18/09/2026
EL LATIDO DEL AGUA EN RURRENABAQUE: DE LA NORMA MUNICIPAL A LA GOBERNANZA CON EL PILÓN LAJAS
Hay decisiones que marcan un antes y un después, no solo por lo que dicen los artículos de un papel, sino por la urgencia vital que descifra. El 29 de agosto de 2024, el Gobierno Autónomo Municipal de Rurrenabaque bajo la gestión del alcalde Elías Moreno Vargas dio un paso al promulgar la Ley Municipal Autonómica N° 197, instituyendo el Fondo Municipal de Preservación de Fuentes Naturales de Agua. Fue un acierto normativo al poner sobre la mesa de la política local una verdad insoslayable: Rurrenabaque necesita proteger y recuperar sus "fábricas de agua", esas áreas de recarga hídrica de cuencas y microcuencas que bajan desde la serranía del Pilon Lajas, que alimentan la vida y cruza nuestro suelo.
Sin embargo, gobernar el territorio exige algo más que la legitimidad del despacho: demanda sintonía con la historia viva del paisaje. En ese diseño inicial se olvidó a los verdaderos artífices de que el agua siga fluyendo limpia y constante. Hablamos de la Reserva de la Biosfera y Tierra Comunitaria de Origen (TCO) Pilón Lajas y de las 23 comunidades que la habitan, custodios ancestrales cuya única y profunda divisa ha sido mantener en pie la casa grande, el bosque que alimenta los ríos y sostiene la coexistencia de todos.
Por eso, esta no es una voz de fricción, sino de convocatoria propositiva.
Queremos sumar, desde el rigor técnico y la pertenencia territorial, una propuesta de enmienda y profundización de la Ley N° 197, así como una silla activa en el Comité de la Ley del Agua. Defender el derecho humano al agua en cantidad, calidad y con la capacidad de sostener las funciones ecológicas del ecosistema no se logra regulando desde el asfalto. Se logra tejiendo la institucionalidad municipal con el conocimiento empírico y comunitario que habita el monte.
Compartimos con el alcalde Elías Moreno Vargas una premisa fundamental: el agua que bebe Rurrenabaque no se administra de espaldas a su origen. Integrar al Pilón Lajas y a sus 23 comunidades en la gobernanza efectiva de este fondo municipal es transformar una buena ley en una política histórica, indestructible y con raíces fuertes.
El futuro hídrico de nuestro pueblo se escribe a dos tintas: la de la norma pública y la del respeto profundo a quienes cuidan la fuente antes de que nazca el río.
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