15/07/2026
¿Cotas a la carta? El ordenamiento territorial compete a toda la ciudadanía, tanto en su cumplimiento como en su elaboración. Ningún sector se puede arrogar el derecho de reformarlo ni de recortar su aplicación a sus propios criterios.
En estos días escuchamos como profesionales de la agrimensura hablan de cambiar el sistema de cotas y zonificar la zona protegida. Si bien sus saberes técnicos son muy importantes y necesarios para la medición, subdivisiones y otras tareas fundamentales, de ninguna manera pueden extralimitarse a decisiones ambientales y urbanísticas que deben expresar democráticamente al conjunto de las y los tandilenses.
El plan de desarrollo de Tandil (Ordenanza 9865/05) establece claramente una delimitación de la Zona Protegida Natural Sierras de Tandil con base a las cotas del IGM, Instituto Geográfico Militar, hoy denominado Instituto Geográfico Nacional.
“Todos los predios o sectores de predios del Área Complementaria ubicados por sobre la cota IGM doscientos veinte metros sobre el nivel del mar (+220 msnm) y todos los predios del Área Rural ubicados por sobre la cota IGM doscientos metros sobre el nivel del mar (+200 msnm) forman parte de la Zona Protegida Natural “Sierras de Tandil” según se dispone en el Capítulo VIII de este Título” Ordenanza Nro. 9865 PDT-Normativa reglamentaria, p.2.
En ningún lugar del PDT se admiten mediciones particulares de la cota para zonificar. Por lo tanto, las actuaciones de los funcionarios públicos, así como de la ciudadanía en general, incluidos los profesionales, deben tomar la cota del IGN.
Y esa cota según los propios mapas del municipio, muestra que el predio donde se pretende construir un edificio para un colegio privado sobre Av. Fleming esta en la Zona Natural Protegida Sierras de Tandil y no está permitido construir allí. La casa ya construida, es previa al PDT.
Además, nos preguntamos hasta cuando se va a aceptar que un mismo profesional en un momento sea parte de la Comisión de Gestión Territorial que opina en caso de excepciones, en otro momento haga mediciones de la cota de un terreno para particulares, para un pedido excepción. Y en otro, como si fuera poco, integre el grupo de consulta liderado por Civalieri para “actualizar” el PDT, como el mismo dijo: “el equipo con materia gris tandilense”.
Como lo venimos diciendo, el avance indebido sobre las Sierras se concreta en base a incumplimientos del PDT tolerados de hecho y excepciones. No son casos aislados o limitaciones o falta de conocimiento, pues ha habido reclamos públicos, sino una forma de gestión que flexibiliza por acción u omisión el ordenamiento urbano ambiental privilegiando a algunos sobre la gran mayoría de la población que cumple con las normas como corresponde.
De los numerosos casos sobre los cuales se ha alertado y pedido medidas de las autoridades, este año algunos funcionarios municipales han accionado con relación a dos, uno en La Elena y otro en Israel y Lanza del Vasto. Valoramos que hagan uso de las herramientas disponibles para el estado, como siempre lo hemos sostenido y esperamos que se adopte la misma política con todos los casos y a la brevedad.
Por eso, no hay que cambiar el Plan sino cumplirlo. No hay que reducir la Zona Protegida Natural Sierras de Tandil sino protegerla en serio. Y definitivamente, los mismos que están en todos los lados de los distintos mostradores no pueden ser juez y parte, ni cambiar normas, ni auditar ni elaborar el ordenamiento de la ciudad.
Si los concejales aprobaran un pedido basado en una medición de cota particular, desconociendo la del IGM/IGN establecida en el PDT estarían de hecho vulnerando lo que el propio cuerpo aprobó y la provincia refrendó.
Preservar las Sierras, cuidar la ciudad y democratizar la gestión territorial son una asignatura pendiente y la ciudadanía debe luchar mancomunadamente por esos objetivos, los cuales definen el Tandil presente y el que dejaremos a las generaciones futuras.