03/12/2025
Logias Femeninas y Mixtas
La historia de las logias femeninas y mixtas en la Masonería es una travesía de resistencia, visión filosófica y transformación social que comenzó en silencio y terminó abriendo caminos inesperados.
Durante siglos, la Masonería fue un espacio reservado exclusivamente para hombres. Las constituciones de Anderson de 1723, que sirvieron como base para muchas obediencias, establecían claramente que los miembros debían ser “hombres libres y de buenas costumbres”. Sin embargo, la realidad fue más compleja. En 1732, en Irlanda, una mujer llamada Elizabeth St. Leger, conocida como Mrs. Aldworth, fue iniciada en circunstancias excepcionales. Se dice que presenció accidentalmente una ceremonia masónica y, en lugar de ser excluida, fue aceptada como miembro. Aunque su caso fue aislado, marcó el inicio de una grieta en el muro de exclusión.
La verdadera revolución llegó en 1882, cuando Maria Deraismes, escritora y activista francesa, fue iniciada en la logia “Les Libres Penseurs” en Francia. Su ingreso no fue un gesto simbólico, sino el inicio de una lucha sostenida por la inclusión femenina. Deraismes, junto al médico y masón Georges Martin, comprendió que las logias de adopción estructuras paralelas donde las mujeres podían participar sin plenos derechos no eran suficientes. Juntos fundaron en 1893 la Orden Masónica Mixta Internacional “Le Droit Humain” (El Derecho Humano), una obediencia que aceptaba hombres y mujeres en igualdad de condiciones.
Narrativamente, este momento puede verse como el nacimiento de una nueva columna en el templo simbólico de la Masonería. Ya no se trataba solo de perfeccionar la piedra bruta del individuo, sino de reconstruir el edificio mismo de la tradición, ampliando sus fundamentos éticos hacia la equidad. Las logias mixtas no solo permitieron el ingreso de mujeres, sino que también introdujeron nuevas perspectivas filosóficas, sociales y espirituales. En países como Francia, España y más tarde en América Latina, estas logias se convirtieron en espacios de reflexión sobre los derechos humanos, la educación, la libertad de conciencia y la justicia social.
Hoy, muchas obediencias mixtas y femeninas siguen activas, como la Gran Logia Femenina de Francia o la Federación Española de “Le Droit Humain”. Su existencia desafía el mito de que la Masonería es monolítica y masculina, mostrando que su esencia la búsqueda de la verdad, la fraternidad y el perfeccionamiento moral puede y debe incluir todas las voces.
Mi Madre Logia