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto La Organización

Enviar un mensaje a Cristo Para Todas Las Naciones Chile:

Compartir