12/03/2026
PROGRAMACIÓN DEL MOVIMIENTO INTERNACIONAL ATD CUARTO MUNDO BOLIVIA 2026.
El Movimiento Internacional ATD Cuarto Mundo Bolivia vivió dos jornadas de trabajo para realizar la Programación 2026, esté trabajo de construcción participativa fue realizado junto a militantes, aliados y voluntarios, generando una retroalimentación fundamentada en las raíces culturales de sus miembros.
¿Quiénes son los militantes, aliados y voluntarios?
Son personas que por su condición de vida son portadores de un conocimiento que nutre la reflexión sobre la problemática de la pobreza en la sociedad, en ese sentido tenemos:
El saber de la experiencia: El conocimiento de quienes viven la pobreza día a día, quienes en un sentido de identidad y pertenencia de lucha se perciben como militantes de acción y agentes de transformación ante las injusticias sociales.
El saber de la acción: El conocimiento de los voluntarios y profesionales de campo, personas que día a día conviven con personas en situación de pobreza para que juntos tomen medidas y acciones fundamentadas en el respeto y dignidad de las personas.
El saber académico: Es aquel que surge de la investigación científica y técnica, son profesionales aliados que desde su posición académica y profesional ponen al servicio de la sociedad sus capacidades para realizar investigación sobre la pobreza que permitan su transformación.
Al juntar a personas tan diversas con un mismo fin la riqueza del mismo no radica en los resultados sino en el proceso que en cada uno de sus etapas se torna reflexivo y liberador para los participantes. Es así que se logra obtener un análisis más profundo de la pobreza, pues la misma es comprendida y estudiada desde diferentes ópticas, pero a la vez se generan condiciones necesarias para que el saber de las familias excluidas tenga la misma importancia que el saber académico o profesional. Este aspecto integral de análisis es fundamente al momento de plantear las prioridades y metas del Movimiento ATD Cuarto Mundo para la gestión 2026.
En ATD Cuarto Mundo no se parte de lo que falta o precariedad, sino de la dignidad que todos tenemos y la restitución de derechos de las personas en situación de pobreza extrema. En este contexto programar no es solo asignar recursos; es la forma de luchar contra la exclusión, tanto política como éticamente. La programación no busca "ayudar a los pobres", sino crear las condiciones para que las personas en situación de pobreza y pobreza extrema ejerzan sus derechos en un entorno de confianza y respeto.
Te invitamos a tomar esta experiencia como una herramienta de justicia social. No se programa para la gente; se programa para que la gente, a través de sus derechos, recupere su lugar legítimo en la construcción de una sociedad con justicia social en condiciones de equidad y dignidad.