15/10/2019
Sin dejar de asumir la singularidad del caso (por ejemplo, las características particulares que, dentro del Ayurveda, tiene cada uno de los tres “doshas” -“Vata”, “Pitta”, “Kapha”-), es importante conocer que se puede vigorizar y descongestionar al vehículo etero-físico mediante:
1- Una variada y moderada nutrición alcalina (ingiriéndose hasta un máximo del 70 % de la capacidad estomacal, tanto de sólidos como de líquidos) de frutas (a las que se recomienda consumir con el estómago vacío y por la mañana), legumbres, cereales, semillas, hortalizas y diversidad de verduras (crudas y cocidas), en preferencia de estación y que crezcan por sobre la superficie de la tierra. Se requiere beber suficiente agua pura de manantial.
Pregonaba Hipócrates: -“Que la comida sea tu alimento y el alimento, tu medicina”.
Cuanto más livianos y sutiles sean los comestibles, mayor pureza tendrán en consecuencia los tejidos del cuerpo. De igual modo, fundamental se vuelve el entorno y el estado emocional. Se enfatiza comer con tranquilidad, tiempo y masticar bien lo que se lleva a la boca antes de tragarlo, pues permitiría una mejor digestión, que no se sienta pesadez y una superior absorción de las energías sutiles de lo que se ingiera. Se aconseja eliminar la sal de mesa, las harinas refinadas, el azúcar blanco, los edulcorantes artificiales y conservantes, los lácteos y derivados; la comida rancia, pasada, frita, seca, muy salada o picante.
Para armonizar los ciclos del organismo con las fluctuantes energías de la jornada, se sugiere: a- tomar por la mañana infusiones, por ejemplo, algún té y/o agua tibia con jengibre rallado; una copa de jugo de limón con canela y miel; b- que la comida más fuerte sea la del mediodía, momento en que los rayos solares entran perpendicularmente al planeta; c- que la cena, la cual ha de intentarse consumir por lo menos noventa minutos antes de ir a la cama, tiene que volverse la ingesta más liviana; d- que entre el último alimento del día y el siguiente transcurra un lapso aproximado de 14 horas.
Según el Maestro Omraam Mikhaël Aïvanhov, el proceso de asimilación del “Prana” empieza con la masticación. Asimismo, aconseja la Sabiduría Perenne, comer en ambientes silenciosos, ordenados y limpios, y asumir el hecho como un acto de ofrenda, en tanto una práctica de servicio hacia las Inteligencias -“Devas”- que funcionan en nuestro organismo.
Otro importante punto a considerar es que cuando una persona ingiere provisiones, la energía vital del cuerpo comienza a digerirlos y metabolizarlos, para finalmente extraer de ellos la energía solar almacenada. Esto ya fue dicho por el Doctor George W. Crile en 1933. Por ello se aconseja nutrirse del reino vegetal más que del animal.
Aprovechando el tópico, no deja de ser interesante advertir las palabras del Maestro Omraam Mikhaël Aïvanhov, entre otros Sabios: el espanto y la rebeldía que agitan y atormentan a los pobres animales en los mataderos hace que sus glándulas reaccionen, secreten y excreten humores cargados de odio, terror, sufrimiento y angustia; emociones, verdaderos venenos, que se extienden por la sangre, primero, y después a cada célula. Estas toxinas, explican los Maestros, ineludiblemente pasan a quien consume sus cadáveres. Todos los sentimientos que invaden al animal en el momento que va a ser ejecutado impregnan, cuando se ingieren sus cuerpos, los átomos y las moléculas del ser humano, influenciando, además, sobre los vehículos etérico, astral y mental. Cuestión que por Ley de Afinidad Vibratoria atraerá a las entidades (sutiles) correspondientes, exacerbando los instintos, humores y comportamientos más primitivos del hombre. Al volverse coparticipe y cómplice del exterminio de seres inocentes, el Karma personal y con ello también el planetario, se torna más pesado, en consecuencia, se gesta mayor padecimiento en la vida. El Maestro Omraam explicaba que el ánima -espíritu de grupo- de los animales masacrados, acompañan por un tiempo, tanto a quienes los matan como a quienes devoran sus cuerpos en descomposición, embruteciendo sus vidas.
Con el tiempo, la ponzoña que se incorpora a través de la ignorante alimentación, existen estudios que avalan lo comentado, inflama el organismo, causa enfermedades -cáncer, diabetes, problemas cardíacos, demencia, osteoporosis, artritis reumatoide, etc.- y acorta la esperanza de vida. Además, la carne siendo parte de un cuerpo mu**to (lleno de hormonas, vacunas, colorantes, conservantes, antibióticos) está en acrecentado proceso de descomposición, sería por lo tanto comida “Tamásica” y se exhorta a abstenerse de ella. A no dejar de tener presente, está comprobado que cada persona que vive de una “dieta mixta”, es decir, de carnes, harinas y azúcar refinadas -alimentación ácida- tiene en consecuencia un sistema más o menos obstruido y tendencias hacia la perdida de la salud. Hace mucho que se ha reconocido que las carnes y las grasas animales no son adecuadas para el género humano, pues no pueden ser digeridas totalmente, permaneciendo en los tejidos del cuerpo como una consistencia pegajosa que finalmente tapona la circulación. Mientras el alimento puro da lugar también a la producción de una mente pura; la ingesta de carnes y demás elementos burdos o industrializados infectan y retrasan. Punto no menor, pues, la mayoría de las patologías tendrían su origen en la psiquis.
Recordemos, en la medida que aquello a incorporar sea más liviano, inferior densidad adquieren las células. Esto debe tenerse especialmente en cuenta para contrarrestar la tendencia hacia la materialización propia del período que va desde el signo de Cáncer hasta Libra. En orden a lo indicado, se aconseja que la cena sea lo menos pesada posible, en preferencia semilíquida y debería tomarse idealmente tres horas antes de ir a dormir. La comida cruda (viva) -que debe ser muy bien masticada-, si es ecológica mejor, tiene más fuerza electromagnética que aquella que se cuece. Además, cuando el alimento es expuesto a altas temperaturas suele perder ciertos nutrientes. El cuerpo es inteligente y sabe qué elementos necesita. Existirían técnicas, como la de medir el pulso, mediante la cuales se podría testear y obtener la respuesta orgánica respecto de qué clase de alimento se requiere o sería más adecuado en cada momento.
En el contexto de la alimentación (y en tantos otros por igual), cada uno de acuerdo a su grado de pureza será capaz de recibir mayor o menor Luz. Todas las cosas están en “Brahman”, pero se experimentará la “Verdad” según la propia integridad y receptividad.
“Los alimentos en la modalidad de la bondad incrementan la duración de la vida, purifican la existencia propia y dan fuerza, salud, felicidad y satisfacción”. - Bhagavad Gita-
Recalcamos la importancia de comer en familia, con amigos, en un ambiente silencioso, limpio y ameno, y sobre todo con un estado emocional calmo. De igual modo, hemos de señalar que el alimento hecho con amor tendría, además de mejor gusto, cualidades sanadoras. Debe evitarse ingerir comida que lleve preparada más de cuatro horas porque se vuelve “Tamásica”. Se recomienda incorporar moderadamente los seis gustos: salado, dulce, amargo, ácido, astringente, picante; y se sugiere intentar comer regularmente en los mismos horarios.
La comida y la bebida cambian la química del cuerpo etérico y el aura, creando diferentes colores y luces. Los Iniciados saben qué comer, cuánto hacerlo, qué tomar y cuánto, en qué lugar vivir, porque conocen el agua, el aire, los tipos de alimentos, el aroma de los árboles, de los bosques y de las flores. Todo influye en la química del aura.
“Gracias a la alimentación recibimos elementos indispensables para la vida. Pero para beneficiarnos de todo lo que nos aporta, debemos ser conscientes, no solamente de lo que representa el acto de comer para nuestra salud, sino hacer también un trabajo con el pensamiento. Cuando tomamos un bocado de comida, podemos concentrarnos sobre la sabiduría, y después continuar con la paciencia, la justicia, el amor, la pureza, la humildad, el reconocimiento, etc. Mientras nos contentemos con comer sin hacer este trabajo del pensamiento, sólo absorbemos la parte material del alimento, privándonos pues de todos estos elementos sutiles que sostienen nuestra vida psíquica.
Aquel que ha aprendido a dirigir su pensamiento sobre estos elementos sutiles que sólo son posibles de captar mediante la concentración, soporta mejor las dificultades de la vida cotidiana, se vuelve más fuerte, más paciente, más vigilante y también más sensible a las manifestaciones de la vida divina”. -Omraam Mikhaël Aïvanhov-
El Veda dice que cuando se ingiere no se haga para uno mismo, sino para los “Devas” del cuerpo. Trabajan en el organismo Principios Planetarios, Solares y Cósmicos. El alimento que se toma es brindado y procesado por dichas Inteligencias. Por esta razón, a la incorporación de nutrientes y al proceso de asimilación se compara con un ritual de fuego. Pensar que se come únicamente para sí mismo, según enseña el Bhagavad Gita, sería un acto egoísta, propio de un ladronzuelo.
Los que comen pesado después de la puesta del sol, advierte Torkom Saraydarian, obtienen una sobreestimulacion sexual. Aquellos que ingieren una vez al día viven con mayor plenitud y prolongan su existencia terrena. Además ganan en salud, productividad y creatividad. El sol tiene gran influencia sobre la digestión y la asimilación. Cuando se come deficientemente, demasiado y a destiempo se intoxica el sistema y las enfermedades, junto con el exceso de peso, se precipitan. Si el cuerpo engorda demasiado, el doble etérico es igualmente afectado y la impronta energética de una forma con falta de armonía se puede trasladar como semilla a la próxima encarnación y condicionar la nueva constitución. La manera de alimentarse ayuda en el trabajo espiritual.
Es para meditar lo que plantea Torkom Saraydarian y otros autores, en lo que concierne a la absorción de los nutrientes e inclusive, el estado de salud. El célebre esoterista explica en sus libros, que el correcto funcionamiento del organismo no dependería tanto de la química sino del nivel de consciencia.
“La Sabiduría Arcana nos dice que todos los químicos en el cuerpo están bajo la influencia de nuestros estados de consciencia. Por ejemplo, si estás en un estado de consciencia llamado miedo, tu calcio va desapareciendo lentamente; si sufres de ambición, tu magnesio se agota; si sientes deseo de venganza, tu hemoglobina se consume.
Es tu estado de consciencia el que crea la secreción de tus glándulas e incrementa o disminuye los químicos en tu cuerpo. Si cambias tu estado de consciencia, puedes cambiar la cantidad o incrementar los químicos que quieres en tu cuerpo. A medida que te equilibras más y más a nivel mental y espiritual, los químicos en tu cuerpo logran automáticamente un balance, pero a medida que te desequilibras mental o espiritualmente, los químicos correspondientes pierden su equilibrio en tu sistema.
La constitución del hombre no es física; es etérica, emocional, mental y espiritual”. -Torkom Saraydarian-
Brevemente, sumemos a nuestra consideración otra faceta al tema de la alimentación. Es importante que desarrollemos hábitos coherentes y responsables respecto de la producción, disponibilidad y consumo de la comida como igualmente de la disposición de los residuos y del cuidado del medio ambiente.