Sindicato Regional de Luz y Fuerza de la Patagonia

Sindicato Regional de Luz y Fuerza de la Patagonia Organización Gremial de Primer Grado, que asume la representatividad de sus Trabajadores de la actividad eléctrica en Tierra del Fuego - Santa Cruz - Chubut

Perón cumple: el corazón puesto en el puebloHay nombres que uno aprende en su casa antes de entender la historia. Los es...
08/10/2026

Perón cumple: el corazón puesto en el pueblo

Hay nombres que uno aprende en su casa antes de entender la historia. Los escucha en la mesa, en las conversaciones de los mayores, en el recuerdo de una madre o de un abuelo. Perón es uno de esos nombres. Para muchas familias trabajadoras, está unido al momento en que la vida empezó a ofrecer algo más que sacrificio: un descanso, unas vacaciones, la posibilidad de estudiar, la tranquilidad de imaginar un futuro para los hijos.

Este 8 de octubre lo recordamos desde ese lugar. Desde la memoria de nuestro pueblo y desde el compromiso de quienes seguimos creyendo que la Argentina debe construirse con los trabajadores adentro, con sus derechos, con su voz y con su capacidad de decidir.

Su llamado a que todo el movimiento se movilice y se incorpore a la acción nos toca de cerca. Cuando pide que cada peronista, en todo momento y en todo lugar, haga más de lo preciso por la liberación de la Patria y de su pueblo, nos deja una responsabilidad que sigue viva. Nos habla a cada uno, pero nos convoca a encontrarnos. Porque ninguna voluntad, por grande que sea, alcanza sola para cambiar el destino de un pueblo.

Los trabajadores conocemos el valor de ese encuentro. Sabemos lo que significa llegar cansados y, aun así, quedarse a una asamblea. Acompañar a un compañero que teme perder su trabajo. Defender el convenio que otros conquistaron y que nosotros tenemos la obligación de entregar fortalecido a quienes vienen detrás. Sabemos también cuánto duele sentir que el esfuerzo de toda una vida puede volverse insuficiente.

Por eso hacemos sindicalismo. Porque detrás de cada discusión salarial hay una familia. Porque un recibo de sueldo se convierte en comida, alquiler, medicamentos y útiles escolares. Porque cuando defendemos un puesto de trabajo, defendemos también la dignidad de una persona y la paz de su casa. Esa es la materia de nuestro compromiso: la vida concreta de nuestros compañeros.

Y por eso hacemos política. Porque el salario, el empleo, la energía, los recursos naturales y el futuro de nuestras comunidades dependen de decisiones. Los trabajadores tenemos derecho a intervenir en ellas. Tenemos experiencia, tenemos memoria y tenemos una voz que debe estar presente donde se define cómo se distribuye la riqueza y qué país vamos a dejarles a nuestros hijos.

La liberación de la Patria tiene ese sentido profundo: poder decidir nuestro destino. Que la riqueza de nuestra tierra contribuya al bienestar de nuestro pueblo. Que el trabajo permita vivir con dignidad. Que un joven pueda proyectar su futuro en el lugar donde nació. Que nuestros mayores encuentren cuidado y respeto después de tantos años de esfuerzo.

Desde la Patagonia, esa responsabilidad se siente en cada localidad, en cada servicio que sostenemos, en cada compañero que pone su conocimiento y su cuerpo para que la vida de los demás continúe. Aquí sabemos cuánto vale la solidaridad. Las distancias nos enseñan que nadie llega demasiado lejos si abandona al que tiene al lado.

Recordar a Perón nos compromete también a mirar hacia adentro. A escuchar más, a estar más cerca, a abrir las puertas de nuestras organizaciones. A recuperar la confianza de quienes se alejaron y a darles lugar a los jóvenes que necesitan encontrar una causa, una tarea y compañeros con quienes compartirla. La unidad se construye con presencia, con respeto y con responsabilidades compartidas.

Hacer más de lo preciso puede empezar ahí: en la llamada que venimos postergando, en la reunión a la que decidimos asistir, en el compañero al que volvemos a buscar. En la voluntad de poner algo de nosotros al servicio de una esperanza común, aun cuando estemos cansados.

Perón cumple. Y nosotros lo recordamos con el corazón puesto en el pueblo, con las manos dispuestas al trabajo y con la convicción de que todavía tenemos una Patria por construir.

Que ningún compañero sienta que debe pelear solo. Que nuestras organizaciones sean un lugar donde encontrar fuerza y abrigo. Que nuestros hijos reciban, junto con la memoria de lo conquistado, el ejemplo de quienes tuvieron el coraje de seguir luchando por ellos.

Por Sindicato Regional de Luz y Fuerza de la Patagonia.

Héctor Rubén González - Secretario General

Juan Domingo Espinoza - Secretario General Adjunto

SUPREMA CORTESÍA CON LA ENTREGANos quieren de inquilinos en nuestra propia tierra.Hay decisiones que se escriben en un e...
30/09/2026

SUPREMA CORTESÍA CON LA ENTREGA

Nos quieren de inquilinos en nuestra propia tierra.

Hay decisiones que se escriben en un expediente y se sienten sobre el mapa. Esta es una de ellas.

El Gobierno de Javier Milei derogó por decreto la Ley de Tierras, que establecía límites a la compra de tierras rurales por extranjeros. Una sentencia judicial había frenado esa medida. Ahora, la Corte Suprema dejó sin efecto aquella sentencia al rechazar la demanda de los excombatientes del CECIM La Plata por considerar que no estaban habilitados para promoverla. No declaró constitucional la derogación, pero retiró ese freno judicial.

El Gobierno abrió la puerta. La Corte quitó la traba. Afuera espera el poder del dinero.

Suprema cortesía. Qué delicadeza para resolver quién puede reclamar mientras queda sin respuesta la pregunta que importa: quién protege nuestra tierra.

La decisión podrá explicarse en términos procesales. Sus consecuencias merecen una respuesta política. Porque los fallos salen de los tribunales y entran en la vida de un país. Y quienes los firman deben hacerse cargo de ese recorrido.

La tierra guarda mucho más que un valor de mercado. Guarda el agua que sostiene una comunidad, la producción que da trabajo, los caminos que unen pueblos. Guarda cementerios donde descansan nuestros viejos y escuelas donde nuestros hijos empiezan a imaginar su futuro.

Todo eso queda afuera cuando un territorio se mira solamente desde la billetera del comprador.

En la Patagonia conocemos el esfuerzo que contiene cada lugar habitado. Hubo familias que llegaron y se quedaron. Trabajadores que llevaron energía, tendieron redes, sostuvieron servicios y atravesaron distancias enormes para que un pueblo pudiera seguir viviendo.

Aquí, hacer patria tuvo turnos, herramientas, manos agrietadas y madrugadas de frío.

Ahora pretenden que aceptemos el desmantelamiento de protecciones sobre esas tierras como si fuera un trámite de modernización. Como si el país necesitara ponerse en oferta para encontrar un futuro.

Queremos inversiones, producción y empleo. Precisamente por eso exigimos reglas. Un Estado debe decidir qué desarrollo necesita, proteger sus recursos y garantizar que la riqueza llegue a quienes viven y trabajan en su territorio.

Quitar límites es una decisión política que favorece a quienes tienen capacidad de comprar. La capacidad de pagar no puede convertirse en el derecho a decidir nuestro destino.

La propiedad extranjera de tierras no supone, por sí sola, una pérdida jurídica de soberanía. Pero su concentración puede condicionar el desarrollo, el uso de recursos y la capacidad de decisión nacional. Esa es la discusión que el Gobierno pretende resolver retirando protecciones.

Milei responde por esa elección. La Corte responde por haber dejado sin efecto la sentencia que la frenaba.

Los cortesanos podrán envolver su decisión en lenguaje solemne. El pueblo tiene derecho a mirar lo que queda cuando termina la ceremonia.

Y queda una pregunta que incomoda: ¿por qué se exige tanto sacrificio a quienes trabajan y se ofrecen tantas facilidades a quienes pueden comprar?

Al trabajador se le pide paciencia. Al jubilado, austeridad. A los pueblos, que esperen. Pero cuando se trata de desmontar límites sobre un recurso estratégico, aparece la urgencia.

Para el esfuerzo del pueblo, siempre hay otra espera. Para el negocio, se despeja el camino.

Hay además una herida que este fallo vuelve imposible ignorar. Fueron excombatientes de Malvinas quienes llevaron el reclamo a la Justicia. La Corte rechazó su acción por razones de legitimación. Su preocupación por la defensa del territorio sigue en pie.

Cuánta solemnidad para homenajearlos. Qué escasa respuesta cuando su reclamo exige discutir decisiones presentes.

La soberanía necesita algo más que discursos pronunciados frente a una bandera. Necesita leyes, controles y autoridades dispuestas a sostenerlos cuando hacerlo incomoda a intereses poderosos.

Desde el movimiento obrero tenemos una responsabilidad en esta disputa. Defender el salario también exige discutir quién controla la riqueza. Defender el empleo exige pensar qué país produce, para quién produce y cuánto puede decidir sobre su propio desarrollo.

No aceptamos una Argentina donde nuestro trabajo sea indispensable y nuestra voz prescindible. Donde los pueblos sostengan el territorio, pero deban resignarse a que otros definan su futuro.

Llamamos política de entrega a esta orientación porque debilita instrumentos de protección nacional. La cuestionamos por sus decisiones y por sus consecuencias. Ninguna investidura la coloca por encima de esa crítica.

Exigimos que se restablezcan protecciones efectivas sobre las tierras rurales, que exista control público y que el Congreso asuma su responsabilidad. La defensa del territorio debe estar respaldada por instituciones capaces de poner límites al poder económico.

No esperamos conmover a quienes eligieron este rumbo. Exigimos impedir que dispongan del futuro del país sin límites ni rendición de cuentas.

Nos quieren de inquilinos en nuestra propia tierra. Con las manos ocupadas en producir y la cabeza inclinada para pedir permiso.

Pero administrar el Estado no convierte al país en propiedad del Gobierno. Dictar una sentencia no vuelve a sus jueces dueños del destino nacional.

La tierra argentina no les pertenece. Y ninguna firma, por suprema que sea, borra la responsabilidad política de haberla dejado más desprotegida.

23/09/2026

NO FUE UNA CONCESIÓN. FUE UNA CONQUISTA.

El 23 de septiembre de 1947, con la promulgación de la Ley 13.010 impulsada por Eva Perón, las mujeres argentinas conquistaron el derecho a votar y a ser elegidas.

No fue un regalo del poder. Fue el resultado de años de lucha, organización y coraje de miles de mujeres que se negaron a seguir siendo espectadoras de una historia que también les pertenecía.

Desde el movimiento obrero sabemos que ningún derecho llega solo y que ninguna conquista está garantizada para siempre. Los derechos se alcanzan luchando, se sostienen con organización y se defienden con participación política.

Hoy, cuando algunos intentan borrar la memoria, degradar la política y convertir la igualdad en un privilegio, reivindicamos a las mujeres que construyen, trabajan, militan, conducen y defienden todos los días los derechos de nuestro pueblo.

Porque no existe democracia plena sin mujeres con voz, representación y poder de decisión.

A 79 años de aquella conquista histórica, el mejor homenaje no es solamente recordar: es participar, organizarse y seguir luchando.

Sin mujeres no hay justicia social.
Sin participación no hay democracia.
Y sin organización no hay derechos.

"No es justo que se funda la Cooperativa porque la política energética nacional y provincial es nefasta”El líder de Luz ...
20/09/2026

"No es justo que se funda la Cooperativa porque la política energética nacional y provincial es nefasta”

El líder de Luz y Fuerza habló de la crisis en la Cooperativa de Trelew y criticó la intervención judicial que tuvo. “Multiplicaron la deuda y deben rendir cuentas ante la sociedad”, dijo.

En una entrevista con Jornada Radio, el secretario general del Sindicato Regional de Luz y Fuerza de la Patagonia, Héctor González, analizó la compleja crisis financiera e institucional que atraviesa la Cooperativa de Servicios Públicos de Trelew.

Durante la charla, el dirigente se refirió al fondo de emergencia recientemente aprobado por el Concejo Deliberante —al que calificó como insuficiente—, cuestionó el rol de las pasadas intervenciones y advirtió sobre la urgencia de repensar la política energética provincial y nacional para evitar el colapso del sistema cooperativo.

¿Qué opina del fondo de emergencia aprobado por el Concejo Deliberante?

Es querer tapar el sol con la mano. Un día pasó del entusiasmo por la aprobación de ese fondo hasta que la presidenta del consejo de administración reconozca que no es suficiente y que debe haber un ajuste tarifario. Además, el fondo reconoce de manera expresa que debería haber habido ajustes tarifarios. Con esto no quiero decir que sea justo que la tarifa aumente en el marco de la crisis social que atraviesa la sociedad de Trelew, pero tampoco es justo que se funda la empresa histórica de servicios públicos porque no queremos aceptar que la política energética nacional y provincial es nefasta.

Se necesitan grandes cambios estructurales en la política energética provincial y una profunda articulación con los poderes concedentes y con las prestadoras para establecer políticas tarifarias claras que permitan contener el terrible aumento de costos que genera la política energética nacional. Además debemos considerar que la cooperativa no solo presta el servicio eléctrico sino que además presta otros cinco servicios.

¿Considera que la reparación y renovación de los vehículos tiene un impacto positivo en las cuentas de la Cooperativa?

Es fundamental que la organización cooperativa invierta y mantenga la calidad y la eficiencia de sus equipos, vehículos, herramientas y demás elementos que hacen a la calidad del servicio y a la mejora de las condiciones de trabajo. Pero, para el problema que se intenta resolver es totalmente marginal. Habría que evaluar cómo impacta la ineficiencia relativa respecto a la estructura de costos y si ese cambio es significativo frente a la situación financiera de la cooperativa.

¿Considera importantes los convenios firmados por la Cooperativa con las facultades de Ciencias Económicas y Ciencias Jurídicas de la Universidad Nacional de la Patagonia?

Como ya se ha dicho, es interesante la participación de la universidad como ámbito de independencia en el control de la gestión de los servicios públicos. No obstante, y sin dejar de reconocer la calidad de ambas facultades, considero que, al menos, es una falta de respeto a los profesionales actuantes y al colegio de profesionales que certificó y convalidó el trabajo de sus profesionales matriculados en la auditoría y control externo de los balances aprobados de los ejercicios pasados. A su vez, y bajo la misma tesitura, esta medida no resuelve la cuestión de fondo.

¿Qué sensación le dejó el paso de la intervención y la participación de cada interventor en la evolución de la Cooperativa de Trelew?

Las intervenciones han sido nefastas. No sólo que no colaboraron en el ordenamiento de las cuentas, sino que multiplicaron la deuda y el problema a futuro de la propia cooperativa, ya que los compromisos asumidos afectarán los flujos financieros futuros. Por ello, además, quizá no sea suficiente el fondo aprobado. Independientemente de eso, los interventores deben rendir cuentas ante la sociedad por los daños causados a la cooperativa.

La situación a la que han llevado a la organización nos obliga a pensar cuáles fueron los intereses reales a los que sirvieron en su paso por la cooperativa. Claramente no fueron los propios de la intervenida. Es fundamental que se denuncie el convenio con CAMMESA para revisar las condiciones negociadas por Matías Bourdieu -exinterventor-
oportunamente, las cuales no han sido conocidas por los asociados.

Sobra decir que es una falta de respeto que el último interventor, Juan Manuel Alfonsín, haya sido contratado nuevamente en el marco de la revisión de lo actuado durante su paso como interventor.

Dónde cree usted que radica la cuestión de fondo que afecta a la Cooperativa?

Desde el Sindicato Regional de Luz y Fuerza de la Patagonia hace tiempo que veníamos venir esta situación. El sistema cooperativo no puede sentarse de manera individual en la mesa de la energía; es una cuestión de poder relativo de negociación, lo cual no implica, como también lo hemos dicho, que las cooperativas y los municipios renuncien a sus capacidades de determinar sus propias políticas de servicios públicos.

Es necesario unirse y unificar criterios para el fortalecimiento del conjunto, porque más allá de que este análisis aborda la problemática específica de una cooperativa, todo el sistema de servicios públicos de energía eléctrica de la provincia está en crisis. Algunas cooperativas funcionan mejor que otras, pero no les sobra nada. Esto es una locura en el marco de una provincia exportadora neta de energía eléctrica.
Por eso, cuando dijimos “Soberanía Energética” no era una consigna vacía, era una declaración de principios respecto a la necesidad de que la provincia haga valer su potencial energético en la mesa política nacional y no simplemente en la negociación comercial con CAMMESA, donde claramente las cooperativas tienen las de perder. El gobernador eligió la gobernanza del sector, que no es más que la regulación propia del sector en función de los poderes relativos de los actores a lo largo de la cadena de valor de la energía eléctrica. De esta gobernanza forman parte los Neuss, apalancados con el gobierno que vienen avanzando sobre los tres segmentos del sistema eléctrico, como Transener o las represas en el Comahue, intereses manifiestos por Futaleufú y titulares de Edersa, la distribuidora de Río Negro, de la cual Bourdieu fue presidente. Pura coincidencia.
En conclusión, sin una política energética provincial que armonice y equilibre la relación de las cooperativas con el sistema nacional e integre la potencialidad energética provincial con el desarrollo del territorio, no hay salida posible.

Por lo pronto, es necesario sincerar las tarifas en función de la estructura de costos, atender al impacto del precio de la energía como variable externa a la ecuación y considerar la inflación que afecta en el VAD. Asumir el costo político de sostener la tarifa para la continuidad del servicio es una responsabilidad del poder concedente, y se debe dejar de transferir esa carga a la Cooperativa.

Gentileza: Diario Jornada

NO TE CONFUNDAS DE ENEMIGOLos sindicatos no aumentan los precios. Los trabajadores no provocan la inflación. Pero son si...
14/09/2026

NO TE CONFUNDAS DE ENEMIGO

Los sindicatos no aumentan los precios. Los trabajadores no provocan la inflación. Pero son siempre los primeros señalados y los últimos en ser escuchados.

¿Vos creés que Luz y Fuerza aumenta la tarifa eléctrica?

¿Que el sindicato de trabajadores de estaciones de servicio decide cuánto cuesta el litro de combustible?

¿Que la UOCRA fija el precio del cemento, del hierro o de los materiales de construcción?

¿Que los trabajadores textiles remarcan las prendas en las vidrieras?

¿Que los empleados de comercio aumentan los alimentos en las góndolas?

Claro que no.

Pero todos los días intentan convencerte de que el problema de la Argentina es el trabajador que cobra un salario. Que la luz es cara porque existe un convenio colectivo. Que una obra cuesta demasiado porque un albañil tiene derechos. Que la ropa aumenta porque una costurera pretende llegar a fin de mes. Que el país no funciona porque todavía quedan hombres y mujeres organizados dispuestos a defender lo que les corresponde.

Esa es la gran mentira.

Los sindicatos no fijan las tarifas.
Los trabajadores no deciden los precios.
Los convenios colectivos no generan inflación.

Las tarifas las define la política. Los precios los determinan las empresas. La especulación la realizan quienes concentran el mercado. Y el rumbo económico lo establece un gobierno.

El trabajador solamente hace algo mucho más sencillo y mucho más difícil: intenta sobrevivir.

La derecha argentina necesita construir un enemigo. Lo hizo Mauricio Macri y lo profundiza Javier Milei. Necesita que el vecino mire con bronca al trabajador organizado mientras los verdaderos responsables pasan por detrás llevándose todo.

Necesita que el usuario insulte al trabajador de la energía cuando recibe una factura impagable. Que culpe al petrolero o al estacionero cuando aumenta el combustible. Que señale al docente cuando la educación se desmorona. Que acuse al médico, al enfermero o al empleado público cuando el Estado abandona sus responsabilidades.

Quieren enfrentar pobres contra pobres, usuarios contra trabajadores, ocupados contra desocupados, privados contra estatales.

Porque mientras discutimos entre nosotros, ellos gobiernan para los de siempre.

Primero liberan los precios. Después aumentan las tarifas. Luego destruyen el salario. Finalmente, cuando la gente ya no puede pagar, señalan al trabajador y dicen que el problema son sus derechos.

Es una maniobra vieja, pero todavía funciona.

Nos dicen que el salario es un costo, pero nunca hablan de la rentabilidad empresaria. Cuestionan una indemnización, pero callan frente a la fuga de capitales. Persiguen al delegado sindical, pero protegen al especulador. Piden sacrificios a quienes viven de su trabajo, mientras garantizan privilegios a quienes viven del trabajo ajeno.

Quieren que aceptemos que reclamar un salario digno es una extorsión, pero que aumentar una tarifa por encima de cualquier ingreso es una necesidad económica.

Quieren que creamos que una paritaria desestabiliza el país, pero que la timba financiera lo ordena.

Que despedir es modernizar.
Que perder derechos es avanzar.
Que trabajar más por menos es libertad.
Que callarse es ser responsable.

No. Eso no es libertad.

Libertad no es elegir qué factura dejar de pagar. No es decidir qué comida sacar de la mesa. No es vivir endeudado para comprar alimentos. No es aceptar cualquier condición por miedo a perder el trabajo.

Eso se llama ajuste.
Eso se llama transferencia de riqueza.
Eso se llama gobernar para una minoría a costa del sufrimiento de la mayoría.

Los trabajadores no somos responsables de esta crisis. Somos quienes la sostienen sobre la espalda.

Somos quienes producimos la energía, construimos las viviendas, transportamos los alimentos, atendemos los hospitales, enseñamos en las escuelas, mantenemos las ciudades en funcionamiento y ponemos el cuerpo cuando todo lo demás falla.

Y los sindicatos son la herramienta que tenemos para no enfrentar solos al poder.

Por eso los atacan.

No los atacan por sus errores, que pueden existir y deben discutirse. Los atacan porque un trabajador aislado tiene miedo, pero miles de trabajadores organizados tienen fuerza. Porque sin sindicatos no hay paritarias, no hay convenios colectivos, no hay límites frente al abuso ni una voz capaz de decir basta.

Cada derecho laboral que hoy quieren presentar como un privilegio fue conquistado por trabajadores que lucharon antes que nosotros. Nadie regaló las vacaciones, el aguinaldo, la jornada laboral, las licencias, la seguridad en el trabajo ni las indemnizaciones.

Costaron años de organización, persecución, cárcel y, en demasiados casos, vidas.

Por eso, cuando vuelvan a decirte que la tarifa aumenta por culpa de Luz y Fuerza, preguntá quién autorizó el aumento.

Cuando te digan que el combustible sube por culpa de los trabajadores, preguntá quién fija su precio.

Cuando culpen a la UOCRA por el valor de una vivienda, preguntá quién se queda con la renta de la construcción.

Y cuando te aseguren que el país va mal porque los trabajadores todavía tienen derechos, mirá hacia arriba. Nunca hacia el costado.

Porque a tu lado no está el enemigo.

A tu lado está otro trabajador tratando de llegar a fin de mes.

No son los sindicatos.
No son los convenios colectivos.
No son los salarios.

Es la política.

Es el proyecto de Macri que hoy profundiza Milei: un país barato para quienes vienen a quedarse con todo y cada vez más caro para quienes nacieron, trabajan y viven en él.

Que no nos enfrenten.
Que no nos dividan.
Que no nos confundan.

El trabajador no aumenta los precios. El trabajador los paga.

El sindicato no provoca la crisis. El sindicato defiende a quienes la padecen.

No te confundas de enemigo.

Por Sindicato Regional de Luz y Fuerza de la Patagonia

Héctor Rubén González - Secretario General
Juan Domingo Espinoza - Secretario General Adjunto

Este martes, Trelew abre una conversación que la Argentina necesita.Carlos Leyba y Juan Carlos Schmid llegan a Diálogos ...
14/09/2026

Este martes, Trelew abre una conversación que la Argentina necesita.

Carlos Leyba y Juan Carlos Schmid llegan a Diálogos para el Desarrollo desde dos recorridos diferentes, pero atravesados por una misma pregunta: ¿cómo volvemos a construir un proyecto de país que ponga en el centro al trabajo, la producción y la justicia social?

Leyba conoce desde adentro una de las experiencias históricas de concertación económica y social de la Argentina. Su trayectoria permite volver sobre una idea que hoy parece más necesaria que nunca: que ningún país se desarrolla únicamente administrando la urgencia. Hace falta planificación, acuerdos, producción y una mirada de largo plazo.

Schmid aporta la experiencia de décadas dentro del movimiento obrero argentino. Una voz formada en la organización de los trabajadores, en la negociación y en los grandes debates sobre empleo, salarios, industria, soberanía y modelo económico.

Uno desde la experiencia de la planificación y la concertación.
El otro desde la historia y la realidad cotidiana del trabajo.

Dos miradas para discutir algo mucho más grande que una coyuntura electoral o económica: qué Argentina queremos construir y qué acuerdos estamos dispuestos a alcanzar para hacerla posible.

Porque quizás el desafío no sea solamente preguntarnos cómo salir de la crisis, sino hacia dónde queremos ir cuando salgamos de ella.

Este martes, la invitación es a escuchar, debatir y volver a pensar en grande.

DIÁLOGOS PARA EL DESARROLLO
Por un nuevo pacto social

📅 Martes 15 de septiembre
🕕 18:00 hs
📍 Sindicato Regional de Luz y Fuerza de la Patagonia – Seccional Trelew
Pasaje Portugal 1152 – Trelew

📡 Transmisión en vivo por streaming a través del canal de YouTube de Jornada Medios.

Carlos Leyba · Juan Carlos Schmid
Dos trayectorias. Dos miradas. Un mismo desafío.

Fundación Patagonia Tercer Milenio: “Revisar los balances de la Cooperativa también exige revisar la historia”La Fundaci...
10/09/2026

Fundación Patagonia Tercer Milenio: “Revisar los balances de la Cooperativa también exige revisar la historia”

La Fundación Patagonia Tercer Milenio consideró positiva la participación de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) en la revisión de los últimos balances de la Cooperativa Eléctrica de Trelew, pero advirtió que una verdadera investigación no puede limitarse a estados contables que ya fueron auditados.

“Si se quiere conocer qué ocurrió con el patrimonio de la Cooperativa, entonces habrá que revisar todo: los balances, las decisiones de gestión, la intervención judicial y también las decisiones políticas y regulatorias que durante años condicionaron el funcionamiento del servicio público”, señaló la entidad.

La Fundación recordó que los balances correspondientes a los ejercicios 2022, 2023, 2024 y 2025 ya cuentan con dictámenes de auditor independiente emitidos bajo normas profesionales.

“Por eso la discusión no puede reducirse a volver a mirar números que ya fueron auditados. La verdadera pregunta es qué alcance tendrá ahora esa revisión y qué decisiones concretas serán puestas bajo análisis”, planteó.

Desde Patagonia Tercer Milenio remarcaron además que los propios dictámenes de auditoría muestran una evolución que no debería ser ignorada.

Durante los ejercicios 2022, 2023 y 2024, el principal factor de incertidumbre señalado estuvo relacionado con el atraso tarifario y con la falta de resolución de los reclamos vinculados a esa situación.

En cambio, en el ejercicio 2025 el foco cambia y aparece el impacto del acuerdo celebrado con CAMMESA, la reestructuración de deuda, las garantías constituidas sobre las cuentas recaudadoras y las consecuencias que esas decisiones pueden tener sobre la liquidez y la continuidad de la Cooperativa.

“Si esos elementos ya están expresados en la documentación contable, entonces no alcanza con revisar balances. Hay que revisar también las decisiones que comprometieron el patrimonio de la institución”, sostuvo la Fundación.

En ese sentido, Patagonia Tercer Milenio planteó una serie de interrogantes que considera centrales.

“¿La Universidad analizará también las decisiones adoptadas durante la intervención? ¿Se evaluará el impacto patrimonial del acuerdo que comprometió aproximadamente $41.403,9 millones? ¿Se revisará la cesión de cuentas recaudadoras por 84 meses y el desistimiento de la acción judicial contra CAMMESA? ¿O el trabajo se limitará exclusivamente a una revisión formal de balances que ya fueron auditados?”

La Fundación también advirtió sobre una ausencia significativa en el anuncio realizado por el nuevo Consejo de Administración.

La revisión anunciada comprende los ejercicios 2022, 2023, 2024 y 2025, pero no menciona el estado contable cerrado el 30 de junio de 2026, período que coincide con la finalización de la intervención judicial.

“Si verdaderamente se busca conocer la situación completa de la Cooperativa, resulta difícil explicar por qué queda afuera justamente el ejercicio que refleja el cierre de la intervención”, señalaron.

Y agregaron: “¿La revisión llegará hasta el 30 de junio de 2026 o dejará afuera precisamente el período que puede mostrar el resultado final de esa etapa? ¿Quién asumirá las responsabilidades si ese balance confirma un mayor deterioro patrimonial o nuevas obligaciones derivadas de las decisiones adoptadas durante la intervención?”

Para la Fundación, esta situación adquiere todavía mayor relevancia luego de conocerse que el nuevo Consejo de Administración contrató por $12 millones al exinterventor Juan Manuel Alfonsín como asesor profesional.

“Que quien estuvo al frente de la intervención sea contratado inmediatamente después como asesor del nuevo Consejo hace todavía más necesario que la revisión sea amplia, independiente y sin zonas vedadas”, sostuvo la entidad.

Patagonia Tercer Milenio insistió también en que sería un error intentar explicar la crisis de la Cooperativa únicamente a partir de lo ocurrido dentro de la institución.

“Los propios dictámenes de auditoría muestran que durante tres ejercicios consecutivos el atraso tarifario fue señalado como uno de los principales factores de incertidumbre. Por lo tanto, también deberán analizarse las responsabilidades políticas y regulatorias que durante años impidieron contar con ingresos adecuados para sostener el servicio y empujaron a la Cooperativa hacia un endeudamiento creciente.”

La Fundación destacó que la participación de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco puede contribuir a recuperar confianza y transparencia, pero advirtió que para ello será indispensable que el Consejo de Administración informe públicamente cuál será el alcance del trabajo.

“Los socios y la comunidad tienen derecho a saber qué se va a revisar, qué períodos estarán incluidos, qué documentación será analizada, cuál será la metodología y en qué plazo se conocerán las conclusiones.”

Finalmente, Patagonia Tercer Milenio fue contundente:

“Los trabajadores no le temen a una auditoría. Al contrario: quieren que se investigue todo. Los balances, las decisiones de gestión, la intervención judicial y las decisiones políticas que durante años condicionaron el servicio público y el patrimonio colectivo de la Cooperativa Eléctrica de Trelew.”

Y concluyó:

“Transparencia no es revisar una parte de la historia. Transparencia es revisar toda la historia.”

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9100

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