12/11/2025
Senador Rodrigo Paz
Ministerio de Medio Ambiente y Agua
Carta abierta (parte 2), Presidente Senador Rodrigo Paz Referencia: Sobre la eliminación del Ministerio de Medio Ambiente y Agua
Señor Presidente:
Recibimos con profunda preocupación información sobre la eliminación del Ministerio de Medio Ambiente y Agua y su absorción por el Ministerio de Desarrollo Productivo. Esta decisión sería un error histórico, pues significaría cerrarle a Bolivia las puertas del nuevo mercado global que está financiando la vida en tiempos de crisis climática, además de hacerle perder su voz, su dignidad ambiental y el acceso a miles de millones de dólares destinados a los países que conservan su naturaleza.
El precedente ecuatoriano lo demuestra, cuando en julio de 2025 el presidente Daniel Noboa eliminó el Ministerio de Ambiente, los fondos internacionales se detuvieron, el país perdió capacidad técnica y política, y el mismo ministerio que promueve proyectos extractivos pasó a decidir sobre el ambiente, convirtiéndose en juez y parte.
Desaparecer el Ministerio de Medio Ambiente y Agua es un grave error ambiental y estratégico. Desde una perspectiva económica implicaría cerrar la llave a miles de millones de dólares verdes, hoy el mundo está financiando con cifras sin precedentes a los países que cuidan su naturaleza, y todos estos instrumentos económicos exigen una institución ambiental con rango ministerial, independiente y técnica; de esta manera, cerrar el Ministerio de Medio Ambiente y Agua, sería cerrar las puertas al financiamiento climático más grande de la historia (fondo de 285,000 millones de dólares), justo cuando Bolivia más lo necesita.
* El Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF-8) y el Fondo Global de Biodiversidad (GBFF): más de 7,500 millones de dólares.
* El Programa de Paisajes Amazónicos Sostenibles (ASL): 1,000 millones.
* El Fondo Verde para el Clima (GCF): más de 13,000 millones.
* El Fondo de Adaptación: 1,200 millones.
* El programa CIF “Nature, People & Climate”: 1,000 millones.
* Los pagos por resultados (LEAF, NICFI, REM, BioCarbon): 5,500 millones.
* Los canjes de deuda y bonos verdes soberanos: más de 250,000 millones en el mercado global.
* El esquema Enduring Earth – Project Finance for Permanence: 2,000 millones movilizados en América Latina.
* Los fondos CEPF, SGP y Andes Amazon Fund: 900 millones.
* Los programas ONU/PROGREEN/UN-REDD/LIFE-IP: 3,900 millones.
Desde la perspectiva del mercado global, cerrar el Ministerio de Medio Ambiente y Agua también es un error económico, ya que va en contra de las nuevas tendencias económicas, donde crece la demanda por productos orgánicos, sostenibles y libres de deforestación. Los países que garantizan trazabilidad y respeto ambiental acceden a mejores precios, nuevos mercados y financiamiento verde; de esta manera, eliminar la institución que brinda las salvaguardas y respalda esas garantías sería fatal para cientos de emprendimientos en café, cacao, asaí, quinua, entre otros, pues Bolivia perdería la oportunidad de posicionar su producción en los segmentos de mayor valor del comercio mundial.
Señor Presidente, recordar también que nuestra Constitución Política de Estado en sus artículos 33 y 34 mencionan de manera clara que “todas y todos tenemos derecho a un medio ambiente saludable, equilibrado y compatible con la vida”; de esta manera, si desaparece el ministerio, ¿quién hará cumplir ese derecho? ¿Quién fiscalizará los incendios, la contaminación y la destrucción de nuestros ecosistemas? Sin una autoridad ambiental con fuerza de Estado, ese derecho se convierte en letra mu**ta.
Además, no se puede hablar de salud ni de economía sin comprender el principio de “Una Sola Salud” (One Health), adoptado por la OMS, la FAO y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, enfoque que reconoce la conexión entre la salud humana, animal y ambiental.
De manera sincera, como sector, reconocemos que el Ministerio de Medio Ambiente y Agua ha sufrido corrupción e ineficiencia en los últimos tiempos, pero la solución no es eliminarlo, sino reconstruirlo. Debe limpiarse, reestructurarse y fortalecerse con profesionales competentes, recursos adecuados y visión técnica para recuperar su verdadera misión: proteger el agua, los bosques y la vida. Este proceso de renovación también debe incluir al SERNAP y la ABT, para que recuperen capacidad, autonomía y recursos en defensa del patrimonio natural del país
De esta manera, reconstruir el Ministerio de Medio Ambiente y Agua así como las instituciones que son parte del mismo, significa que por ley deben estar integradas por profesionales con reconocida vocación y trayectoria vinculada con la temática de protección ambiental, rememorando que, los artículos 176 y 236 de la CPE, así como la Ley No. 2027 establecen las condiciones que deben demostrar todos los servidores públicos, incluyendo los ministros.
Estas condiciones de la norma suprema restringen la designación de Ministros que tengan conflictos de intereses con las respectivas carteras estatales, vale entender, no se puede designar a una persona dedicada a la explotación de recursos forestales como la autoridad que se encarga de la regulación y autorización de la explotación de éstos recursos, es contrario a la norma legal y moral.
Convenientemente para la ciudadanía boliviana, el ordenamiento jurídico internacional y nacional establece procedimientos y previsiones para defender el medio ambiente e impugnar la decisiones gubernamentales que representen una amenaza o atenten contra el patrimonio natural del pueblo boliviano (V.gr.: la designación de autoridades no idóneas); como sector anunciamos la utilización de estos mecanismos de defensa legal ambiental ante cualquier designación, decisión, acción u omisión que atente o amenace atentar contra el interés común (la conservación ambiental).
Bolivia no necesita menos ambiente, necesita más inteligencia ecológica, de esta manera le pedimos y exigimos que no destruya lo que puede ser el corazón de la nueva economía verde para Bolivia, Reforme el Ministerio de Medio Ambiente y Agua, pero no lo elimine; porque sin él, no habrá ni agua, ni futuro, ni país que defender.
Señor Presidente, los sabios dicen que somos esclavos de nuestras palabras, y por eso queremos recordarle las suyas, pronunciadas en su discurso de toma de mando el pasado sábado 8 de noviembre:
“Defenderemos nuestros ríos, nuestros bosques y nuestros glaciares, el desarrollo económico irá de la mano con el respeto al medio ambiente. No más divorcio entre crecimiento y naturaleza”,
De esta manera, hoy le pedimos el cumplimiento de su atribución constitucional (Num. 1, Art. 172 de la CPE) con relación al ordenamiento jurídico ambiental, que honre ese compromiso y sea consecuente con sus palabras, usted tiene en sus manos la oportunidad de pasar a la historia como el presidente que reformó el Estado para proteger la vida, que marcó un antes y un después entre el extractivismo que destruye y empobrece, y una nueva economía que regenera, cuida la vida y que crea oportunidades para quienes más lo necesitan. No desperdicie esta oportunidad, Señor Presidente.
Desde la sociedad civil y la academia reafirmamos nuestra voluntad de trabajar, construir y fortalecer esta cartera estratégica; de esta manera, este jueves 13 de octubre presentaremos las “10 Propuestas Económicas para una Bolivia que Siembra Vida”, porque estamos convencidos de algo simple y profundo: “no puede existir una economía sana sin medio ambiente sano; cuidar la naturaleza, es en esencia, cuidar el futuro económico de todos.”
Con todo respeto,
La sociedad civil, la comunidad científica y el sector ambiental de Bolivia,
“Jɨye jïya, jɨye ona, jɨye ayé, jɨye ñii” (frase de sabiduría moxeña)
Sin bosques no hay agua, no hay vida, no hay nada
Movimiento Ciudadano
Carta abierta (parte 2), Presidente Senador Rodrigo Paz Referencia: Sobre la eliminación del Ministerio de Medio Ambiente y Agua
Señor Presidente:
Recibimos con profunda preocupación información sobre la eliminación del Ministerio de Medio Ambiente y Agua y su absorción por el Ministerio de Desarrollo Productivo. Esta decisión sería un error histórico, pues significaría cerrarle a Bolivia las puertas del nuevo mercado global que está financiando la vida en tiempos de crisis climática, además de hacerle perder su voz, su dignidad ambiental y el acceso a miles de millones de dólares destinados a los países que conservan su naturaleza.
El precedente ecuatoriano lo demuestra, cuando en julio de 2025 el presidente Daniel Noboa eliminó el Ministerio de Ambiente, los fondos internacionales se detuvieron, el país perdió capacidad técnica y política, y el mismo ministerio que promueve proyectos extractivos pasó a decidir sobre el ambiente, convirtiéndose en juez y parte.
Desaparecer el Ministerio de Medio Ambiente y Agua es un grave error ambiental y estratégico. Desde una perspectiva económica implicaría cerrar la llave a miles de millones de dólares verdes, hoy el mundo está financiando con cifras sin precedentes a los países que cuidan su naturaleza, y todos estos instrumentos económicos exigen una institución ambiental con rango ministerial, independiente y técnica; de esta manera, cerrar el Ministerio de Medio Ambiente y Agua, sería cerrar las puertas al financiamiento climático más grande de la historia (fondo de 285,000 millones de dólares), justo cuando Bolivia más lo necesita.
* El Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF-8) y el Fondo Global de Biodiversidad (GBFF): más de 7,500 millones de dólares.
* El Programa de Paisajes Amazónicos Sostenibles (ASL): 1,000 millones.
* El Fondo Verde para el Clima (GCF): más de 13,000 millones.
* El Fondo de Adaptación: 1,200 millones.
* El programa CIF “Nature, People & Climate”: 1,000 millones.
* Los pagos por resultados (LEAF, NICFI, REM, BioCarbon): 5,500 millones.
* Los canjes de deuda y bonos verdes soberanos: más de 250,000 millones en el mercado global.
* El esquema Enduring Earth – Project Finance for Permanence: 2,000 millones movilizados en América Latina.
* Los fondos CEPF, SGP y Andes Amazon Fund: 900 millones.
* Los programas ONU/PROGREEN/UN-REDD/LIFE-IP: 3,900 millones.
Desde la perspectiva del mercado global, cerrar el Ministerio de Medio Ambiente y Agua también es un error económico, ya que va en contra de las nuevas tendencias económicas, donde crece la demanda por productos orgánicos, sostenibles y libres de deforestación. Los países que garantizan trazabilidad y respeto ambiental acceden a mejores precios, nuevos mercados y financiamiento verde; de esta manera, eliminar la institución que brinda las salvaguardas y respalda esas garantías sería fatal para cientos de emprendimientos en café, cacao, asaí, quinua, entre otros, pues Bolivia perdería la oportunidad de posicionar su producción en los segmentos de mayor valor del comercio mundial.
Señor Presidente, recordar también que nuestra Constitución Política de Estado en sus artículos 33 y 34 mencionan de manera clara que “todas y todos tenemos derecho a un medio ambiente saludable, equilibrado y compatible con la vida”; de esta manera, si desaparece el ministerio, ¿quién hará cumplir ese derecho? ¿Quién fiscalizará los incendios, la contaminación y la destrucción de nuestros ecosistemas? Sin una autoridad ambiental con fuerza de Estado, ese derecho se convierte en letra mu**ta.
Además, no se puede hablar de salud ni de economía sin comprender el principio de “Una Sola Salud” (One Health), adoptado por la OMS, la FAO y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, enfoque que reconoce la conexión entre la salud humana, animal y ambiental.
De manera sincera, como sector, reconocemos que el Ministerio de Medio Ambiente y Agua ha sufrido corrupción e ineficiencia en los últimos tiempos, pero la solución no es eliminarlo, sino reconstruirlo. Debe limpiarse, reestructurarse y fortalecerse con profesionales competentes, recursos adecuados y visión técnica para recuperar su verdadera misión: proteger el agua, los bosques y la vida. Este proceso de renovación también debe incluir al SERNAP y la ABT, para que recuperen capacidad, autonomía y recursos en defensa del patrimonio natural del país
De esta manera, reconstruir el Ministerio de Medio Ambiente y Agua así como las instituciones que son parte del mismo, significa que por ley deben estar integradas por profesionales con reconocida vocación y trayectoria vinculada con la temática de protección ambiental, rememorando que, los artículos 176 y 236 de la CPE, así como la Ley No. 2027 establecen las condiciones que deben demostrar todos los servidores públicos, incluyendo los ministros.
Estas condiciones de la norma suprema restringen la designación de Ministros que tengan conflictos de intereses con las respectivas carteras estatales, vale entender, no se puede designar a una persona dedicada a la explotación de recursos forestales como la autoridad que se encarga de la regulación y autorización de la explotación de éstos recursos, es contrario a la norma legal y moral.
Convenientemente para la ciudadanía boliviana, el ordenamiento jurídico internacional y nacional establece procedimientos y previsiones para defender el medio ambiente e impugnar la decisiones gubernamentales que representen una amenaza o atenten contra el patrimonio natural del pueblo boliviano (V.gr.: la designación de autoridades no idóneas); como sector anunciamos la utilización de estos mecanismos de defensa legal ambiental ante cualquier designación, decisión, acción u omisión que atente o amenace atentar contra el interés común (la conservación ambiental).
Bolivia no necesita menos ambiente, necesita más inteligencia ecológica, de esta manera le pedimos y exigimos que no destruya lo que puede ser el corazón de la nueva economía verde para Bolivia, Reforme el Ministerio de Medio Ambiente y Agua, pero no lo elimine; porque sin él, no habrá ni agua, ni futuro, ni país que defender.
Señor Presidente, los sabios dicen que somos esclavos de nuestras palabras, y por eso queremos recordarle las suyas, pronunciadas en su discurso de toma de mando el pasado sábado 8 de noviembre:
“Defenderemos nuestros ríos, nuestros bosques y nuestros glaciares, el desarrollo económico irá de la mano con el respeto al medio ambiente. No más divorcio entre crecimiento y naturaleza”,
De esta manera, hoy le pedimos el cumplimiento de su atribución constitucional (Num. 1, Art. 172 de la CPE) con relación al ordenamiento jurídico ambiental, que honre ese compromiso y sea consecuente con sus palabras, usted tiene en sus manos la oportunidad de pasar a la historia como el presidente que reformó el Estado para proteger la vida, que marcó un antes y un después entre el extractivismo que destruye y empobrece, y una nueva economía que regenera, cuida la vida y que crea oportunidades para quienes más lo necesitan. No desperdicie esta oportunidad, Señor Presidente.
Desde la sociedad civil y la academia reafirmamos nuestra voluntad de trabajar, construir y fortalecer esta cartera estratégica; de esta manera, este jueves 13 de octubre presentaremos las “10 Propuestas Económicas para una Bolivia que Siembra Vida”, porque estamos convencidos de algo simple y profundo: “no puede existir una economía sana sin medio ambiente sano; cuidar la naturaleza, es en esencia, cuidar el futuro económico de todos.”
Con todo respeto,
La sociedad civil, la comunidad científica y el sector ambiental de Bolivia,
“Jɨye jïya, jɨye ona, jɨye ayé, jɨye ñii” (frase de sabiduría moxeña)
Sin bosques no hay agua, no hay vida, no hay nada
Movimiento Ciudadano