11/08/2026
Asamblea y quite de colaboración
En el corralón municipal, y con las compañeras y compañeros municipales que hacen a nuestra ciudad desde la Secretaría de Servicios Públicos, comenzamos una serie de asambleas en las diferentes dependencias de la Municipalidad de San Francisco con el objetivo de trasladar a cada uno de los trabajadores la importancia de exigir y ordenar el caos que rige en la actual gestión y que nos precariza y pone en riesgo nuestra dignidad salarial y laboral, a cada hora.
Porque mientras retomamos las negociaciones salariales con el Ejecutivo luego de un mes sin avances por decisión de la patronal, nos vemos en la obligación de levantar ciertos estandartes que hacen a la eficiencia del municipio: y ese correcto y eficaz funcionamiento es sí o sí con las y los trabajadores.
Por eso exigimos que se cumpla el organigrama municipal, y que los cargos que faltan ocupar sean concursados. No sirve seguir ampliando la planta o rellenando espacios con favores políticos. No le sirve a la muni, no les sirve a los vecinos.
Queremos que se reconozca la trayectoria y las capacidades de nuestras compañeras y compañeros, y se revitalice una carrera administrativa destruida por el amiguismo de turno, por la carrera política de algunos, que cada día, y a un año de las elecciones, cada vez son más.
Queremos que las dependencias sean un lugar seguro y con las condiciones básicas para poder trabajar.
Queremos que la maquinaria se mantenga: que los services de camiones, palas, retroexcavadoras, tractores, se hagan a tiempo, porque si no es fácil culpar al trabajador que siempre termina poniendo la cara y no se esconde detrás de un escritorio.
Vamos a seguir peleando porque la permanencia bajo la figura de plan de emergencia tenga un tiempo de caducidad: porque es inhumano jugar con la estabilidad laboral de nuestras compañeras y compañeros. Dar trabajo no debería ser hacer un favor, un método clientelista para destruir los derechos ganados.
Queremos orden y eficiencia. Es hora de que ordenemos lo que otros desordenan a propósito: porque en el caos, los que perdemos somos nosotros: las y los trabajadores municipales. Las y los vecinos de San Francisco.