08/05/2026
Si tomás alcohol, no tomes el volante.
Tomá conciencia.
El consumo de alcohol reduce significativamente los reflejos y afecta la visión, actuando como un depresor del sistema nervioso central. Estos efectos perjudican gravemente la capacidad de reacción, la coordinación y la percepción visual, siendo especialmente peligroso al conducir, por los siguientes efectos:
- Visión borrosa y doble (diplopía): El alcohol relaja los músculos oculares, lo que impide enfocar correctamente y provoca que las imágenes no se procesen bien, generando visión doble.
- Reducción del campo visual: Se produce un efecto de "visión de túnel", disminuyendo la visión periférica.
- Dificultad de adaptación: Se reduce la capacidad para tolerar cambios bruscos de iluminación y empeora la visión nocturna, aumentando la percepción de halos alrededor de las luces.
- Alteración de colores y contraste: Se dificulta la distinción de ciertos colores, como el rojo o el naranja, y disminuye la sensibilidad al contraste.
- Ojos rojos y secos: El consumo excesivo dilata los vasos sanguíneos conjuntivales y deshidrata los ojos
Gustavo Sáenz Darío Madile Emiliano Durand