09/10/2024
“Ningún pibe nace chorro”
CDESCO repudia las expresiones discriminatorias, deterministas y estigmatizantes esgrimidas por el jefe de policía de Tucumán, Joaquín Girvau, quien además amenaza con mano dura y gatillo fácil.
“Nacen delincuentes, tienen hijos delincuentes y así mueren”, afirmó Girvau a la prensa. "Los delincuentes no se reintegran; nacen y mueren en el crimen", sostuvo además.
Los razonamientos basados en prejuicios y determinismos, que manifiesta el comisario son sumamente preocupantes porque resultan contrarios a los mandatos constitucionales y al marco de legalidad y garantías del derecho vigente. Preocupan las expresiones del máximo funcionario policial de la provincia sobre todo cuando ese razonamiento lombrosiano es la guía de sus acciones.
“No nos va a temblar el pulso a la hora de actuar. No debemos retroceder un paso en la villa, en cada barrio. Vamos a ser duros e inflexibles”, advirtió Girvau y añadió que aquellos que enfrenten a la Policía lo harán “con la certeza de que pueden terminar abatidos”.
Entre fines del siglo XIX y principios del XX, el criminólogo italiano, Cesare Lombroso, caracterizaba el origen del delito en razones genético-antropológicas, establecía estereotipos de los delincuentes basados en características fisonómicas, incluso parecidas a las del propio comisario Girvau. Entonces se pensaba que había un origen genético indeleble que acompañaba al delincuente desde la cuna hasta la muerte. Pero Girvau se basa en cuestiones de clase, y sus operativos están dirigidos a barrios pobres, además ha invertido la presunción de inocencia y la gente es tratada como “culpable” hasta que vaya a la comisaría, se revisen sus antecedentes y se compruebe que son inocentes.
Las declaraciones del jefe policial dichas en nombre del gobernador o con el aval del gobernador y no rechazadas o repudiadas, lo que hacen es sacralizar, cristalizar el fracaso de cualquier sistema de ejecución penal y de servicio penitenciario. Si no hay solución posible al hecho de que alguien sea delincuente, nazca delincuente, el comisario se considera habilitado para realizar una amenaza de muerte explícita. Es decir que, si no tienen otra solución que la muerte no van a privarse de matar gente.
La Comisión Provincial de Prevención de la Tortura ha señalado violaciones masivas a los derechos humanos en el “megaoperativo” que se inició el viernes y advirtió que se está viendo un plan criminal planeado desde, por lo menos, el jefe de policía y quizá avalado desde más arriba, desplegado en un sinnúmero de acciones individuales, igual que en la dictadura. Esto nos pone en alerta en el contexto político actual, con el avance de la derecha a nivel nacional.
El comisario Girvau repite métodos de saturación o de presión sobre barriadas, que ya hacía cuando era jefe de la regional norte, ahora los replica para toda la provincia. En este contexto, instamos a la policía a atenerse al Estado de Derecho y a no incurrir en delitos contra la población civil y al gobernador Osvaldo Jaldo a dejar de lavarse las manos, ya que en las últimas horas, ante consultas de la prensa por las declaraciones de Girvau, se limitó a decir que "eso corre por cuenta de él".