10/06/2026
Por primera vez una institución privada de Neuquén realizó un trasplante de córnea, tras la habilitación del INCUCAI. “Nuestro objetivo es que los pacientes de la zona accedan a la misma calidad quirúrgica que ofrecen los centros especializados del mundo, sin alejarse de su hogar y de su familia”, afirmó el oftalmólogo Diego Croce, jefe del equipo de trasplante. Así, la Clínica Pasteur se posiciona como centro de referencia en la Patagonia para atender patologías visuales.
Hasta este momento, estas intervenciones recaían de forma exclusiva en el sistema público de salud, específicamente en el hospital Castro Rendón. Del otro lado del puente, en Río Negro, el único lugar donde se concretan es en el hospital de Cipolletti, según indicó Croce. La subjefa de trasplante, Natalia Minguez, participó de este hito.
La apertura de este servicio en el ámbito privado permite que los pacientes con obras sociales y prepagas cuenten con una alternativa integral en su propia región. El especialista señaló que trabajan con PAMI, fundamental para los adultos mayores que padecen el deterioro de la visión ante patologías que involucran a la córnea.
Primer trasplante de córnea en una clínica de Neuquén: cómo es el procedimiento
Croce explicó que la córnea funciona como el lente natural del ojo. Cuando pierde transparencia debido a enfermedades como el queratocono, infecciones o accidentes domésticos, la visión se anula. Remarcó que con las técnicas que aplican, logran preservar la estructura ocular del paciente. A diferencia de las cirugías tradicionales de espesor completo, los nuevos protocolos permiten la sustitución selectiva de las capas dañadas del tejido, lo cual garantiza una recuperación más veloz y segura.
Detalló que con la técnica de trasplantes lamelares, ya no es necesario cambiar el total de la córnea en todos los casos: “A nivel tecnológico estamos a la altura del primer mundo. Si un paciente tiene dañada solo la cara anterior, reemplazamos esas micras de tejido. Si el daño es interno, realizamos un trasplante endotelial”. Este enfoque otorga al ojo una mayor rigidez estructural ante posibles golpes y reduce drásticamente las probabilidades de rechazo del injerto.
La incorporación de tecnología de última generación, como el microquerátomo automatizado, permite la preparación de tejidos con precisión micrométrica. Este equipamiento es el que otorga a la Clínica Pasteur la capacidad de realizar procedimientos como el DSAEK o el DMEK, estándares de excelencia dentro de la oftalmología. “Anteriormente, la falta de esta aparatología en el sector privado obligaba a los pacientes a trasladarse a la Capital Federal, con todo el costo económico y emocional que eso representa”, enfatizó el especialista.
Estar lejos de casa cuando se está tan vulnerable complejiza el proceso de recuperación. Croce indicó que un trasplante de córnea requiere un seguimiento postoperatorio estricto con controles diarios durante las primeras semanas. Ello implica una estadía mínima de un mes en Buenos Aires no solo para el paciente, sino también para sus familiares, complicando las responsabilidades laborales. Ahora, el procedimiento ya se puede practicar en Neuquén. “La idea es que el mismo médico que te opera te espere al día siguiente para el control. Eso es un valor agregado”, destacó el oftalmólogo.