Uniones que perduran trabaja día a día en el fortalecimiento de los matrimonios que anhelan mantener viva la llama del amor, la que un día los llevo a tomar una de las decisiones más importante de sus vidas. Nos enfocamos en el matrimonio como prioridad sobre cualquier otra relación humana, en la certeza que esta unión es la base de la sociedad. Con nuestro testimonio deseamos animar a otros matr
imonios a construir una familia sólida tal como lo soñaron un día, independientemente de las dificultades y desafíos que la vida nos presenta cada día.
¿Pero… que es el matrimonio? Desde el principio a Dios le pareció que no era bueno que el hombre este solo y creó para él, tomando parte de su “costado”, una ayuda idónea. Por lo tanto, la mujer fue tomada del “lado” del hombre, y es a su lado donde ella pertenece. “Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios unió, no lo separe el hombre”. Este es el sentido del matrimonio “una sola carne”. ¿Quién atentaría contra su propia carne? La esencia del matrimonio es el amor y el servicio mutuo y en esta verdad se basan nuestros principios.
“En salud y enfermedad, en la riqueza y la pobreza, hasta que la muerte nos separe”. Estos votos que los novios hacen ante Dios y ante los hombres, muchas veces resultan ser solamente un rito o una costumbre. Muy rara vez son consientes de la trascendencia de estas palabras, de la profundidad del compromiso que están asumiendo. Vivimos en una sociedad egoísta que promueve el placer y la propia satisfacción, esto atenta contra la unidad familiar y se levanta como un muro entre los conyugues quienes pierden la habilidad de comunicarse escuchando solo sus propios discursos. Dejan de compartir proyectos y van tras sus propios éxitos; se olvidan del cuidado mutuo para satisfacer sus propias necesidades. Los sueños que juntos anidaron para sus vidas, van quedando en el recuerdo así como el amor que alguna vez se profesaron el uno al otro y lentamente se convierten en extraños. Confundidos no encuentran el camino a seguir; vencidos abandonan el compromiso asumido mediante los votos en el pacto matrimonial, pasando a ser un número más en las estadísticas de divorcios. Caemos en la cuenta entonces, que eso de…. “Se casaron, fueron felices y comieron perdices” es solo un final de cuentos infantiles.
¿Tiene usted un buen matrimonio? Cualquiera sea su respuesta, lo invitamos a viajar en el tiempo, recuerde el voto que hizo delante de Dios impulsado por el amor hacia su pareja, el deseo incontenible de compartir todas las cosas, los hijos con que alegrarían sus vidas, las metas increíbles que se propusieron alcanzar y acepte el desafío de perdurar unidos . Mediante conferencias, retiros, asistencia de profesionales competentes en éste área, ofrecemos apoyo a todos los matrimonios dispuesto a vivir intensamente un amor extraordinario. Estamos convencidos que el matrimonio es para toda la vida, contamos con la herramienta eficaz que todos necesitamos para perdurar y al llegar al final de nuestras vidas podremos ver con satisfacción el hogar que construimos. Tenga presente que Dios mismo fue quien confió esa unión en nuestras manos. "El amor todo lo sufre, todo lo cree, todo lo soporta. El amor nunca dejará de ser"...(1° de corintios 13)
Los esperamos ¡Dios le bendiga!