07/08/2026
7 de Agosto • SAN CAYETANO
Santo sacerdote italiano, invocado como Patrono del pan y del trabajo, y fiel intercesor de la Providencia divina. Nació en Vicenza, en 1480. En 1506, siendo un joven de 25 años, concluyó sus estudios académicos obteniendo el doctorado en Derecho civil y también en Derecho canónico. En Roma sirvió como secretario al Papa Julio II. Retirado del ambiente cortesano, reunió a varios sacerdotes y prelados en torno al Oratorio del Amor divino (1513). San Cayetano era ya un reconocido predicador cuando fue ordenado sacerdote en 1515.
Años más tarde fundó la Orden llamada de los Teatinos (1524) junto al obispo Juan Pedro Caraffa, luego elegido Papa con el nombre de Paulo IV. Como joven sacerdote, Cayetano fue un gran promotor de la formación de los futuros clérigos en medio de un hostil ambiente por el protestantismo. Un día se le manifestó la Santísima Virgen quien le entregó en sus brazos al Niño Jesús, dejando para la posteridad esta imagen como hoy el Santo es representado. Junto a los religiosos de su Orden vivió en la más radical austeridad, siendo siempre cercanos con los más pobres y los huérfanos. Falleció en Nápoles, el 7 de agosto de 1547.
La devoción al Santo de la Divina Providencia fue traída a Argentina en 1793 por nuestra primera Santa, la santiagueña María Antonia de Paz y Figueroa, llamada Mama Antula. En la capilla del Divino Salvador de la Santa Casa de Ejercicios Espirituales (Buenos Aires) se encuentra la que sería la imagen más antigua del Santo en el país. Se cuenta que en una ocasión, la encargada de la cocina fue a buscar desesperada a Mama Antula, porque la comida no alcanzaba para tantas personas. La Santa misionera, invocando a San Cayetano, le respondió tranquilamente: “Dios proveerá”. La cocinera, confiando en Mama Antula y en San Cayetano, regresó a la cocina a servir el almuerzo, y metiendo el cucharón en la olla fue llenando numerosos platos que alcanzaron para todos, incluidos también los pobres que, en la puerta de la Santa Casa, pedían su ración de alimento. Durante la crisis económica de 1930 en Argentina, a la imagen del Santo se le incorporó la espiga de trigo, por iniciativa del Círculo de Obreros Católicos. En Tucumán, desde hace tiempo miles de peregrinos y devotos participan de los festejos en honor del Santo en el Templo de San Cayetano, a cargo de los hijos de la Inmaculada Concepción, conocidos como los "curas azules". También la 50° parroquia de la Arquidiócesis tucumana está dedicada al Santo del pan y del trabajo, erigida el 15 de agosto de 2022.