Somos un Ministerio Canadiense Apostólico Profético, en alianza con otros ministerios internacionales, con un llamado del Dios Todopoderoso a las naciones: para hacer discípulos, para expandir su Reino y ser testigos de Nuestro Señor Jesucristo; llevando la manifestación de su gloria y el fuego del poder sobrenatural de su Espíritu Santo, a todo lugar, etnia, raza o pueblos de la tierra.
“Por tan
to, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; el que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán. Y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.”.