29/09/2026
📢 LLAMADO A LA COMUNIDAD
CUIDEMOS NUESTRO PLAYÓN DEPORTIVO
Desde la Junta Vecinal queremos hacer un llamado de atención a toda la comunidad, y especialmente a quienes utilizan el playón deportivo.
En los últimos días, la tapa del pilar donde se encuentran la térmica y el disyuntor que permiten encender y apagar las luces sufrió daños. Y HOY YA NO ESTA EL CANDADO
Estos elementos se encuentran protegidos y bajo llave por una razón muy importante: garantizar la seguridad de quienes utilizan el playón y evitar cualquier manipulación que pueda provocar un accidente o dañar la instalación eléctrica.
Sabemos que el playón cuenta actualmente con iluminación, pero todavía estamos a la espera de poder instalar una fotocélula, que permitirá que las luces se enciendan y apaguen automáticamente de acuerdo con la luz del día.
Entendemos que, cuando alguien quiere utilizar el espacio y las luces están apagadas, necesita contar con iluminación para poder realizar su actividad. Pero también es importante comprender que hay personas detrás de ese servicio, que deben acercarse a encender y apagar las luces, procurando además cuidar su funcionamiento y prolongar su vida útil.
Y esto no es lo único que debemos cuidar.
El alambrado del playón también ha sufrido numerosos daños. En lugar de utilizar los accesos correspondientes, algunas personas buscan pasar por cualquier espacio disponible, provocando roturas y dejando cada vez más deteriorado el cerramiento.
Queremos recordar que para que hoy podamos contar nuevamente con un playón en condiciones, hubo mucho trabajo, gestiones, insistencia y esfuerzo.
Por eso, les pedimos algo que debería ser sencillo, pero que entre todos tenemos que aprender a practicar:
CUIDAR. RESPETAR. SER RESPONSABLES.
El playón es un espacio comunitario. Es un lugar que utilizamos para hacer deporte, jugar, encontrarnos y disfrutar.
Lo que dañamos hoy, mañana nos perjudica a todos.
Romper una tapa, forzar una instalación, dañar un alambrado o buscar un acceso rompiendo el cerramiento puede parecer una acción pequeña en el momento, pero cada daño significa tiempo, trabajo y recursos que después deben destinarse a reparar lo que entre todos deberíamos estar cuidando.
Los daños ocasionados intencionalmente no son una forma de utilizar el espacio: son un perjuicio para toda la comunidad y deberán ser abordados como corresponde.
Por eso hacemos también un llamado a las familias.
Enseñemos a nuestros niños y jóvenes a cuidar los espacios que compartimos, a respetar lo que es de todos y a comprender que lo comunitario también nos pertenece y, justamente por eso, debemos protegerlo.
Si queremos tener un playón cuidado, iluminado y disponible para todos, necesitamos el compromiso de todos.
Cuidar nuestro lugar también es cuidar a nuestra comunidad.
Lo que tenemos es de todos. Cuidémoslo entre todos.