01/09/2025
Comunicado
Desde el Consejo Nacional Armenio de Sudamérica condenamos la decisión del Consejo Ministerial de la OSCE de disolver formalmente la estructura del Grupo Minsk, privando así a los armenios de Nagorno-Karabaj, víctimas de una limpieza étnica, del único formato de mediación con mandato internacional para la resolución pacífica del conflicto de Nagorno-Karabaj y la protección de sus derechos.
Entendiendo que la decisión de clausurar el rol del Grupo Minsk de la OSCE legitima la violencia y el uso de la fuerza como mecanismo para resolver disputas, ignorando los principios fundamentales del derecho internacional y los derechos humanos.
Consideramos que la solicitud de Armenia y Azerbaiyán, que sirvió de base para esta decisión, implica una violacion de los derechos fundamentales del pueblo de Nagorno-Karabaj, incluyendo el derecho al retorno a su tierra ancestral, a la protección de su patrimonio cultural religioso y omite abordar cuestiones críticas aún no resueltas, como la ocupación de territorio soberano armenio por parte de Azerbaiyán, los ilegítimos juicios contra los rehenes armenios detenidos en Bakú, los crímenes de guerra y genocidas contra la población civil de Artsaj, así como la retórica armenófoba y belicista sostenida por Azerbaiyán contra Armenia y el pueblo armenio.
Es precisamente a través de esta política de amenazas militares coercitivas y retórica agresiva que Azerbaiyán ha forzado a Armenia a esta petición. Por ello, resulta indispensable el sostenimiento de una plataforma de negociación con todas las garantías internacionales para resolver este conflicto.
Es fundamental que la OSCE y sus Estados miembros no abandonen al pueblo de Nagorno-Karabaj, a los rehenes en Bakú y al pueblo armenio frente a las amenazas de Azerbaiyán.
La resolución de estos temas constituye un requisito indispensable para alcanzar una paz duradera.