30/08/2026
ANTOLOGÍA DE TEXTOS DE EMILIO KOMAR
Espíritu de pobreza y libertad
La codicia, deseo desmesurado de bienes materiales, es en realidad un sustituto, un Ersatz, de la plenitud interior, de la genuina realización personal. El vacío interior busca ser llenado con bienes exteriores, pero todos los bienes de este mundo no pueden llenar un vacío que es esencialmente de otro orden. Y es por este motivo que la codicia es por definición insaciable.
Así interpreta Santo Tomás de Aquino el vicio de la codicia. Con él coinciden, aun sin seguir su filosofía, muchos pensadores de la psicología profunda actual.
Si las cosas son así, el camino que lleva a la plenitud, a la libertad y a la verdadera riqueza de los hombres, se abre en dirección opuesta: el espíritu de pobreza. […]
El Espíritu de pobreza no es lo mismo que pobreza material. La pobreza material puede coexistir con una inmensa avidez. Lo que importa es la actitud que interiormente, en el corazón, albergamos frente a los bienes. […]
Una gran opulencia material en manos de unos pocos o aún de muchos puede coincidir sin embargo con una gran escasez de valores humanos. Max Horkheimer y Theodor W. Adorno sostienen que la elevación del nivel de vida de los hombres resulta hoy en muchos lugares “materialmente considerable y humanamente insignificante”.
Emilio Komar, El espíritu de pobreza a la luz del pensamiento contemporáneo, Buenos Aires: Sabiduría Cristiana, 2015, p. 7, 9, 8