Después de muchos años de capitalismo neoliberal en la Argentina, la economía estaba destruida, el desempleo era altísimo y la pobreza afectaba a la mitad de la población. Para los más afectados en tiempos de crisis (los pobres), no había tierra, techo ni trabajo. Las fábricas habían cerrado, los campesinos huían de la miseria del interior y los países limítrofes. Así crecieron las villas y asenta
mientos en todo el territorio. En 2001, el pueblo se rebeló y con una gran pueblada echó al presidente De La Rúa. En 2002, en el Puente Pueyrredón, los militantes Maxi y Darío dejaban su sangre por “trabajo, dignidad y cambio social” para los desocupados. Pero la lucha más grande fue la de millones de familias, sobre todo de madres, que se inventaron su propio trabajo y se rebelaron contra la miseria en la lucha cotidiana. El oficio de cartonero fue la salida para cientos de miles en todo el país. De a poco el movimiento cartonero, columna vertebral y fundador del MTE, se fue organizando con mucho esfuerzo para vencer la corrupción policial. Decidió fundar cooperativas con miles de asociados y se fueron conquistando derechos, uniformes y herramientas dignas, los medios para viajar de manera segura, un incentivo, obra social, guarderías para terminar con el trabajo infantil, etc. Otras luchas:
El MTE también acompañó con fuerza, la lucha contra la trata de personas y el trabajo esclavo, la solidaridad con las empresas recuperadas y muchos otros hermanos excluidos. La lucha del MTE, y de muchos movimientos populares, permitieron que haya grandes conquistas para el Pueblo: Como la Asignación Universal por Hijo, el Monotributo Social y muchas otras políticas que benefician al Pueblo. Pero falta tanto que ni podemos soñar en frenar la lucha. Por eso, en 2011 fundamos la CTEP para unir en un solo sindicato combativo a todos los trabajadores de la economía popular, sin importar de qué movimiento eran. Creemos que con la organización, el trabajo y la lucha de este sector, se puede generar una verdadera inclusión que ataque a los verdaderos flagelos de la sociedad, el hambre y la exclusión. A partir de la experiencia cartonera, el MTE fue creciendo como organización hacia otros sectores de trabajadores excluidos. Según el tipo de tarea que realizan, los trabajadores se agrupan en distintas ramas. Actualmente las ramas del MTE son: Textiles, Cartoneros, Rural y Vivienda e infraestructura. El movimiento organiza cooperativas y unidades económicas populares para mejorar la vida de los trabajadores, pero luego les da libertad para funcionar. Promueve programas sociales que mejoran la vida del pueblo pobre y le exige a los gobiernos que los pongan en práctica. Además fundó y milita en la Federación Argentina de Cartoneros y la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), porque sabemos que necesitamos unirnos con otros trabajadores excluidos para resistir y avanzar hacia la incorporación al sistema formal. El MTE no participa de política electoral ni depende de ningún partido, pero cree que los pobres organizados tienen que meterse y participar en política. De esta manera, se logran afianzar y conquistar mayores derechos a escala nacional, promoviendo una verdadera revolución social que cambie este sistema capitalista por otro que garantice una vida digna para todos.