El 1º de enero de 1872 ocurrió la más grande y misteriosa tragedia que registra la ciudad de Tandil. En la madrugada de ese día un tal Jacinto Pérez, a quien algunos llamaban “San Francisco”, lideró un grupo de gauchos armados con lanzas y cintas punzó, y dio muerte a treinta y seis extranjeros, la mayoría de ellos en las afueras del poblado. Los conjurados, en enloquecida carrera criminal, partie
ron del centro del pueblo y se dieron por cumplidos al llegar al paraje que hoy conocemos como “De la Canal”, y con más exactitud, al almacén del vasco Juan Chapar, donde pasaron a degüello incluso a los niños de la casa. Desde entonces se atribuyó la inspiración de las matanzas al famoso curandero Gerónimo Solané, a quien en el pago conocían como “Tata Dios”. Los asesinos lo mentaron y la milicada, que fue en su busca, lo encontró durmiendo, lo levantó y lo llevó al calabozo. Una vez allí, una mano anónima empuñó un arma y lo ultimó de tres balazos, antes de que llegara el Juez para tomarle declaración. A 150 años de la masacre ocurrida en Tandil ese 1 de enero de 1872, el Frente Cultural Gerónimo Solané reivindica la inocencia del popularmente conocido Tata Dios y lucha por su desagravio al grito de…
¡Fueron 37!