08/03/2026
El Día Internacional de la Mujer Trabajadora, que se conmemora cada 8 de marzo, tiene su origen en las luchas de las mujeres por sus derechos políticos, laborales y sociales. A comienzos del siglo XX, trabajadoras de distintos países protagonizaron huelgas, movilizaciones y reclamos por mejores condiciones laborales, igualdad y participación política. En 1910, durante la Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas impulsada por Clara Zetkin, se propuso establecer una jornada internacional de lucha de las mujeres trabajadoras. La fecha quedó asociada también a la gran movilización de mujeres en Rusia en 1917, que ocurrió en el marco de la Revolución Rusa.
Estas luchas formaron parte de lo que se conoce como la primera ola del movimiento de mujeres, que también incluyó el movimiento sufragista por el derecho al voto. En Argentina, ese derecho se conquistó en 1947 con el impulso de Eva Perón y se ejerció por primera vez en 1951.
Con el paso de las décadas, el movimiento de mujeres amplió sus reivindicaciones. A las demandas por derechos políticos se sumaron cuestionamientos a las desigualdades en la vida cotidiana, el trabajo, la sexualidad y la organización social. Pensadoras como Simone de Beauvoir, Margaret Mead, Marie Curie aportaron herramientas para comprender que las desigualdades de género no son naturales, sino construcciones sociales.
En Argentina, estas luchas también se vinculan con la resistencia y la defensa de los derechos humanos, protagonizadas por organizaciones como las Madres de Plaza de Mayo y las Abuelas de Plaza de Mayo, y con espacios de organización colectiva como el Encuentro Nacional de Mujeres, iniciado en 1986.
asi, el Día Internacional de la Mujer Trabajadora no es una celebración, sino una jornada de lucha que reivindica la organización histórica de las mujeres trabajadoras por igualdad, justicia social y una vida libre de violencias. Hoy estas demandas siguen vigentes frente a intentos de flexibilizar derechos laborales, por lo que el 8 de marzo continúa siendo una fecha de organización y movilización en defensa del trabajo digno y la igualdad.