11/07/2025
Hoy, el sistema judicial de Catamarca dejó en libertad a los cuatro imputados por el femicidio de Celeste Judith Moreno.
"Me pregunto por qué la justicia no es justa", dice entre lágrimas Estela. Ella es la hermana de Celeste Judith Moreno, una joven de apenas 20 años que fue brutalmente asesinada hace 12 años. En todo este tiempo, ni Estela, ni los dos hijitos que tuvo Celeste, ni su mamá, papá, abuela, primos, hermanos, tuvieron respuesta del sistema judicial y el femicidio quedó impune.
El crimen de Celeste está marcado por mafias locales, por narcos, por la historia de otro femicidio: el de Rita Valdez. Una joven que fue asesinada, descuartizada y arrojada en el dique El Jumeal de Catamarca. El asesino era un proxeneta y narco local que recibió la primer condena por femicidio del país en junio del 2014.
Celeste era una posible testigo en ese juicio y el entorno del asesino lo sabía.
La familia indicó las hipótesis posibles y dio nombres y apellidos, pero aún así no prosperó ninguna investigación judicial.
Pasaron 12 años y la historia de impunidad dio un giro. Uno de los sujetos señalados por la familia, preso por otro delito en la provincia, se jactó del crimen ante otros reclusos. Dio detalles, nombres y lo hizo en varias oportunidades y lo delataron. Eso llevó a que Ítalo Yamil Agüero junto a Miguel Ángel Nieva, Claudio Antonio Argañaraz y Eduardo Rafael Silva fueran imputados como presuntos autores del delito de homicidio doblemente calificado por alevosía y por haber sido cometido contra una mujer mediando violencia de género.
La fiscalía pidió prisión preventiva para tres de los cuatro imputados, pero el tribunal resolvió dejarlos en libertad.
Despúes de recibir la noticia de que los imputados por el femicidio de su hermana no tendrían prisión preventiva, Estela y su familia volvieron a sentir el dolor que arde en todo el cuerpo. "¿Por qué no meten presos a los asesinos? Yo lo único que quería es justicia por mi hermana. Nunca tuvimos justicia y, cuando parecía que la íbamos a tener, las puertas se nos cerraron como hace doce años".
Así se siente la injusticia, como dolor punzante, como rabia que asfixia.
La familia dio nombres, hay testigos, hay confesiones.
¿Si durante 12 años se escondieron de la justicia, qué garantías hay de que no se fuguen y otra vez el femicidio quede impune?
¿Cómo puede ser tan injusta la justicia?
Exigimos a jueces y fiscales justicia reparadora, justicia veloz, justicia con perspectiva de derechos humanos, JUSTICIA JUSTA.
¡JUSTICIA POR CELESTE JUDITH MORENO!