09/04/2026
Cada día hay más animales en la calle, más pedidos de ayuda, más dolor… y nosotras mirando sin poder hacer nada.
No es porque no queramos. Es porque no tenemos dónde llevarlos.
Sin hogares de tránsito, el rescate se vuelve imposible.
Y duele decirlo, pero de tantos que somos, nadie abre su puerta.
Ni para un cachorro, ni para un adulto. Ni perro, ni gato.
Si no hay tránsito, no hay rescate.