08/07/2026
MI NOMBRE ES TRONCO...
Y hoy desperté en el cielo 🌈
Hoy me fui en silencio, despacito, para que mi partida no doliera tanto. Sé que dejé un vacío muy grande y que ahora están llorando, pero quiero que sepan que estoy bien que ya no me duele nada y que mi corazón cansado, a mis 16 años simplemente decidió que era hora de descansar...
Antes de empezar a correr entre las nubes, quiero contarles mi historia...
Hace 10 años yo tenía una vida normal, una casa y todo lo necesario junto a mi gran compañero, Pichichus.
Pero un día nuestra mamá humana murió y todo cambió para siempre...
Quienes quedaron en esa casa no nos maltrataban, pero nos volvimos invisibles nos ignoraban...
El hambre nos obligó a salir a la calle... Hicimos un pozo debajo del cerco de tela para poder salir a buscar comida y volver por las noches a dormir...
Caminando y caminando, un día llegamos a una vereda donde se veían otros perros y donde había un tarrito con agua limpia y comida...
Comimos, tomamos agua y nos quedamos a descansar.
Al día siguiente volvimos y al otro también. Nadie nos corría.
Al contrario, un día salió una chica Marcela, que nos empezó a hablar con muchísimo cariño y a regalarnos caricias...
Ella nos vio fijos ahí y empezó a investigar de dónde éramos, hasta que conoció nuestra triste historia...
Al darse cuenta de que ya no teníamos a nadie, nos abrió las puertas del Hogar y nos invitó a pasar...
Ahí empezó nuestra verdadera nueva vida!! Conocí a otros compañeros, cada uno con su historia, pero yo siempre pegadito a mi amigo Pichichus. (Él se me adelantó hace un tiempo por un cáncer de hígado, pero quédense tranquilos, que ya nos encontramos acá arriba y volvimos a estar juntos)...
Como yo ya era grande y un poquito temeroso, nunca estuve en adopción.
Me quedé en el hogar y ahí conocí lo que realmente es vivir en familia...
Fui muy feliz...
Pero los años pasaron, el cuerpo se me empezó a cansar, me costaba caminar y el Dr. Castro me diagnosticó artrosis...
Quedé discapacitado, mis patitas ya no respondían y tuve que empezar a usar pañales.
Pense que seria una carga para todos , pero fue cuando más amor recibí...
Gracias a Alicia, Roberto, Marcela y Mónica, jamás me faltó nada.
Mi comida siempre a horario, mis remedios para que no me dolieran los huesitos, mimos recibi un montón y jamás pero jamás, pasé frío ni calor...
Hoy mi cuerpo dijo basta, pero me fui contento...
Sé que mi partida les causa un dolor profundo, pero les pido que sonrían por mí...
Ahora puedo correr libremente entre las nubes y desde acá arriba los voy a cuidar siempre!!.
Gracias a Marcela y a todo el hogar por haberme salvado. Gracias a mis padrinos, a mis tíos y a cada persona que ayudó para que mi vejez fuera linda y llena de luz...
No los voy a olvidar nunca, los llevo grabados en mi corazón de perro!!
Con amor
Tronco 🐾