24/02/2026
Un día como hoy, hace seis años, fue la última vez que sentimos tus abrazos, te escuchamos reír, te vimos bailar.
Un día como hoy… pero del año 2020, tuvimos que empezar a buscarte incansablemente, para que después de 60 horas nuestro Río Paraná devolviera tu cuerpo.
Un día como hoy, empezaron de nuevo nuestras vidas. Reseteadas. Con un sabor amargo, con una tristeza indescriptible, con una desazón que nunca antes habíamos sentido… pero con una gran convicción de que tu vida fue lo mejor que le pasó a las nuestras.
La esperanza a la que nos aferramos no tiene nada que ver con la ley de los hombres y mujeres. Tampoco con las gestiones municipales, provinciales o nacionales, llenas de corrupción, de basura, de injusticia.
NUESTRA ESPERANZA ES TODO LO QUE NOS DEJASTE. Esa sonrisa que ilumina todavía nuestros días, tu recuerdo y el relato que le contamos a nuestros hijos, sobrinos, sobre tu paso por este mundo. La solidaridad de un pueblo que acompañó la lucha. La incondicionalidad de tus amigos y amigas.
Todo esto, y la esperanza de un reencuentro, algún día, con un abrazo infinito que sane todo esto que nos atraviesa el pecho.
NO OLVIDAMOS. NO PERDONAMOS. NO DESISTIMOS
Esto es para siempre, hermano. Así te lo prometimos y así va a ser por el resto de nuestras vidas.
Para los asesinos no habrá descanso. Porque no olvidamos un solo día.
La lucha continúa.