19/09/2026
Devocional para hoy, 19 de septiembre de 2026
𝐍𝐔𝐍𝐂𝐀 𝐄𝐒 𝐓𝐀𝐑𝐃𝐄
❞𝐘 𝐧𝐨 𝐬𝐞 𝐝𝐞𝐛𝐢𝐥𝐢𝐭𝐨́ 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐟𝐞 𝐚𝐥 𝐜𝐨𝐧𝐬𝐢𝐝𝐞𝐫𝐚𝐫 𝐬𝐮 𝐜𝐮𝐞𝐫𝐩𝐨, 𝐪𝐮𝐞 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐛𝐚 𝐲𝐚 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐦𝐮𝐞𝐫𝐭𝐨 𝐬𝐢𝐞𝐧𝐝𝐨 𝐝𝐞 𝐜𝐚𝐬𝐢 𝐜𝐢𝐞𝐧 𝐚𝐧̃𝐨𝐬, 𝐨 𝐥𝐚 𝐞𝐬𝐭𝐞𝐫𝐢𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐦𝐚𝐭𝐫𝐢𝐳 𝐝𝐞 𝐒𝐚𝐫𝐚❞. (𝐑𝐨𝐦𝐚𝐧𝐨𝐬 𝟒:𝟏𝟗)
Pasajes complementarios: Isaías 51:1-2; Génesis 21:1-2; Romanos 4:18-21
Muchos de los esquemas más dañinos que tenemos están relacionados con el tiempo, debido a los patrones que se han construido socialmente con el correr de los años. Esto hace que muchas veces pensemos que ya se hizo tarde para alcanzar determinados sueños, como casarse, estudiar, tener hijos, o emprender. Sin embargo, la Palabra de Dios nos muestra cómo los tiempos son de Dios, y todo lo que Él quiere, prospera en su mano, por encima de lo que se considera imposible, o de cualquier construcción social que exista.
Abraham y Sara son el mejor ejemplo de cómo los esquemas o patrones no interfieren en el cumplimiento de nuestros anhelos. La Biblia nos enseña que Dios los bendijo y los multiplicó, pero si mencionamos la edad en la que sucedió y las condiciones en que esto se llevó a cabo, definitivamente nos quedamos sin palabras. Ella era estéril y ambos eran de edad avanzada, así que no estamos hablando de dificultades, sino de imposibilidades. Además, socialmente era una afrenta no tener hijos en la juventud, de donde podemos entender que por muchos años pudo haber frustración en el corazón de ambos. Sin embargo, lo que vemos en esta fascinante historia es que nada estuvo por encima de las promesas de Dios, y Abraham y Sara vieron cumplido su anhelo cuando tenían 100 y 90 años, respectivamente, pasando además por encima de la esterilidad de Sara.
Entonces debemos entender que nunca es demasiado tarde para ninguno de nuestros sueños y anhelos, porque Dios es quien controla todos los sucesos en el tiempo, y es experto en vencer imposibles. Lo que necesitamos es tener nuestra fe intacta y creer en esperanza contra esperanza, como lo hizo Abraham, entendiendo que nuestro Dios es galardonador de los que le buscan, y por eso, todo aquello que emprendamos de su mano, basados en sus promesas, se cumplirá sin importar lo imposible que parezca.
𝐎𝐑𝐄𝐌𝐎𝐒
Dios de Abraham, hoy quiero entregarte todos mis anhelos y mis planes, y me dispongo para ver la manifestación de tu poder en todo aquello que considero imposible, porque hoy decido creer en ti, que eres el Dios de los imposibles. No dejaré de ver la piedra de donde he sido cortado, ni el hueco de donde he sido sacado, y así tendré siempre presente la magnífica obra que hiciste en Abraham y Sara, pasando por encima de la esterilidad de Sara y de la avanzada edad de ambos. Hoy entiendo que mis planes y proyectos también pueden llevarse a cabo de tu mano. Te entrego mis frustraciones, mi esterilidad, para que seas tú fructificando todo mi ser.