11/01/2026
Tariquía es un territorio vivo, no un área de sacrificio.
No existen “líneas” ni “muros ecológicos” dentro de un ecosistema. La fauna, los ríos y los bosques no reconocen límites trazados en mapas. Lo que se afecta en un punto, impacta a toda la reserva.
Pese a los supuestos estudios presentados, no se han evaluado alternativas de desarrollo que no impliquen la intervención de una reserva natural. La experiencia demuestra que promesas como “un solo pozo” no se cumplen.
Hoy, Tariquía no está sola. Comunidades, profesionales, ambientalistas y técnicos han demostrado, con información real, las inconsistencias de los datos presentados por Petrobras.
No es oposición por capricho.
Es defensa del territorio y de la vida.