16/12/2023
Una de las mayores crisis humanas es la soledad. Esta llega porque el ser humano no ha sabido cómo enfrentar su limitación propia.
Cuando celebramos Navidad, estamos afirmando que, frente a la soledad humana, Dios tuvo la magnífica idea de no dejar que la humanidad siga viviendo en esa crisis.
En Navidad recordamos que la compañía de Dios se hizo histórica, práctica, tangible. Porque él decidió hacerse carne y habitar entre nosotros.