29/05/2026
《El debate por los "trapitos": Rigurosidad técnica ausente y una peligrosa estigmatización social》
La discusión sobre el espacio público y los trabajadores informales en Resistencia ha vuelto a encender las alarmas, no solo por la complejidad del tema, sino por la alarmante liviandad con la que algunos representantes del pueblo abordan la problemática. Tras las recientes declaraciones del concejal oficialista Javier Dumrauf, se vuelve imperioso ordenar el debate con datos de la realidad y rigor conceptual, lejos de las chicanas políticas de turno.
En primer lugar, es necesario desmentir el relato oficialista que intenta responsabilizar exclusivamente a la oposición por la falta de quórum en el Concejo Municipal. La sesión no se cayó solo por la ausencia de un bloque opositor; una concejal del propio oficialismo tampoco estuvo presente en el recinto. Intentar instalar que hay un sector que "no quiere debatir" mientras no se pueden alinear las propias filas hacia adentro del bloque gobernante es, cuanto menos, una muestra de hipocresía política. El debate se trabó por incapacidad de gestión política propia, no solo por la estrategia de la vereda de enfrente.
Resulta alarmante que el concejal Dumrauf, con el título de abogado, cometa la burrada conceptual de afirmar que crear un registro de personas en la informalidad equivale a "legalizar" una actividad irregular.
Un registro es, por definición, una herramienta de control, ordenamiento, fiscalización e identificación estatal. Registrar no es otorgar un derecho de concesión perpetuo ni validar prácticas coercitivas; es, precisamente, hacer visible lo invisible para que el Estado pueda intervenir, regular y asistir. Que un profesional del derecho confunda control con legalización es un error técnico grave que solo busca sembrar miedo y confusión en la ciudadanía.
El edil afirma de manera simplista que la salida no puede ser "romantizar la indigencia". Lo que Dumrauf parece no comprender desde la comodidad de su banca es que la inmensa mayoría de las personas que cuidan coches o limpian vidrios no eligen la intemperie, el frío o el escrutinio público por preferencia. Lo hacen porque es la única herramienta de supervivencia que tienen a mano.
El mercado laboral registrado y la propia sociedad civil excluyen sistemáticamente a estos sectores por sus características sociales, su trayecto de vida o el barrio donde residen. Hay una estigmatización estructural que les cierra las puertas de cualquier empleo formal. El Estado, en lugar de romper ese círculo vicioso, propone la prohibición como una varita mágica que va a hacer desaparecer a las personas de la vía pública. Prohibir sin ofrecer alternativas reales es empujar a los sectores vulnerables a una marginalidad aún mayor.
Quizás el punto más doloroso y contradictorio de la postura de Dumrauf radica en su propio currículum. Quien hoy es edil de Resistencia supo ser delegado del INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo) en la provincia.
Es inaudito que alguien con ese antecedente institucional ensaye divisiones semánticas tan perversas, intentando trazar una línea divisoria entre "pobres e indigentes" para justificar el descarte social, o utilizando un discurso que roza la criminalización de la pobreza. Quien debió velar por la inclusión y la defensa de los derechos de los vulnerables, hoy lidera una postura que refuerza el prejuicio, la exclusión y el castigo punitivo sobre los eslabones más débiles de la cadena social.
La problemática de la convivencia urbana en Resistencia merece un abordaje "serio y claro", tal como pide el concejal. Pero la seriedad empieza por la honestidad política, la precisión jurídica y, por sobre todas las cosas, la empatía social. El punitivismo estético puede rendir votos en el corto plazo, pero jamás ha solucionado las deudas estructurales de una ciudad que duele.
Ursula Sabarece
Presidenta de Fundación Furia Tr****ti
En diálogo con N9, Javier Dumrauf (concejal municipal de Resistencia) defendió la postura del oficialismo y sostuvo que la actividad de los trapitos debe ser