10/08/2026
Yamaguchi Tsutomu(山口彊)tenía 29 años cuando, por motivos de trabajo, se encontraba en Hiroshima el 6 de agosto de 1945. Era ingeniero de Mitsubishi Heavy Industries y había viajado desde Nagasaki para cumplir una asignación temporal relacionada con el diseño naval.
Aquella mañana, a las 8:15 a. m., la bomba atómica Little Boy explotó sobre Hiroshima. Yamaguchi se encontraba aproximadamente a tres kilómetros del hipocentro.
La explosión lo lanzó al suelo y le provocó graves quemaduras en el rostro, el cuello y uno de sus brazos. También sufrió daños en el oído izquierdo. A pesar de sus heridas, consiguió sobrevivir y atravesar una ciudad completamente devastada.
En sus testimonios posteriores recordó escenas difíciles de olvidar, entre ellas cuerpos acumulados en los ríos mientras intentaba desplazarse entre las ruinas.
El 7 de agosto logró abordar un tren de evacuación desde Hiroshima. Después de un largo viaje llegó a Nagasaki el día 8, todavía herido y vendado.
Un día después, el 9 de agosto, se presentó nuevamente en su trabajo en las instalaciones de Mitsubishi.
Mientras relataba a uno de sus superiores que una sola bomba había sido capaz de destruir prácticamente toda Hiroshima, a las 11:02 a. m. una segunda bomba atómica, Fat Man, explotó sobre Nagasaki.
Yamaguchi se encontraba aproximadamente a 3,5 kilómetros del hipocentro.
Por segunda vez en apenas tres días, sobrevivió a una explosión atómica.
Su supervivencia no significó que saliera ileso. Las quemaduras sufridas en Hiroshima tardaron en sanar, perdió parte de la audición de su oído izquierdo y posteriormente padeció diferentes problemas de salud, en una vida marcada también por las consecuencias de su exposición a la radiación.
Yamaguchi no fue la única persona que sobrevivió a ambas explosiones. Se conocen otros casos de 二重被爆者 (nijū hibakusha), término utilizado para referirse a quienes estuvieron expuestos a las dos bombas.
Sin embargo, su caso adquirió una relevancia especial en 2009, cuando las autoridades japonesas reconocieron oficialmente que había estado expuesto a las explosiones atómicas tanto de Hiroshima como de Nagasaki.
Durante buena parte de su vida habló relativamente poco en público sobre lo ocurrido. Ya anciano comenzó a transmitir su experiencia con mayor frecuencia y participó en actividades contra las armas nucleares.
En 2006, con 90 años, viajó a Nueva York y habló en la sede de las Naciones Unidas sobre lo que había vivido y sobre la necesidad de evitar que una tragedia semejante volviera a repetirse.
Yamaguchi murió en Nagasaki el 4 de enero de 2010, a los 93 años. Habían transcurrido casi 65 años desde aquellos tres días de agosto de 1945 en los que estuvo en Hiroshima durante el primer bombardeo atómico y regresó a Nagasaki justo a tiempo para sobrevivir al segundo.