10/10/2025
Dice Ismael Sanchez " Quien se siente hijo del éxito, se vuelve creador de éxitos. Es decir, la unión entre tus padres (haya pasado lo que haya pasado entre ellos) es un éxito de la vida, porque a través de su encuentro, tú existes. Quien opina o juzga sobre la relación de pareja de sus padres o se posiciona a favor o en contra de alguno de ellos, es más propenso a “coleccionar” dificultades. Podemos observar que quien se pone al lado de su madre (generalmente más hombres que mujeres) pero juzga a su padre, ¿que efecto tiene? Más fracasos profesionales y quien se pone al lado de su padre (generalmente más mujeres que hombres) pero juzga a su madre, ¿qué efecto tiene? Más fracasos sentimentales. El éxito es la propia vida, abriéndose paso a través de miles y miles de generaciones de ancestros. La sociedad nos hace creer que el éxito hay que buscarlo “ahí fuera” pero es justo al contrario, el éxito es sentir en tu interior gratitud real hacia tu origen y así es como el éxito te termina encontrando a ti. Por lo tanto, ¿quién colecciona éxitos? Aquel que primero renuncia a opinar y segundo elige agradecer. Te propongo un ejercicio poderoso. Visualiza a tus padres detrás de ti, detrás de tu madre a tu abuelos maternos y detrás de tu padre a tus abuelos paternos. Diles: “Lo que ocurrió entre ustedes no es asunto mío. Gracias por regalarme la vida”. Lo respiras. Ahora delante de ti, visualizas tus éxitos personales, sentimentales, profesionales, espirituales o materiales. ¿Los ves cerca? ¿Están lejos? Deja que se acerquen a ti. No los persigas. No los reclames. Tan solo deja que lleguen a ti aquellos éxitos que realmente son para tu mayor bien. Tan solo añade una última frase sanadora: “Soy descendiente del éxito, así sea, así es, hecho está”.