29/07/2026
Habia una nube de ruido entre los árboles mientras los muchachos de 𝔐𝔦 𝔑𝔬𝔳𝔦𝔞 𝔓𝔰𝔦𝔠𝔬𝔡𝔢𝔩𝔦𝔠𝔞 arrastraban la guitarra por la tierra. También tronco y ramas secas quemandose en la fogata, bien al fondo, mientras cantábamos con todos los faders al palo en el patio de Centro Cultural Wainer. Había un agujero en la madera del escenario, cerca del pie de los sintetizadores y de los pedales de guitarra. Hubo saltos, gritos, pelos, notas, discursos, pasto, ramas, fuego, cartuchos de bufoso sobre la calzada. Y hubo un tiempo de silencio bufosil, pero estamos volviendo muy pronto.
Todas las fotos, como siempre, son de: archivo fotográfico