04/06/2026
En Victoria volvimos a las calles porque la violencia no es sólo el golpe, el abuso o el femicidio. También es violencia el ajuste que empobrece, la reforma previsional que recorta derechos, la precarización laboral que condena a miles de trabajadoras a la incertidumbre y el desmantelamiento de las políticas públicas que garantizan protección y acompañamiento.
Cuando se cierran programas, se reducen presupuestos y se abandona a quienes sufren violencia, el Estado también es responsable.
La reforma previsional castiga especialmente a las mujeres, que históricamente cargan con trabajos peor remunerados, tareas de cuidado no reconocidas y trayectorias laborales más precarias. Cada derecho que se recorta profundiza las desigualdades.
No aceptamos que nos digan que no hay recursos para jubilaciones dignas, para salarios justos, para prevenir la violencia o para sostener políticas de género, mientras los costos del ajuste recaen siempre sobre el pueblo trabajador.
Por eso seguimos organizadas.
Porque defender las jubilaciones es defender derechos. Porque defender las políticas públicas es defender vidas. Porque defender el trabajo digno es defender la autonomía de las mujeres y diversidades.
Frente al ajuste, más organización. Frente al vaciamiento, más solidaridad. Frente a la pérdida de derechos, más lucha.
NI UNA MENOS. VIVAS, LIBRES, CON TRABAJO, CON JUBILACIONES DIGNAS Y CON DERECHOS.