06/06/2026
La historia no contada: cuando Paul Harris metió las piernas por la ventana y fundó Rotary con una broma
Donde hay amistad, hay alegría… y a veces, piernas por la ventana. Esa es la imagen que mejor define a Paul Harris, el fundador de Rotary, y que pocos conocen fuera del círculo rotario.
1. Paul Harris: el bromista que no quería ser solemne
Paul Harris no era el típico fundador serio y acartonado. En Rotary se le recuerda como un líder bromista, desvergonzado y feliz. De joven fue expulsado de varias escuelas por travieso, y esa chispa nunca la perdió.
En 1896 se estableció como abogado en Chicago. Extrañaba la camaradería de su infancia en Wallingford, Vermont, ese trato cercano que veía en los pueblos pequeños. Así que el 23 de febrero de 1905 convocó a tres amigos - Gustavus Loehr, Silvester Schiele e Hiram Shorey - en la oficina 711 del Unity Building de Chicago.
Esa reunión es considerada la primera de un club rotario. El nombre “Rotary” nació porque al principio rotaban las reuniones entre las oficinas de cada uno.
2. La foto de 1905 y la historia de Paw
La imagen que circula en los clubes muestra a Paul Harris en 1905 rodeado de amigos, con una pose relajada y divertida. Según los archivos del Rotary Club de Chicago, la foto viene del álbum titulado _“¿Qué les pasó en Paw a los muchachos del Rotary Club?
Paw Paw es un pueblo de Michigan. En los primeros años, los rotarios hacían excursiones y encuentros informales fuera de Chicago para fortalecer el compañerismo.
La anécdota de “las piernas por la ventana” viene de esos momentos: Paul Harris impulsaba un ambiente donde la risa y la complicidad eran tan importantes como el servicio. Para él, Rotary no nació en solemnidad, sino en camaradería.
3. El compañerismo como esencia de Rotary
Harris lo decía claro: quería recuperar en la gran ciudad el espíritu de amistad que había conocido en su pueblo. Ese fue el motor de Rotary desde el día uno.
En 1907 el Club Rotario de Chicago ya trabajaba en proyectos de servicio público, como la instalación de baños públicos. Pero sin perder el eje: si un club pierde la sonrisa, la alegría y la amistad, pierde lo más valioso que Rotary regala - el compañerismo. Un club sin compañerismo no es Rotary.
El propio Harris dejó escrito en el libro de visitas de su casa en Morgan Park reflexiones sobre la amistad y las conexiones duraderas. Para él, _“compañerismo en el servicio a través del servicio en el compañerismo”_ era la fórmula.
4. Por qué esta historia importa hoy
Rotary cumple 121 años en 2026 y tiene más de 1.2 millones de socios en 35,000 clubes. Pero la fuerza sigue siendo la misma que en 1905: profesionales que se juntan a servir, sí, pero primero a ser amigos.
Cuando se pierde la risa compartida y el _face to face_ se vuelve solo formalidad, se pierde la esencia. La anécdota de Paw nos recuerda que Rotary creció porque sus fundadores se permitieron ser humanos, bromistas y cercanos.
Dato curioso: Paul Harris pidió que en su funeral, en vez de flores, se hicieran donaciones a La Fundación Rotaria para educación. Murió el 27 de enero de 1947, socio activo del Club Rotario de Chicago hasta el final.