26/02/2026
Abrazo cordillerano: 50 años de hermandad entre Ancud y Esquel
por RC Ancud · febrero 25, 2026
La cordillera de los Andes, lejos de ser una barrera, volvió a ser el puente. Entre el 19 y el 22 de febrero, una delegación del Rotary Club de Ancud emprendió su tradicional travesía anual hacia la ciudad argentina de Esquel. Pero esta vez, era distinto: era realzar la historia compartida. Se celebraban allí, como en noviembre en Ancud, los 50 años de hermanamiento ininterrumpido, medio siglo de una amistad que ha desafiado el tiempo, la rotación de socios y las fronteras.
La delegación chilena estuvo encabezada por el presidente del club, Alex Laubscher Cárcamo, junto a los socios Ricardo Lagno Cruces, Rafael Álvarez Manso—quien viajó acompañado por su esposa Priscilla y su hija Rafaella— y Ricardo Wagner Basili, socio honorario del club anfitrión.
Más allá de los protocolos, la visita se centró en proyectar el futuro. Se realizaron encuentros de trabajo destinados a potenciar el lazo entre ambas instituciones y a encantar a nuevos interesados en sumarse a esta causa de servicio.
El tradicional intercambio de presentes tuvo un punto álgido de la camaradería ya que desde Ancud se entregó un reconocimiento especial enviado por el Alcalde de la comuna, Andrés Ojeda Care, destacando así el municipio la labor de ambos clubes por la paz y el bienestar de sus comunidades.
El galvano conmemorativo, el que cuenta con una nueva fecha, selló oficialmente la visita, dejando constancia física de estas cinco décadas de fraternidad.
La agenda social permitió a los rotarios chilotes sumergirse en la realidad y el patrimonio de Esquel. Uno de los momentos más significativos fue la visita al Grupo Quenuir. Este centro, que atiende a adultos mayores, dependiente del hospital local, no solo destaca por su cuidado en salud mental, sino por su labor artística. Allí, los socios de Ancud participaron activamente en un taller de telas de fieltro, confeccionando una pieza única con textos alusivos a los ideales rotarios, donando, además, un electrodoméstico necesario para el grupo participante de la institución.
El recorrido cultural incluyó hitos sorprendentes como el Club Slalom, un espacio icónico de la vida social y deportiva local, la visita al Museo Lituano, un tesoro escondido en la Patagonia. Es el único en su tipo en América y alberga una vasta colección de objetos antiguos y contemporáneos que narran la historia del país báltico.
Asimismo, con la visita de la delegación chilota y de los socios de Esquel al Poste de la Paz se puso de relieve una placa conmemorativa de los cincuenta años de hermandad entre ambos clubes y un mural atingente al mismo tema en la Casa de la Amistad esquelense
Como es costumbre, la calidez de la recepción por parte de los hermanos argentinos fue el hilo conductor de cada jornada. La hospitalidad en Esquel no fue solo una cortesía, sino la confirmación de que, tras 50 años, Rotary Club de Ancud y el de Esquel no son solo instituciones aliadas, sino una sola familia dividida por un límite geográfico que hoy, más que nunca, parece inexistente para Rotary.
De esta forma, Ancud y Esquel han tornado realidad la cuarta línea de acción o pilar del Objetivo Rotario, que es fomentar la comprensión, la buena voluntad y la paz entre las naciones a través del compañerismo de las personas que en ellas ejercen actividades profesionales y empresariales, unidas en torno al ideal de servicio.