Caminantes del Desierto

Caminantes del Desierto Antofagasta no solo es mineral, también es flora y fauna. Nadie protege lo que no conoce Antofagasta no solo es mineral. Protección.

Antofagasta es patrimonio y es vida, es flora y fauna. Somos parte de una región que alberga un sinnúmero de especies casi desconocidas y que merecen reconocimiento, pero sobre todo.

“¡Pardiez!, tenéis razón. ¿Para qué hacerlo nosotros, si otros lo pueden hacer?”Buenas tardes tengan, estimadas y estima...
10/10/2026

“¡Pardiez!, tenéis razón.

¿Para qué hacerlo nosotros, si otros lo pueden hacer?”

Buenas tardes tengan, estimadas y estimados amigos.

Hemos estado bastante ocupados con el tema de las floraciones en Antofagasta, Chile y la problemática - la nuestra- no nace de recorrer alguno que otro espacio aislado. Las lluvias fueron intensas en toda la región y muy especialmente en el territorio de la cordillera costera y, por lo general, aquellos que hacen ciencia (en este caso botánica) no pueden responder con premura a todos estos eventos, tan lejanos y distantes. Por ello, las más de las veces van a territorios ya conocidos, donde saben que encontrarán vegetación.

Nosotros, con algo más de tiempo y cercanía, -y algo de osadía, hay que decirlo- vamos a todos aquellos lugares que nos resulten de interés, aunque en algunos de ellos no encontremos sino piedras porque, he aquí lo importante, en otros encontramos lo impensable, aquello que no está en los dossieres o en los catastros de la flora regional. Últimamente hemos hecho nuevos hallazgos botánicos y entomológicos para la zona litoral de Tocopilla y de Mejillones, como siempre gracias a aquellos integrantes y socios de Caminantes del Desierto que nos apoyan en la tarea de recorrer y buscar el patrimonio antofagastino; en esta oportunidad, el patrimonio natural de esta parte tan específica y poco conocida del Desierto de Atacama

¿Vale la pena el esfuerzo? Si fuese sólo por figuración mediática, por ver nuestro nombre en alguna página o noticia, tendríamos que decir que no, que no lo vale. Es sabido que muchos gustan de las flores y las plantas, como algo hermoso para ver y disfrutar, pero su interés no llega al nivel de conocer su nombre (género y especie) u otros detalles sobre ellas, sólo se limitan a admirarlas (y algunos cuantos a llevárselas a sus casas). Pero cuando las vemos desde el punto de vista del patrimonio, de buscar y reconocer lo que es nuestro, propio de este territorio en que vivimos y hacerlo presente al mundo, eso es impagable. Eso sí merece nuestros esfuerzos y que invirtamos todo lo que somos y lo que tenemos.

Especies que hemos encontrado hasta ahora que no estaban descritas para ciertos espacios.:

Adesmia tenella Hook. & Arn.
Astragalus cf. triflora DC
Nolana adansonii (Roem. & Schult.) I.M. Johnst
Urocarpidium mathewsii (Turcz.) Krapov.
Oenothera arequipensis Munz & I.M. Johnst.
Stellaria cf. chilensis Pedersen
Solanum cf. montanum L.
Nolana jaffuelii I.M. Johnst.
Dayia glutinosa (Phil.) J.M. Porter

La vegetación del Atacama(Por el sur de Antofagasta, Chile)Muy buenas tardes tengan, estimadas y estimados amigos. Lo qu...
08/10/2026

La vegetación del Atacama
(Por el sur de Antofagasta, Chile)

Muy buenas tardes tengan, estimadas y estimados amigos. Lo que mostraremos hoy a ustedes es algo inédito. El despertar de la flora en espacios donde no hay registros y por donde nos deberemos esforzar -al máximo- por dejar testimonio (fotográfico y fílmico) de todo lo que allí habita. Será una hermosa tarea, la que sabemos que va en beneficio de las futuras generaciones y del patrimonio antofagastino (Patrimonio Natural).

Pues bien. Fueron los expertos, gran parte de ellos botánicos, quienes nos han hablado de un tiempo remoto - de nuestro territorio- en el cuál existió un continuo vegetacional en todo el norte de Chile, es decir, gran parte de este norte, hoy considerado árido, era verde y, desde la última glaciación (Último Máximo Glacial o UMG, hacemos referencia a unos 21.000 - 18.000 años atrás) hasta el presente, este territorio ha estado condicionado por drásticas fluctuaciones en la disponibilidad hídrica, provocando contracciones, expansiones y migraciones de especies a lo largo de los pisos altitudinales de los Andes y la costa.
A diferencia del sur del país, el norte grande y chico no sufrieron una cobertura masiva de hielos continuos, sino un vulcanismo activo y glaciares de valle confinados a las altas cumbres (>4.000 m.snm). Esto permitió que la vegetación persistiera, reorganizándose de la siguiente manera
1. Último Máximo Glacial y Transición al Holoceno (21.000 – 10.000 años AP)
Durante el UMG y el Tardiglacial, el norte de Chile experimentó fases paleoclimáticas notablemente más húmedas que las actuales (asociadas a eventos como el Central Andean Pluvial Event o CAPE).
La Alta Puna (>4.000 m.snm): Las condiciones frías y de mayor precipitación permitieron el desarrollo de extensas estepas altoandinas y tundras. Áreas que hoy son desiertos salinos, en dichos periodos contaban con paleolagos estables, vegas y bofedales de gran envergadura.
Descenso de los pisos vegetacionales: La vegetación andina (como los arbustos de Parastrephia o "tola" y árboles como la Polylepis o "queñoa") descendieron entre 500 y 1.000 metros respecto a su distribución actual. Esto generó un continuo verde que conectaba áreas hoy fragmentadas.
Tierras bajas y costa: En el desierto absoluto y las quebradas (bajo los 3.500 m.snm), los flujos de agua superficiales nacidos en la cordillera crearon corredores biológicos densos en especies como el Prosopis (tamarugo y el algarrobo).
2. Holoceno Temprano a Medio: El Gran Secamiento (10.000 – 4.000 años AP)
Con el fin de la era glacial y la entrada al Holoceno Medio (especialmente entre los 8.500 y 5.000 años AP), el norte de Chile sufrió una aridez extrema, conocida en arqueología y paleoecología como el Silencio Arqueológico debido a la escasez de recursos que forzó la migración humana.
Contracción de los bofedales: Al disminuir las lluvias estivales, los grandes lagos de la puna se secaron y se transformaron en salares. La vegetación de humedal quedó restringida a vertientes muy específicas.
Ascenso altitudinal: Para sobrevivir al alza de temperaturas, las comunidades vegetales "escalaron" la cordillera buscando refugio térmico y de humedad. Especies arbustivas adaptadas a la extrema sequía y cactus comenzaron a dominar los paisajes de la precordillera.
Aislamiento costero: En el litoral del Norte Grande, la vegetación quedó confinada estrictamente a los oasis de niebla (camanchaca), interrumpiendo el flujo continuo de polen y semillas.
3. Holoceno Tardío al Presente (4.000 años AP al Presente)
En los últimos milenios, el clima neoglacial estabilizó un patrón intermitente de humedad que configuró el paisaje actual.
Establecimiento de comunidades actuales: La vegetación se fragmentó en los pisos ecológicos modernos: la formación del Desierto Absoluto (casi desprovisto de plantas), el Matorral Desértico en los valles, y la Estepa Altoandina dominada por la llareta (Azorella compacta), pajonales de Festuca y bosques relictos de queñoa en las alturas.
Impacto antrópico y megasequía: Durante el último siglo, y acelerándose en las últimas décadas, el continuo vegetacional ha enfrentado un severo estrés hídrico debido al retroceso acelerado de los glaciares de roca y glaciares descubiertos. Al perderse estas reservas reguladoras de agua de verano, la vegetación nativa de las quebradas y vegas altoandinas experimentan -actualmente- una progresiva aridización y pérdida de biomasa.

07/10/2026

Más allá del Coloso, donde pocos han puesto pie y donde no hemos encontrado estudios de flora y tampoco de fauna. Hoy estuvimos ahí. Espacios que impresionan.

El Desierto y El Atacama. Se manejan - o usan - dos palabras, ya sea de manera separada o juntas, y ambas palabras resum...
07/10/2026

El Desierto y El Atacama.

Se manejan - o usan - dos palabras, ya sea de manera separada o juntas, y ambas palabras resumen el territorio en el cual estamos inmersos, el desierto del Atacama.

La palabra desierto (según el diccionario actual) proviene del latín. Se origina en el vocablo desertus, deserta, desertum cuyo significado es abandonado, salvaje. Es un adjetivo derivado del participio presente del verbo deserere que está compuesto por el prefijo latino de- (alejamiento, privación) y el verbo serere (entrelazar, ligar, trabar). El concepto del adjetivo también pasó al sustantivo en español, aun cuando los romanos llamaban a los lugares desiertos con el término deserta, desertorum.

Como sustantivo, en su primera significación, lo define a partir de su origen latino: “lugar despoblado”. En segundo orden, como “territorio arenoso o pedregoso, que por la falta casi total de lluvias carece de vegetación o la tiene muy escasa”.

Desde el punto de vista de la geografía se lo define como un bioma que recibe pocas precipitaciones. En algunos casos está formado por dunas y en otros, sin embargo, existe incluso vegetación adaptada a la poca humedad, como hierbas bajas, arbustos, cactus y matorrales.

Ahora bien. El Concepto Atacama (según Guillermo Cortés Lutz, doctor en Historia) es un nombre (concepto) aceptado que proviene del quechua Tacama (Pato Negro), pero, también podría provenir del concepto quechua Tercuman, que quiere decir gran confín, o el termino «Donde alcanza la vista», es decir seria la frontera entre el desierto (o despoblado de Atacama) y lo no desértico o sea, un lugar que se florece, si esto lo relacionamos con su primer valle, Copiapó o Copayaper o Tierra verde, pareciera ser que el concepto Tercuman es también muy apropiado y pertinente para la región, que siendo desierto cada cierto tiempo se florece.

San Román propone la siguiente etimología: En kunza se decía: Acca lican sájnema, 'yo voy al pueblo', (lican, 'pueblo', y sájnema, 'ir'). Sin embargo, cuando se refiere a la idea del hombre que vive en las cumbres y baja al pueblo, se decía: Acca tch-cámar sájnema, algo así como 'yo voy a Atchcámar'. ¿Se habría producido la evolución Atchcámar-Atcámar-Atacama? (Bahamonde). Ref.: Morínigo, Alonso, Oroz, Bahamonde, Morales, Márquez, Valenzuela.

Territorios del Atacama.

El desierto de Atacama se extiende en el Norte Grande de Chile, abarcando las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta, Atacama y el norte de la región de Coquimbo; cubre una superficie aproximada de 105 000 km². Tiene una longitud de casi 1600 km y un ancho máximo de 180 km. Está delimitado por el océano Pacífico al oeste y por la cordillera de los Andes al este.

Según la WWF, la ecorregión del desierto de Atacama se extiende desde Arica (18°24'S) hasta cerca de La Serena (29°55'S). Por su parte, la National Geographic Society considera que la zona costera peruana forma parte del desierto de Atacama.

Ahora bien. Otra parte integrante de este desierto corresponde a una ecorregión denominada puna de Atacama, ubicada sobre los 3500 m. snm y que es compartida por la vertiente occidental de la cordillera de los Andes en el norte de Chile, y por la vertiente oriental de la misma en el noroeste de Argentina y suroeste de Bolivia.
Sobre su origen y su extensión podemos estar de acuerdo o en desacuerdo, más, es lo que nos dicen los expertos.

Saludos estimados amigos.Las imágenes fueron tomadas «Fuera» de cualquier parque, reserva o monumento. Es decir, directa...
06/10/2026

Saludos estimados amigos.

Las imágenes fueron tomadas «Fuera» de cualquier parque, reserva o monumento. Es decir, directamente en la naturaleza.

La Reserva Nacional “La Chimba”, de Antofagasta, área silvestre bajo la tuición y administración de Conaf, está cerrada al público; eso dice la información y, por tanto, Caminantes del Desierto no va a esa quebrada ni a la Reserva propiamente tal. Tampoco sabemos quiénes van a La Chimba y lo que van a hacer, porque dicha Reserva está cerrada al público, por lo que quienes van y lo que hacen allí es conocido sólo por quienes asisten a dicho lugar a pesar, insistimos, de que está cerrado al público. Es lo que indica la página del organismo responsable.

Nos ha parecido necesario explicar esto, especialmente a quienes nos envían videos e imágenes de gente dentro de esa Reserva extrayendo plantas, cortando flores, pasando por sitios de interés natural, paseando en bicicleta, llevando animales domésticos y un largo etcétera. Hemos de decirles que, aunque se agradece que nos consideren al momento de difundir tales actos, dicha información debe derivarse al organismo responsable de ese lugar, ya que nosotros no lo haremos. No podemos ser portavoces de la comunidad en estos asuntos y esto se debe a que -en algún minuto de nuestra historia- se nos hizo saber por parte del entonces responsable directo de dicha entidad, que nosotros no somos los encargados de dicho territorio, son ellos, por tanto, no podíamos nosotros interpelar o llamar la atención a quienes destruían, hacían mal uso del lugar, rayaban o entraban en motos. Aunque dicho espacio sea de todos los chilenos -una Reserva Nacional- y debiese ser responsabilidad de todos el cuidarla, no tenemos derecho ni autoridad alguna para tomar ninguna acción en su defensa. Para eso hay una entidad a cargo, que se preocupa y ocupa por su salvaguarda y cuidado.

Luego de explicado lo anterior y pasando a otro punto, en esta oportunidad sobre el origen de ciertos dichos, actualmente hay muchos que no saben el significado de la palabra Hortelano. La RAE nos dice: Hortelano, persona que cultiva y cuida una huerta. Es decir, el dicho «como perro del hortelano, que no come y tampoco deja comer», significaría que el perro del agricultor no come verduras y tampoco deja que extraños las coman.

Es así de simple su significado. Siempre lo escuchamos de gente que viene del sur.

Saludos.

Al desierto Florido(Sin bocinas incluidas)Y justo ahora que llevábamos una de tamaño industrial.Saludos estimadas y esti...
05/10/2026

Al desierto Florido
(Sin bocinas incluidas)
Y justo ahora que llevábamos una de tamaño industrial.

Saludos estimadas y estimados amigos.

Les hemos de contar que las carreteras, o mejor dicho, la carretera norte, ruta 5, está atestada de vehículos y no sabríamos decir si esto es masivo sólo durante la noche para sortear el desierto o también durante el día.

Por lo general, cuando hacemos viajes largos -en este caso al sur del país- los realizamos en la noche, para que nuestra gente aproveche de dormir y de esa manera llegar repuestos y con energía a los espacios más lejanos que queremos visitar. Es entonces, en la noche, cuando sólo nos acompañan el silencio y las estrellas, o la camanchaca, quienes comparten nuestra vigilia por decenas de kilómetros y durante el trayecto no se aprecia vehículo alguno y menos aún poblado, caserío, empresa o quizás, ni el simple ermitaño del camino, eso es lo que siempre hemos visto. Pues bien. Esta noche reciente, cuando viajábamos al desierto florido de Atacama, nos encontramos con que había ocurrido un trágico accidente carretero, cuyas fatales consecuencias impidieron el paso de vehículos en ambos sentidos por varias horas, causando tacos impresionantes. Las hileras de camiones, buses y alguno que otro vehículo menor se extendían por kilómetros. Sólo al despuntar el alba y con la escasa luz del amanecer, se pudo ver el cuadro visual completo, algo dantesco. Por lo anterior, algunos pensaron que hasta ahí llegaba el viaje pero, por increíble que pudiese parecer, el simple acto de devolvernos también era imposible, ya que la carretera estaba atestada de vehículos, muchos de ellos de grandes dimensiones, y no había manera de maniobrar en ningún sentido.

No obstante, logramos cruzar dicho atolladero luego de horas de espera, de forma bizarra y por desvíos improvisados en lo que no pocos quedaron enterrados. Esto nos trajo a la memoria aquello de la carretera de doble vía para el norte grande, vía a la que nunca se le brindó mayor atención o urgencia y que -a nuestro parecer- ya resulta más que necesaria.

Volviendo al tema del desierto florido y nuestro viaje, apenas llegamos a Chañaral, ciudad de gente amable a la que siempre tenemos muy presente en nuestros pensamientos y recuerdos, por los trágicos eventos del año 2015, advertimos las primeras serranías de la cordillera costera, que dan paso al parque nacional Pan de Azúcar. Dichos cerros están cubiertos totalmente de vegetación y esto nos indicó que, desde ahí al sur, nos encontraríamos con un espectáculo digno de todos los sentidos, especialmente el de la visión. Ya desde Caldera al sur, yendo por la ruta costera y en lugares en donde no era habitual observar floraciones masivas, la magia de la primavera se hizo presente con imágenes que nos parecían sorprendentes, dignas de quedar plasmadas y ser mostradas al mundo entero, con orgullo de chilenidad y de nortinidad; pero, íbamos atrasados a nuestra cita con la ciudad de Huasco y sólo lo realmente relevante nos podría obligar a detenernos, como por ejemplo los campos masivos de Añañucas amarillas, de Cristarias y Cistanthes o, inclusive, de la celestina, la Zephyra elegans. Terminamos parando en todos los lugares, todo lo presente -por la costa- merecía nuestra atención y embobamiento perpetuo.

Luego de cruzar el río, ahora caudaloso, llegamos a la hermosa ciudad de Huasco y, sin dar pie siquiera a satisfacer al hambre, nos fuimos al cerro Grande (cerro negro) y comenzamos nuestro esperado recorrido por la naturaleza. Para algunos la meta era llegar a la cumbre de dicho cerro, para otros, los más, el objetivo era más terrenal, solo observar la flora y la fauna del desierto florido costero y muy especialmente el conocer a la añañuca roja, que estaba presente en menor número y casi exclusivamente por la medianía del cerro. El paisaje es increíble, colores y aromas que nos dejaron casi al borde del paroxismo, al advertir como una simple lluvia puede generar tanta belleza y nosotros podemos impregnarnos de ella en la más completa de las soledades, sin más testigos que nosotros mismos. A las 19.30 ya estábamos en el hostal (hermoso por demás) en el que siempre somos bien recibidos, bien atendidos y bien cobijados. Una rápida visita a los restaurantes del puerto, guatita llena, corazón contento, tranquilidad absoluta y al sueño reparador.

El domingo comenzó con hambre, luego vino el momento de las aceitunas y los quesos en Huasco Bajo, la visita al desierto intermedio (desierto florido) entre Vallenar y Copiapó. En estos lugares vimos mucha intervención. Destrucción dijeron algunos, trabajo exclamaron otros, labores que se daban en grandes paños del desierto con maquinarias, camiones, torres de alta tensión e instalación de paneles solares (o eso nos pareció), también alguna que otra faena (quizás minera) y las ocupaciones habituales (que fructifican bajo diversas consignas, especialmente aquella de la propiedad privada, loteada y vendida), por aquello, el ver a algunas personas sacándose fotos algo más allá del camino, es decir, dentro de las floraciones, nos pareció hasta turístico, ya que resulta evidente que el daño que pudieran causar es ínfimo comparado con lo que vimos y era hasta un descaro darle a la bocina (como acostumbran en dichos lugares, al ser la bocina su primer regalo de cumpleaños) No es dable comparar el daño causado por empresas, asentamientos y faenas permanentes, con respecto al daño que puedan causar las personas comunes y corrientes que se adentran unos pocos metros entre las floraciones, buscando tomar alguna foto. Es nuestra apreciación muy personal e igual pedíamos, a gritos, al detenernos en lugares amplios y que permitiesen el tránsito por la caletera para sacar fotografías, que nos tocaran la bocina para no perder la costumbre y no olvidar las tradiciones. Tan sólo uno de ellos nos hizo caso, pero no contaba en la ecuación y menos con nuestra valoración porque lo vimos paseando el perro por dichos lugares tan solo unos minutos antes. Alguien -de los nuestros- dijo: ¿No está prohibido traer perros a la naturaleza protegida? Costó convencer a dicho individuo que aquello que vio, no era un perro, era, quizás, un hijo o un integrante de la familia y aquello le daba todos los beneficios de los que adolecen ciertos animales domésticos.

Bajamos por Canto del Agua y nos detuvimos en su mercadillo a comer algo liviano, queso, chanchito asado, alguna que otra churrasca o pan amasado, una o quizás dos chirimoyas o limas, tal vez los sacos de limones estaban muy económicos para el sour antofagastino y hubo espacio en el maletero hasta para los nísperos y alguno que otro arbolito con su tierra. Poco faltó para comprar algún local, desarmarlo y traerlo de souvenir. Paramos luego en el sector en donde se encuentra la “garra de león”, la “oreja de zorro” y la “flor de papel”, así como el azulillo. Qué espacio más hermoso y pleno de vida y de gente, todos caminando, subiendo cerros, disfrutando y alegres. Este lugar nos gustó ya que no muestra la naturaleza de lejos, más bien, este lugar te empapa de ella, te hace formar parte de la flora del desierto, Fantástico nos dijimos, por fin algo que integre al humano con natura, un lugar libre de bocinas y de gente dramática, es como el valle de Shangri La, un espacio a disposición de pocos y con un carrito de churrascas y mote con huesillos incluido. ¿Llegarán por acá los amantes de la bocina? ¿O ésos sólo pululan por la ruta 5?

El tiempo uva, nos vamos poniendo pasas, como dice la canción. El tiempo es inexorable, más cuando estamos disfrutando y ya era tiempo de regresar por Carrizal. Ya no hay parada posible si queremos llegar este mismo día a nuestra ciudad maravillosa, la perla, a la Antofagasta de nuestros amores. No hubo tampoco almuerzo, solo un tentempié en Chañaral y de regreso a la carretera. Atrás va quedando la belleza de este nuevo desierto, una belleza temporal y mientras vamos avanzando volvemos a nuestra realidad, a lo árido y reseco del territorio intermedio. Restan 400km para decir que hemos cumplido y que, a pesar de todo, demoras, retrasos y accidentes, nuestro viaje fue memorable.

Tras 48 horas y algo más, quizás mucho más, ya estamos en casa, en la ciudad por supuesto.

Rumbo a TocopillaÍbamos más allá, pero las circunstancias nos dejaron a mitad de camino.Aro, aro, aro (¿ya pasó el dieci...
02/10/2026

Rumbo a Tocopilla

Íbamos más allá, pero las circunstancias nos dejaron a mitad de camino.

Aro, aro, aro (¿ya pasó el dieciocho?)

Hemos de contarles que, el desierto costero de Tocopilla presenta un alto nivel de endemismo botánico, casi un 52% de las especies que podemos observar, por dichas cumbres y quebradas, son especies muy propias del lugar; también cuenta con una gran variedad de especies nativas, presentes en otros territorios del norte y centro del país y, además, encontramos un reducido número de especies introducidas, quién sabe por qué y por quién. Por lo pronto, culpemos a las aves, a los guanacos (ésos ya no existen en ese territorio) y -cómo no- a Caminantes, puesto que somos nosotros los que llevamos y traemos semillas. Así nos dijo cierto individuo cuando se vio obligado a aceptar que la especie Oxalis gigantea –que supuestamente llega hasta Paposo por el norte- estaba presente en Antofagasta. El cuadro lo anexamos para defender la honra, los jubones y los gregüescos. Pardiez

Muy buenas tardes tengan, estimadas y estimados amigos de Caminantes del Desierto. Aún nos falta bastante por recorrer de estas floraciones primaverales del año 2026 y hemos de decir -con mucha franqueza- que aquello que nos proponemos lo procuramos cumplir, pero en ocasiones es el camino quién nos lo impide y no tenemos claro si esto, el no llegar a los objetivos propuestos, nos produce retrasos o bien cada espacio visitado es un adicional que, a la larga, se agradece.

¿Por qué decimos esto? Bueno, porque esta semana nos correspondía llegar hasta la ciudad de Tocopilla y que mejor aliciente para ello que poder observar a la más hermosa de las hermosas especies de este norte, al farolito de Tocopilla, la Malesherbia tocopillana. El objetivo era ése, pero en el camino se comenzaron a mostrar los cerros totalmente cubiertos de vegetación, con flores lilas y azules, lo que nos obligó a detenernos y comenzar a caminar –no poca distancia- para acceder a dichas floraciones. Accesos para vehículos no hay en la mayor parte del camino y eso podríamos decir que, a la larga, es bueno, porque de no ser así ya tendríamos a más de alguno visitando las flores con sus ruedas sobre ellas.

¿Hemos encontrado algo novedoso? Nos alegra decir que sí, algunas especies de flora que están totalmente identificadas pero que han aparecido en territorios que no eran los habituales. También hemos encontrado algunas especies que no habíamos advertido en otras oportunidades y que no forman parte de los catastros realizados para esa zona. Lo más importante, además de la flora, son los minúsculos (los insectos), cuya diversidad no ha sido la esperada, pero cuyo número va creciendo y ¿por qué mencionar esto? Porque es fácil el advertir que hay más insectos en el territorio, escarabajos, abejas, moscas, mariposas, inclusive estamos advirtiendo la llegada de aves por todas las quebradas, pero son los reptiles los sujetos de interés y estos aún no asoman, no llegan o ya no están presentes.

En fin, una tarea que nos agrada y si en algún momento preguntábamos por la plantita y/o el bichito, para saber algo más de nuestro territorio y no era dable encontrar al experto o a alguien medianamente entendido en la materia, hoy por hoy hemos sido nosotros mismos quienes nos informamos, nos respondemos y, si nuestra comunidad así lo quiere, transmitimos todo aquello que vamos recabando, para transmitir antofagastinidad, término que nos indica que podemos y queremos sentirnos más aferrados al territorio y, para aquello, debemos conocer y sentirnos orgullosos de lo que esta tierra contiene y contuvo. Nuestro pasado y nuestro presente.

02/10/2026

Floraciones de Tocopilla 2026, región de Antofagasta, Chile.

Entre Mejillones y Tocopilla(Ni muy acá o muy allá)Consideramos que el dia de hoy era ideal para internarse por ciertas ...
01/10/2026

Entre Mejillones y Tocopilla

(Ni muy acá o muy allá)

Consideramos que el dia de hoy era ideal para internarse por ciertas quebradas o tratar de llegar a ciertas cumbres, las más verdes que se encontrasen en la ruta y dicha sugerencia dió buenos dividendos. Dos especies que no habiamos visto en todos estos años de recorrido, un Astragalus y una Adesmia que procuraremos identificar, si existiese dicha posibilidad. También nos encontramos con algunas especies (de flora) que están determinadas para otros espacios, algunos tan lejanos como Paposo o Taltal y la otra para Tarapacá. Pues bien. En esta oportunidad fueron las grandes rocas quienes nos brindaron sorpresas, tanto desde el punto de vista histórico (con antiguos asentamientos mineros) y arqueológicos, con algunas excavaciones realizadas quién sabe por quién, en que fechas y quedaron allí, con sus conchales, percutores y osamentas (de animales) también con restos de cerámica, cosas que vimos, fotografiamos y quedaron tal cual las encontramos. La flora y la fauna eran nuestra motivación el día de hoy e, independiente que no fuese mucha la diversidad catastrada, nos faltó llegar más arriba y con seguridad, podíamos haber cubierto más espacios pero, es el tiempo el que falta y aún nos queda mucho territorio por visitar.

Una hermosa jornada la que vivimos hoy y ya mostraremos, a ustedes, lo que contienen dichos lugares como parte de su patrimonio natural.

Nuestra región no es solo arena, roca y mineral, eso ya debe estar más que claro.

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