24/03/2026
El 24 de marzo es una jornada de reflexión profunda sobre el golpe de estado cívico militar de 1976, enfocada en la memoria colectiva, la verdad sobre el terrorismo de Estado y la justicia para las víctimas. Este compromiso busca preservar los derechos humanos, fortalecer la democracia y garantizar el "nunca más" a la violencia institucional. El golpe cívico-militar del 24 de marzo de 1976 instauró la dictadura más sangrienta de la historia (1976-1983), con secuestros de trabajadores, empresarios, monjas y sacerdotes, intelectuales, periodistas, docentes, artistas, estudiantes, profesionales; cárcel y exilio; 30.000 desaparecidos; torturas y violencia sexual; robo de bebés; robos de bienes y censura. Con un plan económico de destrucción de la industria nacional, apertura indiscriminada de importaciones, multiplicación del endeudamiento externo, cierre de empresas y desocupación. La matriz productiva se convirtió en matriz financiera hasta el presente.
Memoria Viva: No es solo recordar el pasado, sino mantener viva la conciencia colectiva para que las nuevas generaciones entiendan las consecuencias de la última dictadura civico militar.
Verdad Histórica: Significa reconocer los crímenes de lesa humanidad cometidos, incluyendo la desaparición forzada de personas, la censura y la represión a quienes pensaban diferente. La búsqueda de cada desaparecido y de sus hijos, impulsada por sus propias Madres y Abuelas, logró devolver 140 identidades robadas hasta el día de hoy; y el Equipo Argentino de Antropología Forense continúa su ardua labor, habiendo identificado hace pocos días los restos de 12 personas detenidas-desaparecidaen Córdoba.
Justicia y Derechos Humanos: El camino de los juicios a los responsables busca reparar el daño, honrar a los 30.000 desaparecidos y garantizar que la impunidad no tenga lugar en la sociedad actual.
Compromiso Democrático: Reflexionar sobre este día es un ejercicio de ciudadanía que fortalece la convivencia democrática y la defensa de la democracia frente a cualquier intento de interrumpir el orden constitucional.
A 50 años del 24 de marzo, esta fecha se convierte en un llamado a la acción y a la conciencia, para evitar que se repita nunca en el futuro, el ultraje y el terror sistemático estatal sobre la población. Para reafirmar el valor de la libertad política y el respeto por los derechos humanos. Así como también, la fecha abre la pregunta de qué sociedad queremos construir para nuestros hijos y nietos, tal como se lo preguntaron tantos jóvenes de cada generación, y tantos viejos mirando hacia atrás. En nuestra época actual y en democracia, otras formas de violencia del Estado pueden darse en su "ausencia", cuando recorta presupuesto para salud pública, desprotege la producción nacional, descuida los puestos de trabajo, o toma más deuda de la que puede pagar empobreciendo a las familias.
Sobre la base de la vida democrática se asientan todas las instituciones de la sociedad civil, como los clubes. Que piensan y actúan en pos de objetivos colectivos, y buscan incidir en el tejido social. Muchos de ellos, como nuestro Club Atlético y Social Juventud Unida, llamamos a seguir el camino de la Memoria, la Verdad y la Justicia. Y a recuperar y reconstruir las herramientas históricas de organización social, regidas por los principios: de la democracia, la libertad, la inclusión, el altruismo del individuo, la reciprocidad de cada acción solidaria y humanista.