27/07/2026
LIBERACIÓN O DEPENDENCIA
El endeudamiento externo e interno son dos caras de una misma moneda: una misma estrategia de depredación económica sobre nuestros territorios y nuestras poblaciones.
Una formación social que se desarrolla en un desequilibrio distributivo crónico tiene como paso irreversible el camino hacia su terapia intensiva: el endeudamiento como estrategia de supervivencia momentánea que, a su vez, se convierte en la escala directa al purgatorio, a la desaparición nacional y a la construcción de un Estado fallido.
En ese límite nos encontramos. El dilema es emanciparnos de los distintos buitres financieros que merodean nuestra malherida patria para quedarse con sus restos.
El FMI es solo una de las caras de un conjunto de potencias que, tras la Segunda Guerra Mundial, junto con sus capitales financieros, diseñaron una estrategia de dominación mundial. Sin embargo, no es el único organismo surgido en la posguerra que cumple esa función. Incluso, desde la década de 1990, la mayor parte de la deuda mundial pasó a manos privadas. La Argentina es un caso paradigmático: cerca del cincuenta por ciento de su deuda está en manos de empresas locales, bancos y fondos de inversión.
Decirle no al endeudamiento crónico, sin una perspectiva productiva, es decirle no al mecanismo de transferencia de ingresos al exterior; al drenaje permanente de la riqueza que fluye por nuestras venas.
Hoy nos hacemos presentes en esta jornada de lucha porque la soberanía, en términos integrales, no se negocia.
“Nuestra patria dejará de ser colonia o la bandera flameará sobre sus ruinas.”