20/08/2026
Este miércoles 19/08/26, desde Renacer Río Cuarto nos reunimos nuevamente a través de zoom con padres y madres de Argentina y América Latina y EE.UU. para seguir diciendo ¡Si a la vida!.
En el marco general del tema "EMOCIONES Y SENTIMIENTOS", se leyó el siguiente texto que a continuación compartimos con Uds.:
EL AMOR, UN SENTIMIENTO GENEROSO
RENACER nace como una alternativa al duelo. El dolor, desde el primer momento, es inevitable, así como también el sufrimiento en los primeros tiempos. Sin embargo, con las herramientas que nos ofrece Renacer podemos apuntar a aspectos existenciales y espirituales más elevados. Ello, a partir del mensaje de amor que viene de nuestros hijos y nos empuja a enfrentar esta realidad dolorosa con entereza, coraje y dignidad para logar la transcendencia del sufrimiento.
Como alternativa al duelo, Renacer no nos ofrece transitar las etapas de éste ni elaborar las emociones y sentimientos que produce. Por lo tanto, no podemos hacer de Renacer un lugar donde vamos a descargar emociones y sentimientos negativos. Es necesario ir a Renacer a entregar lo mejor de nosotros porque, de esa manera, vamos a homenajear la memoria de nuestros hijos que se adelantaron en el camino de la evolución.
Renacer no busca que los asistentes al grupo sean personas desprovistas de emociones y sentimientos ni que no expresen su angustia y tristeza a través de las lágrimas. No decimos que no haya que llorar ni que no haya que sufrir, sino que no hay que sufrir en vano.
Se busca que las madres y padres de hijos fallecidos puedan entregar el sentimiento más generoso que se puede dar a otra persona que ha pasado por la misma situación dolorosa. Ese sentimiento es el amor, un sentimiento noble, generoso, empático, comprometido, respetuoso, de acción y de entrega.
Porque si priorizamos el amor y lo entregamos en nombre de nuestros hijos, los sentimientos y emociones negativos pierden entidad. Sabemos que los primeros tiempos es difícil comprender que más fuerte que el dolor es el amor. Sin embargo, también sabemos que es posible hacer esa entrega en homenaje a nuestros hijos y porque, de ese modo, cumple con la triple condición de que es bueno para nosotros, para quienes nos rodean y para la vida misma. El amor es tan generoso que cuando más se entrega, más se multiplica. Que esa entrega sea generosa, profunda, auténtica, sin condicionamientos, para que confirmemos lo que sostenía el filósofo Martín Buber, “Los sentimientos habitan en el hombre; el hombre habita en el amor”.