06/10/2026
Perdió mucho, pero nunca su capacidad de dar cariño... 🥹🐕❤️🩹
A veces me pregunto quién engañó a los perros para que nos quisieran tanto, incluso después de ver nuestro peor lado. La historia de Maggie te hace pensar en eso. A esta perrita la encontraron en Líbano atada a una caja, embarazada y con más de 17 perdigones incrustados entre el cuello y la cara que la dejaron completamente ciega, además de perder una oreja y su mandíbula lesionada. Cualquier persona habría quedado llena de rencor después de semejante acto que vivió, pero Maggie demostró una nobleza difícil de entender. Tras ser rescatada por una fundación británica y adoptada por Kasey Carlin, aprendió a moverse sola atendiendo a palabras sencillas como "izquierda", "derecha" o "alto", guiándose únicamente con su oído y su olfato.
Lo verdaderamente increíble no es solo cómo aprendió a andar por el mundo sin ver, sino que jamás perdió las ganas de entregar cariño. Hoy, Maggie es una perra de terapia certificada que visita hospitales y asilos para llevar un rato de tranquilidad y cariño a personas que la están pasando mal. A pesar de todo lo que vivió, ella entra a las habitaciones moviendo la cola, buscando ser acariciada y regalando consuelo a quien lo necesite. Maggie es la prueba clara de que, aun cuando conocen nuestra peor cara, los perros siempre eligen darnos lo mejor que tienen. La puedes visitar en su Instagram: