09/06/2026
LOS PUERTOS DE LA PROVINCIA ESTÁN OPERANDO CON NORMALIDAD.
Frente a las versiones difundidas por sectores empresarios pesqueros que insisten en condicionar una negociación salarial de la cual no son empleadores directos, el SUPA-Chubut considera necesario llevar claridad a la comunidad.
Es FALSO que exista un “freno total” de la actividad pesquera atribuible a esta organización sindical. Los puertos de la provincia se encuentran operando con normalidad y no existe una parálisis general de descargas provocada por los estibadores portuarios.
Lo que sí existe es una discusión concreta, seria y legítima sobre el valor del trabajo de la estiba con un reducido sector empresario que se resiste a convalidar el valor actualizado del trabajo portuario. Y también existe una operación discursiva evidente por parte de actores que no son empleadores directos de los estibadores, pero vociferan su crisis de rentabilidad como si fuera una tragedia social causada por los trabajadores.
Si los empresarios nucleados en las cámaras pesqueras se consideran los verdaderos sujetos económicos de la operatoria, entonces deberían comparecer formalmente a la negociación, asumir responsabilidad económica, garantizar el cumplimiento de las obligaciones salariales y dejar de operar desde la trastienda como terceros interesados que presionan sin firmar.
Decir que los acuerdos “carecen de representatividad real” es otra forma elegante de desconocer el derecho colectivo del trabajo. La representatividad en una negociación salarial de estiba no la define el humor ni el bolsillo de los empresarios nucleados en las cámaras, sino la existencia de trabajadores representados por su sindicato y empleadores de la actividad que negocian y suscriben condiciones laborales.
Si determinadas empresas de estiba firmaron una pauta con SUPA, ello no se vuelve inválido porque a un tercero comercial le resulte incómodo pagar el costo real del trabajo que utiliza para sostener su propia cadena de rentabilidad.
Tampoco corresponde aceptar que la caída de precios internacionales sea utilizada como argumento para licuar salarios. El riesgo empresario no puede transferirse automáticamente al bolsillo del trabajador, así como los empresarios no trasladan la renta extraordinaria cuando el precio internacional sube.
Además, hay una contradicción técnica grosera en el discurso empresario: hablan de “mayores erogaciones fijas” cuando la estiba se liquida por jornal y/o sobre producción, sobre valor cajón, sobre operatoria efectivamente realizada. Si no hay cajones, si no hay jornales, no hay ese costo. Y si hay cajones, hay descarga, hay materia prima, hay producto, hay planta, hay exportación y hay renta. Entonces, no estamos ante un “costo fijo insoportable”; estamos ante la resistencia empresaria a reconocer valor al trabajo que vuelve posible la facturación.
El SUPA-Chubut no va a permitir que quienes ahora, de pronto, se autoperciben con sensibilidad social utilicen al conjunto de los trabajadores de la pesca como escudo emocional para disciplinar el salario de los estibadores.
Hasta la imagen elegida para ilustrar la nota periodística parece desmentir, por sí sola, el dramatismo del relato empresario: allí donde se habla de “freno total”, de “cuatro mil operarios parados” y de una supuesta parálisis general, no aparece una fotografía real de plantas tomadas, trabajadores reclamando, terminales detenidas o puertos paralizados, sino una imagen escenográfica que poco o nada prueba.
A veces la mentira no necesita ser refutada, se delata en su propia puesta en escena. El inconsciente, que no siempre está escondido en las profundidades, sino que suele aparecer en la superficie, en el gesto y en el encuadre, emerge aquí en la elección de una imagen de espaldas, casi autorreferencial: un sector que opera en la trastienda, de espaldas a la sociedad, de espaldas a los trabajadores y de espaldas a la realidad efectiva de los puertos.
Cuando la escena imaginaria pretende reemplazar a la escena real, lo que queda expuesto no es la parálisis de la actividad, sino la fragilidad del relato empresarial. La imagen no muestra al puerto detenido ni a los trabajadores reclamando. Tal vez porque el drama empresario necesita más producción simbólica que realidad verificable.
Cuando la realidad no acompaña el relato, la ficción hace horas extras.
S.U.P.A CHUBUT ⚓️🇦🇷🫵🏻