03/06/2026
Los femicidas no aparecen de un día para otro ni son monstruos ajenos a la sociedad. Son el resultado de una cultura que todavía sigue enseñando distintas formas de control, desigualdad y violencia sobre las mujeres. Muchas veces nos preguntamos qué estamos haciendo como sociedad para dejar de producir, justificar o tolerar estas violencias.
Porque ningún femicidio ocurre de manera aislada y detrás de cada caso hay señales ignoradas, denuncias minimizadas, violencias naturalizadas, instituciones que llegaron tarde y entornos que eligieron callar.
Cada 31 horas, un hombre se convierte en femicida.
Hoy más que nunca .