Una Torre, muchas historias y arte
Corría el año 1860 y en la ciudad de Pau, al sur de Francia, Bernard Ader y su esposa Jeanne Michoud embarcan a su hijo Bernardo Ader, de quince años, rumbo a la Argentina. Su otra hija y su yerno, el Barón de Bieckert, alsaciano, se habían instalado en las nuevas tierras hacía ya un tiempo, aprovechando las ocasiones de hacer fortuna. En 1859 Bieckert instala l
a primera fábrica de hielo en el país. Con ilusiones de nuevos proyectos, años más tarde montó una fábrica de cerveza contratando a técnicos de Alsacia, primero en Retiro y por último su mayor planta elaboradora en Lavallol, Pcia. de Buenos Aires. Ader llega a la Argentina a dormir sobre un colchón en el piso de una carpintería ya que iba a ser recibido en la casa de su hermana, luego de que demuestre que podía ganar su sustento. Allí comienza a aprender el oficio de ebanista y comienza a ganarse sus primeros pesos con lo que al tiempo es recibido en la casa del barón con el respeto merecido, incluso este le ofreció participar en algunas actividades en forma conjunta. Ader abre su propia carpintería y tapicería la cual es premiada en Europa. Pero su enorme fortuna fue a partir de la valoración de la tierra que hubo en Argentina entre 1870 y 1920. Ader tuvo la visión de que el gran negocio estaba en la compra y venta de tierras y acertó
Una tarde, de visita en lo de su hermana Ader ve sobre un piano el retrato de una hermosa y rubia mujer que lo deslumbró. Era Elise Schulze, prima de Bieckert, una alemana luterana. Y se las arregló para casarse por poder en menos de un año. Elise llega a la Argentina sin saber una sola palabra de francés y menos castellano. Tuvieron cuatro hijos, dos mujeres y dos varones. Juanita, que falleció a los 5 años por difteria, Eduardo, estudiante de marina y Enrique, estudiante de ingeniería, ambos fallecidos de tuberculosis y Ana, que fue la única en llagar a edad adulta. Ana, en 1905 se casa con Rodolfo Grunbaum y como regalo de esto, el barón de Bieckert le regala una propiedad de 300 hectáreas. Con los dos hijos varones enfermos de tuberculosis, el médico le recomienda llevarlos de capital al campo pues la pureza del aire les haría bien. Es entonces que los Ader llegan a esas tierras que Bieckert había regalado y donde hoy se encuentra La Torre. En el año 1907 Bernardo Ader solicita el permiso municipal para la remodelación de una casona existente con la idea final, aparentemente de su hijo Enrique, de construir un Chateau con una torre mirador grandilocuente a los efectos de recibir a los amigos de la familia . Con el fallecimiento de sus dos hijos varones en 1908 Ader entra en una gran depresión y desiste del proyecto original. Corría el año 1910 y como parte de los festejos por el Centenario de la Revolución de Mayo, Gran Bretaña manda a construir una torre como regalo al país aunque fue inaugurada en 1916. Ader entonces decide continuar con parte aquel proyecto de su hijo Enrique pero ya no para homenajear a su país natal, sino en agradecimiento al país que lo cobijó y en una especie de homenaje a sus hijos fallecidos, entonces manda a erigir una torre parecida a la de los ingleses (hoy Torre Monumental) en conmemoración del Centenario del Día de la Independencia. Coloca la piedra fundamental el 9 de julio de 1916 y se inaugura el 1° de abril de 1917. La bautizó “Torre de la Independencia”, aunque al tiempo ya era conocida simplemente como “La Torre Ader”
En 1951 la firma S.E. Astorga fracciona y vende los últimos lotes que quedan de la quinta, trazando las calles faltantes. En ese trazado La Torre queda en una rotonda situada en la intersección de las calles Triunvirato y Castelli. El 16 de octubre de 1967, Elvira y Bernardita Grunbaum de Torralba, nietas de Bernardo Ader, donan La Torre y la rotonda al municipio. En diciembre de 1996 es declarada Monumento Histórico Municipal y en 1999 se realiza una gran obra de remodelación. En 2011, para los festejos por los 95 años, se realizan tareas de pintura general y se reabre al público. Así hoy Vicente López cuenta con un monumento arquitectónico de noble y majestuosa presencia que es orgullo de la zona. Una construcción de estilo Florentino del siglo XVIII con ladrillos a la vista y decorada con piedra labrada. Dos escaleras señoriales conducen a la puerta de entrada por donde se accede al hall principal. Este se encuentra separado del mirador por 217 escalones de mármol de carrara de la escalera construida en tramos rectos adheridos a la pared interna y en forma de caracol. La altura total de La Torre de la Independencia es de 42.30 metros. Actualmente cuenta con la única hemeroteca del partido especializada en diarios y revistas zonales y una biblioteca que alberga desde libros relacionados con la historia de Vicente López y sus barrios, con la historia general de la Pcia. de Buenos Aires y algunos de sus municipios, con libros sobre varias personalidades de nuestro país y un sector para los libros de autores Vicentelopenses. En La Torre también podrán encontrarse habitualmente con distintas exposiciones de arte y en días especiales con eventos en vivo, cine al aire libre y muchas sorpresas más para todos. También es sede del Instituto de Investigaciones Históricas de Vicente López. Torre de la Independencia (Torre de Ader)
Ubicada en Triunvirato y Castelli. Villa Adelina. Vicente López
Los horarios de visita, investigación, etc. son de martes, jueves y sábados de 15 a 18 hs.