30/07/2026
𝗔𝗦𝗜𝗝𝗘𝗠𝗜𝗡 𝗦𝗢𝗦𝗧𝗜𝗘𝗡𝗘 𝗤𝗨𝗘 𝗟𝗔 𝗚𝗘𝗡𝗧𝗘 𝗡𝗜 𝗟𝗔𝗦 𝗥𝗘𝗚𝗔𝗟Í𝗔𝗦 𝗠𝗜𝗡𝗘𝗥𝗔𝗦 𝗗𝗘𝗕𝗘𝗡 𝗣𝗔𝗚𝗔𝗥 𝗟𝗔 𝗢𝗕𝗥𝗔 𝗘𝗟É𝗖𝗧𝗥𝗜𝗖𝗔 𝗗𝗘 𝗩𝗜𝗖𝗨Ñ𝗔
👉 El Gobierno nacional, a través del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENReGE), ratificó la prioridad de uso del 90% de la ampliación de la línea de alta tensión destinada a abastecer al proyecto minero Vicuña, en San Juan, con una inversión estimada de US$ 800 millones.
Esta resolución de la administración central desestimó de forma categórica los planteos y la firme oposición del Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE). Desde ASIJEMIN consideramos que el Gobierno nacional le otorgó a una corporación privada el uso prioritario de una infraestructura eléctrica estratégica de San Juan durante los próximos 25 años, dejando en segundo plano el rol de la provincia en la planificación de un recurso clave para su desarrollo. El sindicato advierte que estas decisiones priorizan los intereses de grandes empresas multinacionales por sobre el federalismo, la participación provincial y el resguardo de los recursos que pertenecen a los sanjuaninos.
👍Asimismo, aclaramos que no cuestionamos la construcción de la obra eléctrica, ya que resulta necesaria para el desarrollo de los proyectos mineros, pero sostenemos que debe realizarse con participación de empresas, proveedores y mano de obra local. También planteamos que esta infraestructura debe ser asumida como parte de la inversión de los propios proyectos, sin utilizar regalías mineras futuras ni trasladar sus costos al Estado o a los usuarios del sistema eléctrico.
🤝Además, afirmamos que estas inversiones deben fortalecer la licencia social minera, garantizando la participación de las comunidades, las pymes, los proveedores locales y la industria nacional. Para ASIJEMIN, una obra estratégica de esta magnitud no puede desarrollarse bajo esquemas de contratación con control exclusivo de actores foráneos, sino que debe generar empleo, desarrollo productivo y valor agregado en el territorio.
✅En este marco, proponemos conformar una mesa de trabajo entre el Estado, las empresas, los sindicatos, las comunidades y los sectores productivos para analizar el impacto futuro de esta infraestructura energética. El objetivo es construir un modelo de desarrollo que permita que estas inversiones no sólo abastezcan a los proyectos mineros, sino que también generen beneficios permanentes para las localidades donde se desarrolla la actividad.
El secretario general de ASIJEMIN, Marcelo Mena Muñoz, destacó que “la infraestructura energética vinculada al crecimiento minero debe dejar un impacto positivo en las comunidades, con más oportunidades laborales, mejores servicios y condiciones que acompañen el desarrollo de la población”.