27/04/2026
Crisis de madres de niños autistas. Siempre notamos las crisis de los niños, pero las crisis de las madres son cero notorias porque las sufren a solas, y esto es tan dañino para la madre como para el niño. ¿Por qué? Pues una madre sobrecargada tanto emocional como psicológicamente perderá la capacidad de verse a sí misma como un apoyo para su hijo. Algunas experimentan depresión profunda, ansiedad, miedo y, poco a poco, por cansancio mental y físico, van abandonando la lucha por no sentir que tienen esperanzas o energía.
¿Cómo podemos darnos cuenta de que la madre la está pasando mal? Es bastante complejo porque nos lo hace saber, pero la ignoramos completamente. Cuando una madre te diga "estoy cansada", debemos evitar hacer comentarios como "¿de qué? Si no haces nada". Este tipo de argumentos sin sentido y con cero empatía hacen que ya no quieran compartir sus emociones y se encierren en una negación a sus sentimientos y decidan que ya no harán más porque no hay solución, o bien se sobrecarguen con más obligaciones porque piensan que están haciendo poco o que lo que hacen no es suficiente, exigiéndose a ellas mismas y, por ende, a los niños autistas, sobrecargándolos de terapias, obligaciones y exponiéndolos a situaciones que no siempre son favorables para el desarrollo de los niños, donde ambos la pasan mal.
Difícilmente comunican que se sienten tristes, cansadas o enfermas, pero podemos notar que se vuelven más ansiosas. Por ejemplo, conocí a una que se tomaba varias tazas de café al día, con diferentes medicamentos porque le dolía la espalda, el cuello o los pies. Ojo con esto, porque es una manera de decirnos que necesitan ayuda. Otras, por ejemplo, no duermen bien o no se alimentan bien porque sienten culpa. Esto pasa comúnmente cuando existen problemas conductuales o los niños tienen crisis constantes y no encuentran solución, aunque también pasa cuando son discriminados. También está la más extrema, que es la que tiene pensamientos suicidas.
Recordemos siempre que el autismo no es fácil para nadie, pero no todos podemos responder de la misma manera porque las situaciones son diferentes en todas partes.
¿Qué puedo hacer para ayudar?
1. Ofrecer ayuda, siempre dejarle tiempo para que haga algo que le gusta o la desestrese, o ayudar en algo en casa que le disminuya su carga.
2. Escuchar sin juzgar y sin hacer comentarios que no ayudarán en nada. Cuando nos escuchan, nos liberamos, así que escuchar con amor y prudencia.
3. Si notamos que existe un grado de ansiedad, ofrecer ayuda psicológica. Esto es importante para su bienestar mental y para que así pueda afrontar las circunstancias de manera adecuada.
4. Hacer actividades juntos en familia, que ella siempre sienta que tiene una red de apoyo. Que su hijo sea aceptado y amado por su propia familia le da seguridad. La principal causa de preocupación de una madre de niño con autismo es qué pasará cuando ella no esté o no pueda estar en la vida de su hijo. Entonces, sentir que tiene este apoyo le dará seguridad y todo se volverá más fácil.
5. Siempre animarla a seguir, haciendo énfasis en los avances que ha logrado con su pequeño. Nunca destacar la discapacidad, al contrario, destacar siempre los logros. Esto la animará siempre a seguir.
6. Ayudar a informar para que los niños sean aceptados e incluidos en la sociedad y así evitar la discriminación.
7. En casos de depresión extrema, acompañar, estar alerta a cualquier exposición que hable de suicidio.
Es muy importante que la madre del niño esté bien física y psicológicamente porque es el sostén más fuerte que tendrá el niño a lo largo de su vida. Si ella está bien, el niño estará bien. Si conoces a alguna, regálale siempre el total apoyo porque su labor va mucho más allá de lo que podemos ver. Es muy triste leer casos de suicidio, es muy triste saber que no existió otra salida, que la desesperación y la soledad la pusieron al límite. El acompañamiento psicológico debe estar presente para todos los padres de niños con autismo.
Karla Ferrero