05/05/2026
BERNARDO O’HIGGINS RIQUELME ES UNO DE LOS LIBERTADORES DE AMÉRICA CON MAYOR EDUCACIÓN.
En 1782, por indicaciones del padre, fue llevado a Talca a casa de un acaudalado comerciante portugués, Juan Albano Pereira, donde fue bautizado y recibió los cuidados y cariño de su esposa, doña Bartolina de la Cruz.
En 1788 ingresó al Colegio de Naturales, de Chillán, dirigido en esa época por la Orden Franciscana, quedando bajo la tutela del rector del colegio, padre Francisco Javier Ramírez, amigo de Ambrosio O’Higgins, quien a la sazón ya era gobernador de Chile.
En este establecimiento estudiaban también los hijos de los caciques mapuche de la zona, por lo que allí aprendió a hablar mapudungun. La familia Riquelme —sus abuelos, madre y media hermana— lo visitaba frecuentemente, por lo que nació una estrecha unión con ellas. Luego de su paso por el colegio de Naturales su padre ordenó su traslado al Colegio del Príncipe y luego al aristocrático colegio de San Carlos en Lima, en Perú. A los 12 años estaba en la capital del Virreinato del Perú, cursando los estudios secundarios
Posteriormente, en 1794 fue enviado a Cádiz, España, a casa de su tutor, Nicolás de la Cruz. A los pocos meses fue enviado a Inglaterra a la casa de los fabricantes de relojes Spencer y Perkins, donde perfeccionó sus estudios en una academia de Richmond.
En Londres, sus perspectivas políticas se ampliaron en gran medida por su contacto con varios activistas políticos, entre ellos Francisco Miranda, uno de los más destacados impulsores de la independencia latinoamericana, que ejerció una gran influencia sobre el joven Riquelme. Junto con varios otros futuros líderes revolucionarios, perteneció a una logia secreta, la Logia Lautarina, fundada en Londres por Miranda, cuyos miembros tenían como objetivo de vida la independencia de Latinoamérica.
En Inglaterra los fabricantes de relojes, Spencer y Perkins, recibían periódicamente las remesas de dinero que enviaba Ambrosio por intermedio de Nicolás de la Cruz y Bahamonde para el mantenimiento de su hijo. Este dinero fue bastante recortado por estos mandatarios lo que significó una constante preocupación y fuente de disgustos para el joven Bernardo Riquelme.
En 1799, dejó Inglaterra rumbo a España, donde entró en contacto con clérigos latinoamericanos que también apoyaban la independencia y sin duda reforzaron sus ideas y su posición política era destacable dada la condición de que su padre era virrey del Perú, un de las altas autoridades de la corona española en América.