Fundación para el Desarrollo Entrerriano

Fundación para el Desarrollo Entrerriano Fundación para el Desarrollo Entrerriano "Gobernador Raúl Lucio Uranga"
25 de mayo 46 - Paraná, Entre Ríos. La Fundación para el Desarrollo Entrerriano “Gob.

Dr. Raúl L. Uranga” (FUNDER) fue creada en 1.990 por el Lic. Lucio I. Uranga con la misión de mantener viva la memoria del Gobernador Dr. Raúl L. Uranga y contribuir al desarrollo económico, político y social de la Provincia de Entre Ríos desde la perspectiva ideológica inspirada en su acción política durante el gobierno provincial entre 1958 y 1962 y durante toda su vida como dirigente político.

23/05/2026

"El eco de 1810: el derecho a saber y el deber de involucrarse.”

Por Javier L. Manzo - Fundación para el Desarrollo Entrerriano (FUNDER)

Si miramos de cerca los hechos de 1810, la Revolución de Mayo no fue un evento romántico y estático, se trató de un acto de gran audacia ciudadana. Fue el momento exacto en que un grupo de personas decidió dejar de ser espectadores de su propio destino para convertirse en protagonistas del inicio de nuestra independencia.

Para estas fechas suele repetirse la frase que se supo utilizar en aquellos tiempos: "El pueblo quiere saber de qué se trata". Desde siempre nos imaginamos a la multitud bajo la lluvia esperando un anuncio desde el Cabildo, pero en realidad, esa frase expone un derecho fundamental: el derecho a saber. Aquellos criollos entendieron que, para decidir, primero hay que estar informados. Entendieron que el secreto y las decisiones tomadas a puertas cerradas por unos pocos solo benefician a los que ya tienen el poder.

Hoy, a más de dos siglos de aquella gesta, esa premisa sigue más viva que nunca. "Meterse" en los asuntos públicos no es una opción para unos pocos apasionados de la política, es una necesidad vital para la supervivencia de cualquier comunidad. Cuando elegimos la indiferencia, cuando nos encogemos de hombros y decimos "que decidan ellos" o simplemente “no me interesa”, estamos entregando a otros nuestra cuota de soberanía. Y la historia nos demuestra que cuando el ciudadano retrocede, el espacio público lo ocupan los intereses de unos pocos.

Desde la Fundación para el Desarrollo Entrerriano estamos convencidos de que el desarrollo de una región no se mide solo en obras de infraestructura o índices económicos, sino en la calidad de su tejido social. Y ese tejido se teje participando.

Participar no es solo afiliarse a un partido político. La ciudadanía se ejerce en un entramado social mucho más amplio y diverso: desde la gestión de un club de barrio, la participación en organizaciones intermedias, en una cooperadora escolar o con la participación activa de los estudiantes en sus actividades educativas. Estos ámbitos constituyen el corazón de nuestra democracia. Son los espacios fundamentales donde aprendemos a dialogar en la diferencia, a coordinar esfuerzos, a practicar la empatía y a comprender que el bienestar común se construye transformando las dificultades del vecino en una causa compartida.

Nuestro país necesita, nuevamente, una sociedad activa, despierta e involucrada en el mundo que la rodea. Tenemos que “rebelarnos” contra esa cultura de la queja pasiva que espera que todas las soluciones bajen mágicamente desde los escritorios de un gobierno. Ningún gobernante, por más iluminado o de buenas intenciones que sea, puede resolver los desafíos de una comunidad si esta decide cruzarse de brazos.

Hoy vemos cómo las gestiones de gobierno suelen quedar atrapadas en la coyuntura, desbordadas por urgencias. Es la ciudadanía organizada la que debe acompañar para establecer las verdaderas prioridades y señalar las necesidades concretas de nuestro territorio. El Estado tiene la obligación de gestionar el presente, pero también de mirar al futuro, y para que esa mirada sea acertada, la participación comunitaria es la única garantía de éxito.
Desde las instituciones intermedias y la sociedad civil tenemos la capacidad de generar esos espacios de participación. La participación efectiva no requiere burocracia, requiere la decisión de las instituciones de abrir canales y la voluntad de los ciudadanos de ocuparlos con propuestas serias.

Este 25 de mayo, el mejor homenaje que podemos hacerle a aquellos hombres y mujeres que en 1810 se juntaron en la plaza a exigir respuestas, es volver a involucrarnos. Participar es el derecho que nos hace libres, pero también la responsabilidad que nos hace ciudadanos. No dejemos que otros decidan por nosotros el futuro y, por sobre todas las cosas, el presente que nos merecemos vivir.

27/04/2026

El túnel subfluvial no tiene una "huella n**i"

Por Nélida Durana y Francisco Uranga

Un título que conecte a Argentina con los n***s vende. Genera polémica y clics. Por eso no sorprende el título de la crónica publicada este fin de semana en la revista Lugares de La Nación: "La huella n**i en una de las obras de ingeniería más emblemáticas del país". Aunque el texto es mayormente correcto y aporta información poco conocida en Argentina, el título sugiere que hubo n***s involucrados en la construcción del túnel subfluvial. El propio texto no respalda esa afirmación
Como a veces sólo leemos el título, vale hacer algunas aclaraciones.
La crónica recorre el pasado de la empresa alemana HOCHTIEF, que construyó nada menos que el búnker de Adolf Hi**er. HOCHTIEF construyó también el túnel subfluvial, como parte de un consorcio internacional junto a la italiana VIANINI y la argentina SAILAV. Esa es la supuesta "huella n**i" mencionada en La Nación.
El vínculo de HOCHTIEF con el régimen n**i no es un secreto. La propia empresa publicó en el año 2000 un libro con su historia oficial donde reconoce que empleó trabajo forzado a partir de 1939 y que su entonces director ejecutivo, Eugen Vögler, era miembro del partido n**i. Es información que nunca había sido discutida ampliamente en Argentina, y que nosotros, como miembros de la Fundación para el Desarrollo Entrerriano Gobernador Raúl Lucio Uranga, desconocíamos.
Pero la referencia a una "huella n**i" sugiere algo distinto: que hubo una participación personal de n***s en el proyecto. Y eso la propia crónica no lo respalda.
Entre la caída del n***smo y la licitación que ganó HOCHTIEF pasaron más de 16 años, durante los cuales la empresa atravesó cambios en su conducción. No está claro si alguno de los directivos o ingenieros que habían trabajado en proyectos del Tercer Reich participó también en la construcción del túnel. La crónica de La Nación no lo aborda, y consideramos que vale la pena investigarlo.
Lo que sí hace el artículo es inferir una conexión técnica entre la construcción del búnker de Hi**er y el túnel subfluvial cuando dice: "Nadie preguntó dónde había aprendido HOCHTIEF a trabajar con esa precisión bajo tierra". No lo cuestionamos como recurso literario, pero resulta improbable que los desafíos técnicos para construir un refugio antiaéreo hayan sido los mismos que para hundir tubos de hormigón armado bajo un río caudaloso como el Paraná.
El texto tampoco da a entender que simpatizantes n***s argentinos hayan participado del proyecto, ni que los principales impulsores hayan tenido vínculos con el Partido N**i alemán. No existe evidencia histórica que sostenga algo así. Y eso, a pesar de que sí hubo n***s en Entre Ríos. Como destaca un artículo oportuno publicado este fin de semana por Daniel Enz, hubo treinta y ocho locales del partido n**i en la provincia entre 1936 y 1942.
Otra aclaración necesaria es que sólo hubo un oferente en la licitación pública del túnel en 1961. Algo que podría entenderse por la complejidad técnica de la obra y los riesgos financieros implicados por su escala. Había pocas empresas capaces de hacer el túnel.
HOCHTIEF construyó obras por todo el mundo después de la guerra. Y el túnel no fue el único proyecto en Entre Ríos. Como parte de un consorcio de empresas, también participó en la construcción del puente Rosario-Victoria.
La empresa nunca fue marginada del mercado internacional por su pasado. Hoy es parte del Grupo ACS, una de las corporaciones de construcción más grandes del mundo, presidida por Florentino Pérez, conocido también por ser el presidente del Real Madrid.
HOCHTIEF no es una anomalía entre las empresas alemanas que operaron bajo el Tercer Reich. Casi todas las grandes industrias del país usaron trabajo forzado y prosperaron con contratos del régimen: desde Siemens hasta Volkswagen, pasando por BMW, Daimler-Benz, Bayer y BASF, entre otras.
HOCHTIEF reconoce públicamente su pasado n**i y aportó al fondo alemán de compensación a ex trabajadores forzados, creado en el año 2000 tras demandas colectivas en tribunales estadounidenses. Que la empresa haya cumplido con un fondo creado bajo presión judicial no agota el debate sobre la responsabilidad de las firmas que prosperaron con el régimen que ejecutó el mayor genocidio de la historia, y que siguen prosperando hoy.
La crónica de La Nación plantea que en el momento de la licitación del túnel no hubo cuestionamientos a la empresa por parte de nadie: ni políticos, ni la comunidad judía, ni periodistas. Quizás sea el planteo más interesante del texto y merece rescatarlo.
La Fundación para el Desarrollo Entrerriano tiene entre sus objetivos investigar el período de gobierno de Raúl Uranga, y nos interesa abrir un debate riguroso sobre cómo fue la licitación del túnel. Nos comprometemos a revisar el material de archivo disponible en Entre Ríos y otras fuentes que puedan arrojar luz sobre preguntas concretas, como qué se sabía entonces sobre los antecedentes de HOCHTIEF, qué consideraciones se tuvieron en cuenta y quiénes eran los ejecutivos de la empresa que llevaron adelante el proyecto.
El túnel subfluvial fue una obra de voluntad federal que rompió décadas de aislamiento de la Mesopotamia. Dos provincias decidieron llevar adelante un proyecto sin precedentes por su cuenta ante la negativa del gobierno nacional, en medio de un momento político frágil. Hubo dos golpes de estado entre el inicio y el final de las obras, que fueron inauguradas por una dictadura militar en 1969.
Nada de esto impide revisar y debatir lo que sea necesario. Y nada de esto le quita al túnel su lugar como hito del federalismo argentino: una obra que no tiene una huella n**i, pero que sí tiene la marca de los miles de entrerrianos que cruzamos de una costa a la otra por ese túnel que nos permitió construir una vida a través del río.

Nélida Durana es presidenta de la Fundación para el Desarrollo Entrerriano Raúl Lucio Uranga. Francisco Uranga es vicepresidente de la fundación.

Hola gente, ¿cómo están? 👋Les queremos contar que desde FUNDER estamos lanzando un Ciclo de Políticas Públicas. La idea ...
07/04/2026

Hola gente, ¿cómo están? 👋

Les queremos contar que desde FUNDER estamos lanzando un Ciclo de Políticas Públicas. La idea es encontrarnos a pensar y armar propuestas concretas para la Entre Ríos de hoy y la que queremos construir.

En abril abrimos inscripciones y en mayo arrancan los encuentros.

Si te interesa sumarte, anotate acá: https://forms.gle/xsEyEY5CGCxNf8KU7

Dirección

25 De Mayo 46
Paraná
3114

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