05/02/2026
En esta ocasión se presenta un análisis sobre qué municipio o gobierno autónomo municipal es el más endeudado, de acuerdo con los indicadores establecidos por el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas.
𝐏𝐞𝐫𝐨 𝐚𝐧𝐭𝐞𝐬, 𝐬𝐮𝐫𝐠𝐞 𝐮𝐧𝐚 𝐩𝐫𝐞𝐠𝐮𝐧𝐭𝐚 𝐜𝐥𝐚𝐯𝐞: ¿𝐐𝐮𝐞́ 𝐬𝐢𝐠𝐧𝐢𝐟𝐢𝐜𝐚𝐧 𝐞𝐬𝐭𝐨𝐬 𝐢𝐧𝐝𝐢𝐜𝐚𝐝𝐨𝐫𝐞𝐬❓
En Bolivia, los indicadores de servicio de la deuda permiten medir la capacidad de las entidades públicas para cumplir con sus obligaciones financieras, sin comprometer la estabilidad fiscal ni la prestación de servicios públicos.
• Indicadores de servicio de la deuda: miden la capacidad inmediata de pago, es decir, la presión de la deuda en el corto plazo.
• Indicadores de valor presente de la deuda: miden el peso real de la deuda en el largo plazo, considerando el valor actual de todas las obligaciones futuras.
De acuerdo con la Ley de Administración Presupuestaria, en el régimen presupuestario de la deuda existen dos indicadores con límites claramente establecidos:
• El servicio de la deuda (amortización de capital, intereses y comisiones) comprometido anualmente no podrá exceder el 20% de los ingresos corrientes recurrentes percibidos en la gestión anterior.
• El valor presente de la deuda total no podrá exceder el 200% de los ingresos corrientes recurrentes percibidos en la gestión anterior.
Entre los municipios capitales, en lo que respecta al servicio de la deuda, el GAM Cobija presenta el indicador más elevado con 14,9%, seguido por el GAM Santa Cruz de la Sierra con 14,1% y el GAM Tarija con 13,4%.
Si bien estos valores se encuentran por debajo del límite del 20% establecido por la normativa nacional, evidencian que estos municipios destinan más del 10% de su presupuesto anual al pago de la deuda contraída, la cual debe ser cubierta principalmente con ingresos propios generados por los gobiernos municipales.
En cuanto al valor presente de la deuda, el GAM Santa Cruz de la Sierra registra un nivel del 168,1%, cercano al límite del 200% permitido, seguido por el GAM Cobija con 130,5% y el GAM La Paz con 96,6%.
Esto implica que los nuevos gobiernos municipales deberán asumir estas obligaciones financieras, lo que afectará la disponibilidad de recursos en sus presupuestos futuros.
En conclusión, los nuevos gobiernos municipales —hoy candidatos— deben considerar que una parte importante del presupuesto que administrarán durante sus cinco años de gestión estará destinada al pago de la deuda, lo cual incidirá directamente en el cumplimiento de sus promesas electorales, al limitar los recursos disponibles para nuevas inversiones y programas municipales.