30/10/2026
Cariño mío, la fuente es femenina, de ella fluye un manantial de pureza vivo y cristalino. Papá y mamá universo se reconcilian en los actos que recrean la existencia, cada lenguaje, verdad y conciencia están escritos en la memoria de sus aguas. La información que te llega es la espada que lo afirma. El fuego se acoge a la ley de la tierra que pisas, la unidad vuelve a la carrera del destino.
Una sola puerta se define en el camino más fino y en el sentir más claro, ahí donde me siento seguro está Dios. Ahí donde lo que es auténtico se realiza, es donde lo que es real nace y donde la muerte deja de tener miedo. La aguja que teje la diferencia de los cuerpos es también la brújula que desconcierta a las religiones y sus conversiones.
Si al que sigo está fuera de mí, será que al que estuve buscando encontrar siempre fue a mí mismo, en el amor que nos conoce, en la esfera que nos habita, en las lágrimas que nos definen, en el dolor que nos separa y en el sufrimiento que nos desconecta. La naturaleza es sabia, ella sabe porque se permite sentir, el corazón elige porque se abre a poder decidir.
Sin mirar a atrás, lo que hay al lado solo tienta al que deja de mirar al Sol escondido. No hay remordimientos para aquel que se aventura dentro, dentro del abismo donde el que se cree mago cae y el que reconoce que es tonto porque quiere seguir aprendiendo descubre que su fe le hace seguir volando.
Planta la semilla de tu mapa personal, todo lo que has experimentado es el regalo de tu leyenda, no puedes guiar a otros hacia la cima donde ni tú mismo has llegado. El sueño es para todos, así como la comunidad a la que siempre imaginaste pertenecer cuando eras tan solo un niño.
Bien venido sea el juego de las sombras, siempre que hayamos recordado la luz que somos en la esencia de la vela con la que navegamos los océanos del in****no. El cielo que esperabas siempre estuvo en ti, en las manos que tocas y en los ojos a los que miras cuando eres genuino en las profundidades de tu alma.