17/06/2026
𝘓𝘢 𝘱𝘢𝘭𝘢𝘣𝘳𝘢 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘦𝘭 𝘮𝘦𝘴 𝘥𝘦 𝘫𝘶𝘯𝘪𝘰 𝘦𝘴: 𝘮𝘦𝘥𝘪𝘰 𝘢𝘮𝘣𝘪𝘦𝘯𝘵𝘦
𝗥𝗲𝗻𝗼𝘃𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝘀𝗼𝘀𝘁𝗲𝗻𝗶𝗯𝗹𝗲 𝗲𝗻 𝗖𝗖𝗠: 𝗽𝗲𝗾𝘂𝗲𝗻̃𝗼𝘀 𝗰𝗮𝗺𝗯𝗶𝗼𝘀, 𝗴𝗿𝗮𝗻 𝗶𝗺𝗽𝗮𝗰𝘁𝗼 🔨🧱🪴
𝘊𝘶𝘢𝘯𝘥𝘰 𝘦𝘭 𝘤𝘶𝘪𝘥𝘢𝘥𝘰 𝘥𝘦𝘭 𝘦𝘯𝘵𝘰𝘳𝘯𝘰 𝘴𝘦 𝘯𝘰𝘵𝘢 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘱𝘪𝘴𝘰, 𝘦𝘯 𝘭𝘰𝘴 𝘳𝘪𝘯𝘤𝘰𝘯𝘦𝘴 𝘷𝘦𝘳𝘥𝘦𝘴 𝘺 𝘩𝘢𝘴𝘵𝘢 𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘩𝘰𝘳𝘢 𝘥𝘦𝘭 𝘳𝘦𝘧𝘳𝘪𝘨𝘦𝘳𝘪𝘰
por Elsa Cuellar
Hay cambios que se sienten apenas uno entra: un espacio más luminoso, más ordenado, más vivo. En CCM hemos estado impulsando varias mejoras que van de la mano con el cuidado del medio ambiente. Son acciones concretas, de esas que nacen en lo cotidiano, pero que suman cuando se hacen con intención.
Una de las transformaciones más visibles fue en el garaje: retiramos el piso anterior y lo reemplazamos por losetas ecológicas. Además, ahora contamos con espacios techados para cada vehículo de CCM; se instaló un techo ecológico y se sembraron plantas con la esperanza de que, en un futuro cercano, el lugar se llene de flores. Es una mejora que no solo ordena y protege, sino que también aporta verde y una mirada a largo plazo al espacio.
También sumamos plantas en la oficina. Parece un detalle pequeño, pero cambia el ambiente: aporta frescura, color y una sensación de bienestar que se agradece en la jornada. Es, además, un recordatorio simple y constante de lo valioso que es mantener espacios más verdes y agradables.
Puertas adentro, hubo un cambio que se nota en el orden: organizamos el depósito y le dimos una segunda oportunidad a muchos artefactos que estaban guardados sin uso. Hicimos remates entre los trabajadores para que pudieran aprovecharlos, y lo que ya estaba definitivamente en desuso se desechó. El resultado es un espacio mucho más despejado y funcional, y aquí vale la pena reconocer el gran aporte de D. Leandro, clave para que todo quedara en su lugar.
En esa misma línea de cuidado y orden, queremos destacar a Briqui, nueva integrante del equipo. Ha sido notoria su entrega, dedicación y esmero en su trabajo, dejando cada espacio más limpio y mejor organizado.
Y como a veces “renovar” también es revivir, cambiamos el tapiz de algunos muebles que estaban en desuso. Ese toque hizo una gran diferencia: hoy los espacios se ven con más vida y se sienten más alegres, tanto en las oficinas como en la cocina, ese lugar especial donde nos juntamos para compartir el refrigerio y conversar un rato.
Y ya que hablamos del refrigerio, también hay novedades en el menú. Gracias a las manos (y la dedicación) de Naty y Juana, se han incorporado nuevas recetas, y cada día de refrigerio se convierte en una deliciosa sorpresa que compartimos. Son esos momentos los que, además de alimentar, fortalecen la convivencia y el buen ánimo del equipo.
Al final, todo se conecta: infraestructura, orden, reutilización, rincones verdes y espacios de encuentro. Esta experiencia anima a seguir buscando formas de mejorar con criterio sostenible y con sentido de equipo. “Cuando sumamos ideas, el impacto se multiplica.”